viernes, 2 de mayo de 2025

 

EUROPA MEDIEVAL

La masacre de los valdenses de Mérindol en el siglo XVI

A medida que la Reforma se desarrollaba en Francia en la primera mitad del siglo XVI, se produjeron varios episodios de fuerte represión que precedieron a las Guerras de Religión (1562-1598). Fueron tiempos de gran penuria y opresión contra los que abrazaban las enseñanzas protestantes. Un capítulo significativo de la persecución tuvo lugar en la región francesa de Luberon contra los valdenses (vaudois), descendientes espirituales de Pierre Waldo, que condujo a la masacre de Mérindol en 1545.

Masacre de los Valdenses en Mérindol

Gustave Doré (Public Domaine)

Las primeras persecuciones

A principios del siglo XII, Pierre Waldo (1140-1218) hizo un voto de pobreza, confirmado por el Papa Alejandro III (en el cargo de 1159 a 1181), y se convirtió en el líder de una secta conocida como los valdenses. Waldo fue uno de los precursores de la Reforma que buscó purificar y reformar la Iglesia católica desde dentro mediante un retorno a la enseñanza apostólica. Al principio, no buscaba la separación de la Iglesia católica ni el establecimiento de una nueva secta. Con el tiempo, en parte debido a su énfasis en la predicación del evangelio en la lengua local, el Papa Lucio III (en el cargo de 1181 a 1185) prohibió a Waldo y a sus seguidores predicar. Waldo fue excomulgado en el Concilio de Verona en 1184, y la enseñanza valdense fue condenada en el Cuarto Concilio de Letrán en 1215.

Exiliados de su ciudad de Lyon, los valdenses se extendieron a los valles del Delfinado y los Alpes del Piamonte, al Languedoc y a España. La Inquisición no consiguió acabar con ellos y muchos de los exiliados se instalaron en la región del Luberon, en el sur de Francia. Los valdenses buscaron vivir en paz en los valles protegidos del Luberon, donde drenaron los pantanos y cultivaron las tierras de los señores italianos. Se dice que los habitantes de las llanuras temían a los valdenses, que tenían fama de hechiceros. En aquella época, tenían líderes espirituales llamados tíos (barbes) que tenían autoridad sobre el pueblo. Los barbes eran considerados sabios y venerables, y se les atribuían poderes misteriosos. Sus hermanos del Delfinado habían sufrido anteriormente persecuciones y muchos habían huido a Luberon en busca de seguridad.

El arzobispo de Aix temía que esta concentración de herejes pudiera abrazar la Reforma. Hacia 1530, se envió al inquisidor Jean de Roma a investigar a los valdenses, donde cometió atrocidades y se enriqueció a costa de ellos. Como resultado de esta violencia inicial, dos valdenses, Maurel y Masson, cruzaron las fronteras de Alsacia y Suiza para consultar con los líderes reformados en Ginebra. Se los convenció de la necesidad de reformar sus creencias, de romper definitivamente con las prácticas supersticiosas, y se los envió de regreso con cartas para sus hermanos de Mérindol. Solo Maurel llegó sano y salvo; Masson fue arrestado y quemado vivo en Dijon. En 1532 se realizó una reunión decisiva en el Piamonte con dirigentes valdenses de diferentes regiones. Al cabo de seis días, Guillaume Farel (1489-1565) los convenció de conservar solo dos sacramentos, el bautismo y la eucaristía, sin el sentido místico que les daba la Iglesia católica. Farel los acogió en la fe reformada con entusiasmo y los llamó "los hijos mayores de la Reforma".

Intervención papal y real

Con su integración en un movimiento europeo más amplio, los valdenses dejaron de sentirse aislados. Acogieron a todos los que buscaban refugio en sus montañas, en particular a los antiguos sacerdotes católicos, que eran valorados por su alfabetización. Ante el temor de que la nueva religión se propagara al enclave papal de Venaissin, el Papa Clemente VII (en funciones entre 1523 y 1534) ofreció una indulgencia plenaria a los valdenses que renunciaran a su fe reformada en un plazo de dos meses. Durante el período de espera, sus soldados se apoderaron de mujeres y niños para convertirlos por la fuerza, y las jóvenes fueron secuestradas en el pueblo de Cabrières-du-Comtat. Sus padres, armados con palos y horquillas, no fueron rivales para los soldados entrenados y se los detuvo sin dificultad. La noticia de los secuestros y del encuentro armado circuló por todo el pueblo. Se formó una turba que provocó la muerte de funcionarios en Agoult y Apt. El Papa escribió al rey Francisco I (que reinó de 1515 a 1547) para informarle de la violencia que se estaba produciendo en las puertas de los estados pontificios. El rey dio instrucciones al Parlamento de Aix para que interviniera y siete valdenses fueron quemados en la hoguera, entre ellos un barbe.

Estatua de Pierre Waldo

Alexander Hoernigk (CC BY)

La intervención del rey propulsó a las comunidades a la revuelta. Se calcula que unos 6000 hombres pertenecían a la secta valdense en ese momento, y los obispos de Sisteron, Apt y Cavaillon temían la propagación del movimiento por toda Provenza. Los miembros de la secta fueron perseguidos y arrestados porque negaban el purgatorio, no rezaban a los santos y se negaban a pagar el diezmo al clero. Los valdenses más activos fueron encarcelados y algunos fueron ejecutados. Enfurecidos por la actuación de los tribunales eclesiásticos, los valdenses tomaron las armas para liberar a sus hermanos y asaltaron las cárceles de Apt, Cavaillon y Roussillon. El rey, informado de estos acontecimientos, ofreció clemencia a los herejes y la liberación de todos los prisioneros aún no liberados con la condición de que renunciasen a su fe en un plazo de seis meses. Sin embargo, nadie aceptó su propuesta y en 1538 el rey ordenó la detención de los herejes y la confiscación de sus bienes.

Rumores y arrestos

En el Parlamento de Aix se rumoreaba que los valdenses se preparaban para un asedio y que habían almacenado pólvora y armas. Se arrestó a más de 150 valdenses, 14 de ellos de Mérindol. Un juez de Apt procedió a la detención de un molinero y confiscó su molino tras su ejecución. En represalia, los habitantes de Mérindol se levantaron en armas, quemaron el molino hasta los cimientos, saquearon granjas y robaron ovejas por el camino. Se ordenó la detención de otros diecinueve habitantes de Mérindol, algunos con sus familias, a partir de denuncias anónimas. Mientras reinaba un clima de pánico en Aix, circularon más rumores infundados de que los valdenses estaban construyendo fortalezas en los bosques y que había 600 hombres en Mérindol armados con arcabuces, un tipo de arma larga. La cantidad total exagerada aumentó a 8000 combatientes. Poco después se dio la orden de detención que incluía la captura de mujeres embarazadas, pero antes de que se llevara a cabo, los parlamentarios se dieron cuenta de que los líderes locales los habían engañado. En realidad, los mérindoles habían huido a sus montañas para evitar el arresto tras enterarse de que el 18 de noviembre de 1540 se había dado una orden por la que se condenaba a 19 de ellos a ser quemados en la hoguera en tres lugares diferentes: Tourves, Apt y Aix. Las casas de Mérindol se demolieron, la zona quedó inhabitable y sus posesiones se confiscaron.

Indulto temporal

Farel fue avisado por correo de la orden y se puso en contacto con ciudades suizas y alemanas para interceder diplomáticamente ante Francisco I. El rey encargó al gobernador del Piamonte, Guillaume du Ballay, que investigara a los valdenses. Cuando Ballay entregó un informe favorable, el rey suspendió la orden y exigió la comparecencia de los ancianos valdenses ante el Parlamento en un plazo de tres meses. La persecución se desarrollaba en todo el reino y el rey no podía permitirse tratar a los valdenses a la ligera. En lugar de enviar a los ancianos ante el Parlamento para que renunciaran a su fe, el 6 de abril de 1541 los valdenses enviaron a sus barbes para explicar su fe en Jesucristo y las Escrituras, y afirmar su espíritu de obediencia a las autoridades civiles. Estaban dispuestos a someterse a todas las leyes, pero pedían que se les permitiera practicar su fe. Los inflexibles parlamentarios denunciaron la audacia de esta súplica y la reafirmación de los artículos de fe de los valdenses. El rey concedió otro plazo de tres meses y el Parlamento envió al obispo de Cavaillon a Mérindol para que recibiera su renuncia in situ.

Mujeres Valdenses como brujas

Unknown (Public Domaine)

Fragmento de un manuscrito iluminado que muestra a las mujeres valdenses como brujas. Los valdenses fueron considerados una secta herética y perseguidos por la Iglesia católica en Francia en el siglo XVI. De "Lady Champion" de Martin Le Franc, 1451.

Manuscritos Iluminados

Página que muestra el mes de enero en el Libro de Horas conocido como Les Très Riches Heures du Duc de Berry (creado hacia 1412-1416 y 1485-1489 d. C.). Se le conoce frecuentemente como el "rey de los manuscritos iluminados " debido a la grandeza y complejidad de sus pinturas. Esta página en particular muestra el intercambio de regalos de Año Nuevo en la casa de John, duque de Berry (en azul, sentado, en la parte frontal derecha).

https://www.worldhistory.org/image/8256/les-tres-riches-heures/

Tras nuevos retrasos y el rechazo de la renuncia, el rey finalmente resolvió ejecutar la orden contra Mérindol en marzo de 1543. Una vez más, los príncipes protestantes alemanes, instados por Farel y Calvino, intervinieron ante el rey. En abril de 1544, los valdenses presentaron una petición al rey para obtener justicia de quienes les reprochaban su fe con la intención de confiscar sus posesiones. El rey era consciente de la avaricia de los obispos y legados papales, y también sabía que los parlamentarios de Aix no estaban libres de reproches. También dudaba en enviar fuerzas militares a una provincia lejana. Así que decidió enviar a tres miembros de su consejo y a un teólogo para determinar si los valdenses eran herejes. En caso de ser herejes, se les concedería un plazo de dos meses para renunciar a su fe. El Parlamento de Aix recibió la orden de ceder sus responsabilidades al Parlamento de Grenoble. Como resultado, los valdenses intuyeron que el rey dudaba en emplear la fuerza contra ellos y que los defendería de la codicia de los príncipes de la Iglesia. Muchos refugiados acudieron a los valles valdenses para refugiarse de la persecución. Los de Ginebra llegaron a pensar que habían hecho retroceder el poder real. Al menos por un tiempo.

Vana resistencia

En diciembre de 1543, Jean Meynier (1495-1558) sustituyó a Chassané como presidente del Parlamento de Aix. Había jurado obtener la revocación de las cartas de indulto y aniquilar a los valdenses. El cardenal Francisco de Tournon, enemigo declarado de la herejía, estuvo de acuerdo. El gobernador local confirmó el informe de Meynier de que los valdenses tenían una fuerza de 10.000 hombres armados listos para marchar sobre Marsella. Los valdenses, con poca confianza en los señores de Aix y Aviñón, fortificaron sus pueblos, especialmente Cabrières. El rey firmó una orden el 1 de enero de 1545, aparentemente sin leerla, donde revocaba el indulto que había concedido. La persecución en Francia se reanudó con la quema de estacas en Toulouse, Burdeos y Grenoble. Meynier ocultó el texto a sus colegas parlamentarios mientras esperaba la llegada a Provenza de un capitán procedente de Italia, Paulin de La Garde (1498-1578). Era el líder de una temible banda de mercenarios errantes que había luchado bajo el mando de Francisco I. Una vez que llegó, el Parlamento dio la orden de proceder a la aniquilación total de los herejes.

Estatua de Francisco I de Francia

Mark Cartwright (CC BY-NC SA)

La Garde marchó sobre Cabrières-d'Aygues, donde al parecer había 600 valdenses reunidos. Los valdenses huyeron y dejaron a La Garde preguntándose por qué lo habían llamado a emplear su ejército contra los débiles aldeanos. En Cadenet, los líderes del ejército y del Parlamento de Aix acordaron capturar a los herejes y quemar sus casas como ejemplo para los demás. Los hombres de La Garde eran soldados profesionales, a los que se unieron las tropas reunidas por Meynier y los voluntarios deseosos de beneficiarse del saqueo. Los habitantes de Mérindol huyeron a los bosques del Luberon mientras se quemaban 200 granjas. Escondidos en los barrancos, los aldeanos se enteraron de que el ejército había entrado en Mérindol y lo vieron arder desde la distancia. Los hombres subieron y se unieron a sus hermanos en los pueblos de La Coste y Cabrières-du-Comtat. En la aldea fortificada de Cabrières, decidieron resistir con 300 combatientes valdenses.

En el combate que siguió, hubo muchos muertos y heridos en ambos bandos. Dirigidos por Marron, los valdenses hicieron todo lo posible, pero no estuvieron a la altura de la tarea de resistir los cañones del enemigo. Propusieron abrir las puertas si se les prometía un pasaje seguro a Alemania o si se les daba la promesa de un juicio justo. Recibida la promesa, Marron y sus partisanos salieron primero del pueblo. Inmediatamente fueron apresados y ejecutados en un prado cercano. Solo se salvaron Marron y el pastor Guillaume Serre, que fueron llevados en custodia por el legado del Papa a Aviñón para ser juzgados y quemados vivos. Las combatientes fueron encerradas en un granero que fue incendiado. Las que intentaron escapar fueron masacradas, sus cabezas se llevaron en triunfo en las puntas de las lanzas. Los soldados buscaron a los supervivientes y forzaron la puerta de la iglesia. En el santuario, las mujeres fueron violadas, degolladas y algunas arrojadas desde el campanario. Las pocas mujeres que sobrevivieron se vendieron como esclavas en L'Isle-sur-le-Sorgue. En un mes se quemaron 900 casas, se destruyeron 24 pueblos y se masacraron 3000 personas. Solo se salvaron los hombres más robustos y se vendieron para pasar sus últimos días en las galeras del rey. El Parlamento tipificó como delito la asistencia a los miserables que morían de hambre. Cualquiera que mostrara piedad sufría la confiscación de sus bienes. La caballería de Agoult, instalada en la Tour-d'Aigues, recorrió el campo cometiendo atrocidades. Los campesinos se vieron obligados a viajar a Aix o Marsella para encontrar y pedir rescate por sus hijos secuestrados. Cuando el Parlamento envió a dos miembros a investigar la barbarie, regresaron horrorizados. Los campesinos de Luberon ya no podían trabajar sus tierras sin que los soldados les robaran los bueyes y asaltaran a las mujeres. En función de este informe, el Parlamento dictó una nueva orden que autorizaba a las autoridades a ayudar a la población.

Encubrimiento y controversia

El rey ordenó una investigación y exigió la rendición de cuentas de la expedición. De Tournon apoyó la causa de Meynier y el 8 de agosto de 1545 el rey emitió su veredicto, donde aprobó las medidas tomadas para exterminar a los valdenses. Calvino y Farel quedaron desolados por la noticia y solicitaron la intervención de los suizos. La justificación del rey ante los suizos fue que los valdenses eran súbditos desleales y castigados porque se negaban a pagar el diezmo. A la muerte de Francisco I, las cosas cambiaron. Meynier trató de continuar la persecución y arrestó a dos hombres con fuertes conexiones en el Parlamento. De Tournon cayó en desgracia ante el rey Enrique II de Francia (que reinó de 1547 a 1559), quien designó una comisión para investigar a Meynier y a otros implicados en los crímenes. El acta de acusación contra Meynier lo acusó de falsear la verdad sobre los herejes, de emprender las masacres por iniciativa propia y de condenar a los vagabundos a morir de hambre. Se salvó gracias a su elocuencia y no expresó ningún remordimiento por sus acciones contra los valdenses. Al final, Jean Meynier fue liberado, restituido en sus funciones y nombrado caballero de San Juan de Letrán por el Papa.

Conclusión

¿Qué fue de los valdenses? Algunos escaparon a Ginebra, donde fueron bien recibidos. Otros se refugiaron en comunidades del Delfinado. En cualquier caso, ayudaron mucho a que la causa reformada se afianzara en las Cevenas y el Languedoc. Varios años más tarde, Sébastian Castellion (1515-1564), que ejerció su ministerio junto a Calvino durante un tiempo en Ginebra, escribió en el prefacio de su Traité des hérétiques: "¿Quién querría hacerse cristiano cuando ve que los que confiesan el nombre de Cristo son heridos por las manos de los cristianos, por el fuego, por el agua, por la espada, y tratados más cruelmente que los ladrones y los asesinos?"

Bibliografía

·         Davis, Stephen M. & Edgar, William. The French Huguenots and Wars of Religion. Wipf and Stock, 2021.

·         Delumeau Jean. Le Christianisme va-t-il mourir ?. Hachette, 1978.

·         Leconte, Hubert. Sur les traces de Vaudois des Alpes au Luberon: Parcours historique. Avignon: Éditions Cardère, 2003.

·         Miquel, Pierre. Les guerres de religion. Paris: Fayard, 1980.

·         Pouzet, Philippe. "Les origines lyonnaises de la secte des Vaudois". Revue d'histoire de l'Église de France , 1936, https://www.persee.fr/doc/rhef_0300-9505_1936_num_22_94_2757.

https://www.worldhistory.org/trans/es/2-2057/la-masacre-de-los-valdenses-de-merindol-en-el-sigl/https://www.worldhistory.org/trans/es/2-2057/la-masacre-de-los-valdenses-de-merindol-en-el-sigl/ 

 

Diez datos de la Reforma protestante

 

La Reforma Protestante (1517-1648) fue uno de los acontecimientos culturales, políticos y religiosos más importantes de la historia de Europa y contribuyó a configurar el mundo moderno. Fue un acontecimiento complejo que duró más de 100 años y que cambió radicalmente la forma en que las personas se entendían a sí mismas, la religión, la sociedad y, en última instancia, la forma en que uno define la verdad.

“Monumento Internacional de la Reforma”

Henri Bouchard and Paul Landoeski (CC BY-SA)

Antes de la Reforma, la Iglesia católica era la única autoridad espiritual en la Europa medieval (c. 476-1500). La Iglesia medieval proporcionaba orden y sentido a las vidas de los fieles, desde el bautismo de los niños hasta la asistencia semanal a los servicios, los ritos matrimoniales y la extremaunción. Después de la muerte, la Iglesia enseñaba que el destino de la persona estaba determinado por un Dios amoroso que también era justo y castigaba a los que morían en sus pecados con una eternidad de tormento, ya que habían rechazado el don de la gracia de Dios. No se podía discutir con los principios de la Iglesia porque no había otra autoridad espiritual a la que se pudiera recurrir como opción.

La Reforma protestante cambió por completo esa dinámica cuando el teólogo alemán y monje católico Martín Lutero (1483-1546) desafió, sin quererlo, la autoridad de la Iglesia, al cuestionar la práctica de la venta de indulgencias (escritos que prometían acortar la estancia de uno o de un ser querido en el purgatorio). El activismo de Lutero en Alemania inspiró a otros a adoptar su propia postura, basada en la interpretación individual de la Biblia y en el concepto de que solo la fe y las escrituras eran todo lo que un creyente necesitaba para comunicarse con Dios. Los protestantes entendían las enseñanzas de la Iglesia como corrupciones del hombre, que los verdaderos creyentes debían rechazar.

Aunque hay muchos datos interesantes sobre la Reforma, los diez siguientes resumen los conceptos clave del movimiento en general. Los estudiosos de hoy en día no se ponen de acuerdo sobre las fechas exactas de la Reforma, pero se puede afirmar con seguridad que, en los 100 años siguientes a las 95 Tesis de Martín Lutero escritas en 1517, la sociedad europea se había transformado radicalmente y seguiría recibiendo la influencia de la visión de los primeros reformadores hasta la era moderna.

Hubo reformistas antes de Martín Lutero

Antes de que las 95 Tesis de Martín Lutero llevaran a la Reforma, se habían hecho otros intentos de corregir lo que se consideraban abusos y falsas enseñanzas de la Iglesia católica. Los paulicianos y los valdenses habían abogado por la reforma, mientras que los cátaros se separaron completamente de la Iglesia. Sin embargo, los dos proto-reformistas más conocidos son el teólogo y sacerdote inglés John Wycliffe (1330-1384) y el sacerdote bohemio Jan Hus (c. 1369-1415). Wycliffe inspiró a Hus, cuyos esfuerzos fueron el motor de las guerras husitas (1419- c. 1434) y de la Reforma bohemia (c. 1380 - c. 1436), dos de los primeros intentos de reforma. Martín Lutero se referiría más tarde a Hus, que fue ejecutado en 1415 como hereje, como modelo para los cristianos en la búsqueda de una verdadera relación con Dios basada únicamente en la fe y en la propia interpretación de las escrituras. Sin embargo, en contra de la leyenda, Hus nunca "predijo" el activismo de Lutero; esta historia es una invención posterior de los seguidores de Lutero.

Jan Hus, quemado en la hoguera

Fb78 (Public Domaine)

Inicialmente, Martín Lutero no quería separarse de la Iglesia

Lutero no tenía intención de separarse de la Iglesia y establecer una nueva visión del cristianismo en 1517. Era un sacerdote y teólogo católico cuyas 95 tesis fueron escritas como una invitación a debatir el tema de las indulgencias, que según él eran antibíblicas. Las 95 tesis fueron publicadas y traducidas por sus seguidores, cuyo apoyo alentó a Lutero a tomar su posición contra la Iglesia. Al igual que las 97 tesis de Lutero un mes antes, en un principio, estas también eran solo una invitación al debate académico. Una vez que la Iglesia reaccionó intentando silenciar sus objeciones a las indulgencias, Lutero contraatacó denunciando la política y la práctica de la Iglesia, y así comenzó la Reforma.

Puede que Lutero nunca clavara sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg

La icónica imagen de Lutero clavando sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg el 31 de octubre de 1517 es sin duda la más famosa de la Reforma protestante, pero, según los estudiosos modernos, es posible que nunca haya ocurrido. La historia no apareció hasta años después, cuando Felipe Melanchthon (1497-1560), la mano derecha de Lutero, que ni siquiera estaba en Wittenberg en el momento en que supuestamente tuvo lugar el acontecimiento, la difundió. El propio Lutero no menciona que clavara las tesis en la puerta de la iglesia en 1517 ni después, solo dice que envió sus tesis al arzobispo de Maguncia. Sin embargo, la historia ha sido aceptada como una verdad histórica durante tanto tiempo que se suele repetir de forma acrítica.

La Reforma no fue un movimiento unido

Aunque siempre se habla de la Reforma protestante, en realidad fue una serie de movimientos separados, más exactamente llamados reformas. En Alemania, donde Martín Lutero lideró la causa, también estaba Martín Bucer (1491-1551), que no estaba de acuerdo con aspectos de su visión, y Andreas Karlstadt (1486-1541), que tenía sus propias ideas sobre el "verdadero cristianismo", al igual que el reformador alemán Thomas Müntzer (c. 1489-1525). En Suiza, Huldrych Zwingli (1484-1531) no estaba de acuerdo con Lutero en cuanto a la naturaleza de la Eucaristía, y Juan Calvino (1509-1564) promovió su propia agenda, que difería de la de Zwingli. Además, estos reformadores inspiraron a otros que luego iniciaron sus propios movimientos reformados dentro de la Reforma más amplia, como en el caso de los anabaptistas, que rechazaron la ciudadanía de segunda clase de las mujeres y, en oposición a otras sectas protestantes, elevaron a las mujeres a puestos de autoridad.

Muchas mujeres participaron en los primeros años de la Reforma

 

Aunque los historiadores han destacado a los reformadores masculinos durante siglos, muchas mujeres contribuyeron significativamente a la Reforma, especialmente en los primeros años, ya que vieron en las "nuevas enseñanzas" la esperanza de tener una voz igualitaria en los asuntos públicos y una mayor autonomía. Entre las más conocidas están Katharina von Bora (1499-1552), esposa de Martín Lutero; Argula von Grumbach (1490 - c. 1564), Katharina Zell (1497-1562), Margarita de Navarra (1492-1549), Marie Dentière (c. 1495-1561), Jeanne d'Albret (Juana III de Navarra, 1528-1572), y Olympia Fulvia Morata (1526-1555). Estas mujeres y muchas otras impulsaron la causa de la Reforma, pero a medida que el movimiento se convirtió en la corriente principal y las creencias se codificaron, las contribuciones de las mujeres quedaron al margen, y la igualdad que esperaban nunca se materializó.

La Reforma tuvo éxito gracias a la imprenta

La Reforma tuvo éxito, mientras que los esfuerzos anteriores de reforma habían fracasado, principalmente debido a la invención de la imprenta hacia 1440. Wycliffe y Hus expusieron muchos de los mismos puntos que posteriormente articularon los reformistas, pero carecían de la tecnología necesaria para compartir sus puntos de vista con un público más amplio. Las 95 tesis de Martín Lutero se popularizaron a través de la imprenta, al igual que sus otros escritos, que se tradujeron e imprimieron en otros lugares, inspirando un movimiento más amplio fuera de Alemania. Mujeres como Argula von Grumbach o Marie Dentière no habrían tenido voz pública si no fuera por la imprenta, y también fue utilizada eficazmente por Jeanne d'Albret para promover el mensaje protestante durante las Guerras de religión de Francia. Las traducciones de la Biblia, los comentarios a las escrituras y los ataques a la Iglesia católica (así como de la Iglesia a las sectas protestantes) fueron posibles gracias a la producción masiva de libros y folletos. La popularidad de estas obras religiosas impresas contribuyó a un aumento de la alfabetización en Europa, que es un aspecto de la Reforma que a menudo se destaca.

La Reforma contribuyó a algunas de las guerras más devastadoras de la historia europea

El desafío a la Iglesia, que hasta entonces se consideraba la única autoridad espiritual en Europa, dio lugar a una serie de conflictos que aumentaron en alcance, salvajismo y número de víctimas, empezando por las guerras husitas y continuando con la revuelta de los caballeros (1522-1523) y la guerra de los campesinos alemanes de 1524-1525. Aunque la guerra de los campesinos alemanes, al igual que algunos de los conflictos posteriores, no fue causada únicamente por diferencias religiosas, la visión de la Reforma desempeñó un papel importante al animar a la clase más baja a creer en la esperanza de un nuevo orden en el que tendrían mayor autonomía. Las Guerras de religión de Francia (1562-1598) fueron el resultado directo de desacuerdos religiosos, y las diferencias religiosas también contribuyeron a la Guerra de los Ochenta Años (1568-1648) y a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), que mataron a más de ocho millones de personas.

La matanza de San Bartolomé

François Dubois  (Public Domaine)

La Contrarreforma inspiró el arte y la música

La Contrarreforma (también conocida como la Reforma católica, de 1545 a c. 1700) fue la respuesta de la Iglesia católica a la Reforma protestante, durante la cual instituyó reformas al tiempo que se esforzaba por restaurar su antigua centralidad. Uno de los aspectos de estos esfuerzos fue el énfasis en el arte, la arquitectura y la música, que elevaría las mentes de los adeptos y contrastaría fuertemente con las austeras iglesias de los protestantes, que habían rechazado la iconografía, la música (en mayor o menor grado, dependiendo de la secta) o cualquier representación artística de Jesucristo u otras figuras bíblicas. En la música, algunas de las figuras centrales fueron el compositor inglés Thomas Tallis (c. 1505-1585), su alumno William Byrd (c. 1540-1623) y la compositora italiana Isabella Leonarda (1620-1704). En el arte, la Contrarreforma inspiró las obras de Caravaggio (1571-1610), El Greco (1541-1614), Gerard Seghers (1591-1651) y Peter Paul Rubens (1577-1640), entre otros. La arquitectura de las iglesias católicas enfatizaba la grandeza de Dios y el mensaje elevador del perdón y la redención, al tiempo que dejaba claro el poder y la preeminencia de la Iglesia en comparación con las iglesias más modestas de las sectas protestantes.

La Reforma fomentó los ideales democráticos

Aunque el propio Lutero habría rechazado el concepto moderno de democracia, el movimiento que puso en marcha fomentó los ideales democráticos. Las propias obras de Lutero contribuyeron a la guerra de los campesinos alemanes, en la que la clase más baja luchó por la igualdad de derechos y la representación en el gobierno, y los reformadores que siguieron a Lutero fomentaron lo mismo. El reformador suizo Heinrich Bullinger (1504-1575) abogó por una dirección democrática de la Iglesia Reformada, y el reformador escocés John Knox (c. 1514-1572) estableció la Iglesia Presbiteriana de Escocia como una democracia. Dado que los reformistas protestantes rechazaban la jerarquía de la Iglesia católica, se inclinaron por una estructura política y administrativa más igualitaria, que fue codificada por Juan Calvino, cuyas enseñanzas informaron las creencias de los puritanos y los separatistas, que finalmente establecieron las colonias de Nueva Inglaterra en lo que se convertiría en Estados Unidos. Los Padres Fundadores, aunque no eran puritanos en ningún sentido, más tarde basarían su forma de gobierno en el gobierno eclesiástico con el que los colonos estaban más familiarizados. La estructura seguida por los cuáqueros, que también influyeron en el desarrollo de la democracia moderna en Estados Unidos, procedía directamente del rechazo protestante a la jerarquía, lo que fomentaba el idealismo y el gobierno democráticos.

No hay acuerdo sobre cuándo terminó la Reforma

Aunque las fechas de la Reforma protestante se entienden generalmente como 1517-1648, no existe un consenso académico universal al respecto, y algunos estudiosos abogan por una datación diferente. Hay estudiosos que afirman que el acontecimiento debería datarse desde la época del activismo de Jan Hus hasta la era preindustrial (1400-1750) o desde las 95 Tesis de Martín Lutero hasta la revocación del Edicto de Nantes (1517-1685) porque la revocación fomentó el éxodo masivo de protestantes de Francia que luego se establecieron en otros lugares como sectas claramente definidas. Las fechas más acordadas señalan las 95 Tesis de Lutero como el inicio y la Paz de Westfalia que puso fin a la Guerra de los Treinta Años como la conclusión, ya que ese conflicto fue inicialmente alentado por diferencias religiosas, que la Paz de Westfalia de 1648 trató, en parte, de resolver.

Conclusión

La Reforma protestante rompió la unidad y la autoridad de la Iglesia católica, creando una pluralidad en el cristianismo que no existía antes. Aunque antes había habido las llamadas "herejías" que desafiaban la autoridad de la Iglesia, estas fueron aplastadas, y la primacía de la Iglesia se mantuvo siempre. Los conceptos renacentistas de humanismo, que elevaban el estatus del individuo, así como la tecnología, como la imprenta, junto con la abierta corrupción de la Iglesia medieval, se combinaron para desencadenar un movimiento que transformaría el pensamiento, la cultura y lo que se entendía como "verdad" en Europa. La académica Ulinka Rublack comenta:

Las reformas enfrentaron a los europeos con el hecho de que el cristianismo contenía reivindicaciones de la verdad radicalmente diferentes: entre los protestantes, entre los protestantes y los católicos, y entre todas estas confesiones y los cristianos ortodoxos orientales. Esto significó que la historia y los argumentos de las afirmaciones de la verdad se reconstruyeran y cuestionaran constantemente. Con el tiempo, esto contribuyó a la aparición de posiciones intelectuales que reconocen las religiones como sistemas culturales de significado y exploran sus ideas, tensiones y limitaciones. (3)

Alrededor del año 1500, la verdad espiritual se entendía como lo que la Iglesia decía que era; cien años después, la "verdad" era mucho más difícil de definir porque, como señaló la Iglesia al comienzo de la Reforma, si cualquiera que pudiera leer la Biblia podía definir la "verdad", entonces ya no había una "verdad" última que definir. Este aspecto de la Reforma fue probablemente el más profundo, ya que puso de manifiesto el poder del individuo para determinar su propia verdad, ya sea en la religión o en cualquier otro ámbito de la vida, y marcó la transición de los paradigmas medievales de pensamiento a los de la era moderna.

Preguntas y respuestas

¿Cuáles son las fechas de la Reforma protestante?

Las fechas de la Reforma protestante se suelen dar entre 1517 y 1648, aunque se han sugerido otras fechas.

¿Martín Lutero tuvo la intención de separarse de la Iglesia católica?

Inicialmente, Martín Lutero no pretendía separarse de la Iglesia católica. Sus 95 Tesis solo invitaban a discutir la política de la Iglesia de vender indulgencias.

¿Las mujeres participaron en la Reforma protestante como líderes?

Muchas mujeres participaron inicialmente en la Reforma protestante, pensando que se les daría voz pública e igualdad de derechos. Sin embargo, a medida que las sectas protestantes fueron formando su liderazgo, las mujeres pasaron a tener un estatus de segunda clase, a excepción de los anabaptistas.

¿Clavó realmente Martín Lutero sus 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg?

La historia de que Lutero clavó las 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittenberg fue relatada por su mano derecha, Felipe Melanchthon, años después. Los estudiosos modernos dudan de que el acontecimiento haya tenido lugar realmente, ya que Melanchthon ni siquiera estaba en Wittenberg en ese momento.

Bibliografía

·         Bossy, J. Christianity in the West 1400-1700 . Oxford University Press, 2010.

·         Gregory, B. S. Salvation at Stake: Christian Martyrdom in Early Modern Europe. Harvard University Press, 2001.

·         Janz, D. R. A Reformation Reader: Primary Texts with Introductions. Fortress Press, 2008.

·         MacCulloch, D. The Reformation: A History. Penguin Books, 2010.

·         Roper, L. Martin Luther: Renegade and Prophet. Random House, 2017.

·         Rublack, U. The Oxford Handbook of the Protestant Reformations . Oxford University Press, 2019.

·         Stjerna, K. Women and the Reformation. Wiley-Blackwell, 2010.

·         Wilson, K. M. Women Writers of the Renaissance and Reformation. University of Georgia Press, 2000.

 

https://www.worldhistory.org/trans/es/2-2003/diez-datos-de-la-reforma-protestante-que-debes-sab/


















sábado, 26 de abril de 2025

 

Los evangelios apócrifos y

el nacimiento de Jesús

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/otra-vida-jesucristo-evangelios-apocrifos_8743

¿De dónde surgen enseñanzas o costumbres tales como que José era anciano cuando desposó a la virgen María, y que ya tenía hijos; o que Jesús nació en una cueva; o la del buey y el asno en el pesebre; o los nombres de los padres de María; o la perpetua virginidad de María?

«Los evangelios apócrifos constituyen una parte importante de la tradición de los hechos del cristianismo. El calificativo de «apócrifos» influyó, sin embargo, en la falta de aprecio de los estudiosos y los cristianos de a pie. Al lado de los evangelios canónicos, los apócrifos aparecen como los que refieren leyendas y mitos frente a los que hablan de hechos. Esto no siempre es verdad, pues a veces —aunque ciertamente pocas— transmiten ciertas noticias y dichos de Jesús que puede acercarse al Jesús histórico.

El término «apócrifos» significa etimológicamente «ocultos», «escondidos». De alguna forma, la denominación primitiva alude a una reserva intencionada, pues tanto para ciertos eclesiásticos como para algunos herejes, se trataría de obras solamente conocidas y utilizadas por un grupo privilegiado de iniciados. La etiqueta les era particularmente útil, por cuanto los escritos apócrifos recibieron frecuentemente las críticas de la mayoría de los escritores ortodoxos, que los señalaban como peligrosos o desviados de la doctrina verdadera.

El significado actual de «apócrifo» ha variado de esta acepción primigenia y significa «falso, rechazado» por la ortodoxia, por lo que está dedicado especialmente a las obras que imitan los géneros literarios bíblicos pero no han sido admitidas por la Iglesia en el canon de los libros inspirados. 

Los escritos apócrifos han tenido un influjo efectivo en la tradición cristiana y en el desarrollo de sus doctrinas. Dogmas importantes están basados en tradiciones, cuyo testimonio escrito se encuentra básicamente en estos textos. Así, la asunción de la Virgen es el núcleo de los apócrifos asuncionistas. La virginidad perpetua de María está expresada plásticamente en los Evangelios de la Natividad. La misma divinidad de Jesús aparece en los evangelios apócrifos de una forma más rotunda incluso que en los canónicos.»  [Antonio Piñero. Todos los evangelios – Traducción íntegra de las lenguas originales de todos los textos evangélicos conocidos]

 

1. Protoevangelio de Santiago

Autor: Desconocido.
Fecha probable de composición: Quizá de mediados del siglo II. En cualquier caso, anterior al siglo IV.
Lugar de composición: Desconocido.
Lengua original: Griego.
Fuentes: Unos 20 manuscritos medievales, del siglo XII en adelante.

Este apócrifo es uno de los más antiguos y origen de una tradición legendaria recogida por otros apócrifos de la infancia de Jesús. Su presunto autor según el texto sería Santiago, el «hermano del Señor», que lo habría escrito en el desierto, pero la noticia es inverosímil.  La repercusión de este apócrifo en las leyendas populares cristianas e incluso en la teología fue enorme.

En este apócrifo podemos encontrar entre otras cosas que:

… los padres de María, llamados Ana y Joaquín, no podían tener hijos hasta que un ángel les anunció el milagro…

4:1 He aquí que un ángel del Señor se le presentó y le dijo: «Ana, Ana, el Señor ha escuchado tu plegaria. Concebirás y darás a luz, y se hablará de tu descendencia en toda la tierra». Dijo Ana: «Vive el Señor, mi Dios, si engendro varón o hembra lo presentaré como ofrenda al Señor mi Dios, y estará prestándole servicio todos los días de su vida». 2 Llegaron dos mensajeros diciéndole: «Joaquín, tu marido, viene con sus rebaños». Pues un ángel del Señor bajó hasta él y le dijo: «Joaquín, Joaquín, el Señor Dios ha escuchado tu plegaria. Baja de aquí, pues he aquí que Ana, tu mujer, va a concebir en su vientre».

… José era ya anciano, viudo, y tenía hijos antes de casarse con María.

9:2 Respondió José: «Tengo hijos y soy anciano, mientras ella es una jovencita; no vaya a convertirme en motivo de risa ante los hijos de Israel».

… que Jesús nació en una cueva:

18:1 Encontró allí una cueva y la introdujo en ella. Dejó junto a María a sus hijos, y él salió a buscar una comadrona hebrea por la región de Belén.

 

2. Evangelio del Pseudo Mateo

Autor: Desconocido.
Fecha probable de composición: Base del relato anterior al 200. Texto actual del siglo VI.
Lugar de composición: Desconocido.
Lengua original: Griego.
Fuentes: Traducción latina, probablemente del siglo VI, conservada en un manuscrito del siglo XIV.

Las leyendas de este evangelio tuvieron gran influencia en la tradición cristiana. Obras de literatura, el arte en sus aspectos de la pintura y la escultura, libros de devoción y hasta las reflexiones de grandes místicos fueron sensibles a ellas.

En este escrito apócrifo encontramos una exaltación fantasiosa de la santidad y pureza de María (más propia de la Edad Media)…

6:2 …Así progresaba más y más en la alabanza de Dios. Finalmente, en compañía de las vírgenes mayores se instruía en la alabanza de Dios, de tal manera que no había ninguna más presta que ella en la vigilancia, ninguna más erudita en el conocimiento de la ley de Dios, ninguna más sumisa en la humildad, ninguna más elegante en el canto de los salmos de David, ni más generosa en la caridad, ni más pura en la castidad, ni más perfecta en toda clase de virtud. Pues era constante, inconmovible, inmutable, y cada día progresaba hacia lo mejor. 3 Nadie la vio nunca airada, ni la oyó decir una mala palabra. Su lenguaje estaba tan lleno de gracia que se conocía que Dios estaba en su lengua. Permanecía continuamente en la oración y en el estudio de la Ley. Se preocupaba de que ninguna de sus compañeras pecara de palabra, ni se dejara llevar de una risa desacompasada, ni se comportara con sus semejantes con injurias o soberbia… Frecuentemente se la veía en conversación con los ángeles, quienes la trataban como si fueran íntimos amigos. Si alguno de los enfermos la tocaba, regresaba al instante sano a su casa.

… el autor pone en boca de María una exaltación de la virginidad, aquí se ve el evidente interés de exaltar el celibato como la condición ideal de un siervo de Dios (sacerdotes, monjes y monjas); y de considerar el acto sexual (aún dentro del matrimonio) como una mancha en la carne….

7:1 … María les respondió diciendo: «Dios es honrado sobre todo con la castidad, como se puede comprobar:
2» Porque antes de Abel no hubo justo alguno entre los hombres. Él agradó a Dios por sus ofrendas y fue asesinado despiadadamente por el que le desagradó. No obstante, recibió una doble corona, por sus ofrendas y por su virginidad, porque nunca aceptó una mancha en su carne. Finalmente, también Elías fue llevado en carne al cielo, porque conservó virgen su carne. Esto es lo que aprendí en el templo de Dios desde mi infancia, que una virgen puede ser amada de Dios. Por eso, tomé en mi corazón la decisión de no conocer varón jamás».

12:4 … Entonces, María, viendo la sospecha del pueblo y puesto que no estaba del todo justificada, dijo con voz clara cuando todos la oían: «Vive Adonay, el Señor de los ejércitos, en cuya presencia me encuentro, que nunca he conocido varón ni pienso conocerlo, porque desde mi niñez tengo tomada esta decisión. Y este es el voto que hice a Dios desde mi infancia: permanecer íntegra para aquel que me creó. En tal integridad confío que viviré para él solo, y mientras viva permaneceré para él solo libre de toda impureza».

Este evangelio apócrifo también menciona que José era anciano y tenía hijos antes de desposarse con María…

8:4 Entonces todo el pueblo felicitaba al anciano diciendo: «Has logrado la felicidad en tu ancianidad, porque Dios ha manifestado que eres el idóneo para recibir a María». Pues los sacerdotes le decían: «Recíbela, porque de toda la tribu de Judá tú eres el único elegido por Dios». Entonces José, postrándose con humildad, comenzó a rogarles diciendo con vergüenza: «Soy anciano y ya tengo hijos, ¿por qué me confiáis esta jovencita?».

… también afirma que María dio a luz en una cueva, entre prodigios y señales…

13:1 Sucedió que, pasado algún tiempo, un edicto publicado del César Augusto ordenaba que todo el mundo fuera a empadronarse a su propia patria. Este empadronamiento fue ejecutado por el gobernador de Siria Cirino. Se vio, pues, José en la necesidad de trasladarse a Belén con María, porque procedía de allí, y María era de la tribu de Judá y de la casa y de la patria de David. Cuando José y María iban por el camino que lleva a Belén, dijo María a José: «Veo a dos pueblos ante mí, a uno que llora y a otro que se alegra». José le respondió: «Estate sentada, sujétate bien en el jumento y no digas palabras inútiles». Entonces apareció ante ellos un joven hermoso, vestido con espléndidas vestiduras, que dijo a José:

«¿Por qué has dicho que son superfluas las palabras sobre los dos pueblos de que ha hablado María?

Pues ha visto al pueblo judío que lloraba, porque se ha apartado de su Dios, y ha visto al pueblo de los gentiles alegrarse porque se ha acercado y se ha colocado cerca del Señor. Es lo que prometió a nuestros padres Abrahán, Isaac y Jacob. Porque ha llegado el tiempo en que por la descendencia de Abrahán serán benditas todas las gentes». 2 Dicho esto, el ángel mandó detenerse al jumento porque había llegado el momento del parto. Y ordenó a María que bajara de la cabalgadura y entrara en una cueva subterránea en la que nunca había habido luz, sino siempre tinieblas, porque no entraba en absoluto la luz del día. Pero, al entrar María, empezó toda la cueva a llenarse de resplandor, y como si dentro estuviese el sol, toda mostraba un fulgor luminoso. Como si allí fuera el mediodía, una luz divina iluminaba la cueva. Y ni de día ni de noche faltó la luz divina mientras estuvo dentro María. Fue allí donde dio a luz un niño, a quien rodearon los ángeles en el momento de nacer, y una vez nacido lo adoraron diciendo: «Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz a los hombres del beneplácito divino».

… hay un evidente interés en destacar la Perpetua Virginidad de María…

13:3 Ya hacía rato que José había ido a buscar comadronas. Y cuando regresó a la cueva, María ya había dado a luz al niño. José dijo a María: «Yo te he traído a las comadronas Zelomí y Salomé, pero están fuera delante de la cueva y no se atreven a entrar acá por el excesivo resplandor»… Entonces mandó que una de ellas entrara con él. Entró Zelomí, y dijo a María: «Permíteme que te toque». Cuando María le permitió que la tocara, exclamó a grandes voces la comadrona diciendo: «¡Señor, gran Señor, ten misericordia! Nunca se ha oído ni siquiera sospechado que los pechos estén llenos de leche, y el niño que ha nacido haya dejado virgen a su madre. Ninguna mancha de sangre hay en el recién nacido, ningún dolor en la parturienta. Una virgen concibió, virgen dio a luz, virgen permaneció».

… Jesús en el establo, el buey y el asno…

14:1 A los tres días del nacimiento del Señor, salió María de la cueva y entró en un establo. Colocó al niño en un pesebre, y un buey y un asno lo adoraron. Entonces se cumplió lo anunciado en la profecía de Isaías: «Conoció el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su señor» (Is 1, 3). Y es que los mismos animales, situados a su lado, lo adoraban sin cesar. Así se cumplió lo dicho en la profecía de Habacuc: «En medio de dos animales te darás a conocer». En aquel mismo lugar permanecieron José y María con el niño durante tres días.

… los magos de oriente, después de dos años…

16:1 Pasados dos años, llegaron a Jerusalén unos magos de Oriente portando grandes regalos. Preguntaron insistentemente a los judíos diciendo: « ¿Dónde está el rey que os ha nacido? Pues hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarlo».

16:2 Cuando los magos iban de camino, se les apareció la estrella, y como si les hiciera de guía, así les precedía hasta que llegaron al lugar donde estaba el niño. Los magos, al ver la estrella, se alegraron con un grandísimo gozo. Entraron en la casa y hallaron al niño Jesús sentado en el regazo de su madre. Entonces abrieron sus tesoros y obsequiaron a María y a José con grandes regalos. Luego cada uno ofreció al Niño una moneda de oro. A continuación uno le ofreció oro, otro incienso y el otro mirra. Y como estaban dispuestos a volver al rey Herodes, recibieron en sueños un aviso de un ángel para que no lo hicieran. Pero ellos, después de adorar gozosamente al niño, regresaron a su tierra por otro camino.

 

3. Libro sobre la natividad de María

Autor: Desconocido.
Fecha probable de composición: Siglo IX.
Lugar de composición: Desconocido.
Lengua original: Griego.
Fuentes: Traducción latina conservada en manuscritos medievales posteriores al siglo X.
El apócrifo sobre la natividad de la Virgen María es un resumen del Pseudo Mateo, atribuido durante mucho tiempo a san Jerónimo. La Patrología Latina de Migne lo sigue incluyendo entre las obras de este. La carta presuntamente dirigida por san Jerónimo a los obispos Cromacio y Heliodoro, que figura como prefacio del Pseudo Mateo, explica la insistencia de esta atribución. La época probable de su composición, el siglo IX, es muy ajena en contenido y forma a la de san Jerónimo.

Aunque este escrito se esfuerza por exaltar a María…

1:1 La bienaventurada y gloriosa siempre virgen María, descendiente de estirpe regia y de la familia de David, nació en la ciudad de Nazaret y fue educada en Jerusalén, en el templo del Señor. Su padre se llamaba Joaquín, y su madre, Ana. Su familia paterna era de Galilea, de la ciudad de Nazaret, pero su linaje materno era de Belén.

… curiosamente echa por tierra el dogma de la «Inmaculada Concepción de María» pues afirma que solo Cristo nació inmaculado…

9:4 La Virgen, no por desconfiar de las palabras del ángel, sino por el deseo de conocer cómo sucederían las cosas, respondió: « ¿Cómo puede ocurrir esto? Pues siendo así que yo, según mi voto, nunca conozco varón, ¿cómo podré dar a luz sin semilla masculina?». Sobre esto, le dijo el ángel: «No pienses, María, que vas a concebir al modo humano. Porque, sin relación alguna con varón, siendo virgen darás a luz, siendo virgen amamantarás. Pues el Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra contra todos los ardores de la concupiscencia. Por eso, el que nacerá de ti será el único santo, porque es el único concebido y nacido sin pecado, que será llamado Hijo de Dios». Entonces María, extendiendo las manos y levantando los ojos al cielo, dijo: «He aquí la esclava del Señor, pues no soy digna del nombre de señora, hágase en mí según tu palabra».

 

4. Libro sobre la infancia del Salvador

Autor: Desconocido.
Fecha probable de composición: Hacia el siglo IX.
Lugar de composición: Desconocido.
Lengua original: Latín, sobre materiales en lengua griega.
Fuentes: Manuscritos de los siglos XIII y XIV.

La notable semejanza entre este apócrifo y el Pseudo Mateo ha hecho surgir la disputa sobre su relación y eventual prioridad, cuestión aún no resuelta. El estilo dista mucho del ingenuo y simple de los evangelios apócrifos más antiguos. El autor recoge los datos ya conocidos, los amplía y los reelabora hasta darles un carácter elegante y distinguido. La presentación del nacimiento de Jesús ofrece detalles nuevos que, en opinión de M. R. James, dependían del antiquísimo Evangelio de Pedro, del siglo II. A este evangelio deben atribuirse, según algunos autores, ciertas expresiones de carácter doceta [el docetismo negaba que Cristo tuviese un cuerpo de carne, afirmaba que el cuerpo del Señor era una apariencia, pero no carne real], como el hecho de que el recién nacido no tenía peso ninguno y de que el niño fuera una especie de condensación de la luz. El autor refleja la reacción de la piedad popular frente a la creencia en la divinidad del Jesús recién nacido. Todo lo material es ajeno a la trascendencia de un ser de naturaleza divina. Esta realidad impone un desarrollo de los hechos totalmente alejado de las costumbres humanas. Todo queda más allá de la capacidad y la comprensión de la mente humana.

62. José se adelantó para llegar a la ciudad. Dejó a María con su hijo Simeón [hijo de José], porque estaba encinta y caminaba más despacio… 63. Haciendo un recorrido, vio un establo solitario y se dijo: «Debo detenerme en este lugar, porque me parece albergue de peregrinos. Y aquí no tengo ni hospedaje ni posada donde podamos descansar». E inspeccionándolo, dijo: «La habitación es pequeña, pero idónea para unos pobres, especialmente porque está apartada del griterío de la gente, como para no poder molestar a una mujer en trance de parto. Por lo tanto, es necesario que descanse en este lugar con todos los míos».

65. Dijo entonces José a María: «Hijita mía, has sufrido muchas molestias por mi causa. Entra, pues, y ocúpate de ti. Y tú, Simeón, trae agua y lava sus pies, dale comida, y si tiene necesidad de alguna otra cosa, haz lo que su alma desea». Simeón hizo lo que su padre le había mandado y la condujo a la gruta, que con la entrada de María comenzó a tener luz solar, y se iluminó como si fuera mediodía.

Aquí comienza el relato de la comadrona (partera), y la influencia doceta en el relato.

73. » Cuando se acercó la hora, apareció abiertamente el poder de Dios. La doncella estaba mirando fijamente al cielo convertida en viña, pues ya estaba para cumplirse el término de los bienes. Y en cuanto apareció la luz, adoró al que vio que había alumbrado. El niño despedía resplandores a la manera del sol. Estaba totalmente limpio, y era agradabilísimo de ver, pues solo él apareció como la paz que apacigua el mundo entero. En la misma hora en que nació, se oyó la voz de muchos seres invisibles que decían a la vez: “Amén”. La luz que había nacido se multiplicó, y con la claridad de su resplandor oscureció la luz del sol. Aquella cueva quedó repleta de una luz clara y de un perfume suavísimo. Ahora bien, esta luz nació lo mismo que el rocío que desciende del cielo a la tierra. Pues su perfume supera el de todos los ungüentos.


74. » Yo quedé estupefacta y llena de admiración; y el temor se apoderó de mí. Pues tenía la mirada fija en el gran resplandor de la luz que había nacido. Pero aquella luz fue poco a poco condensándose en sí misma y tomó la forma de un niño. Y enseguida se hizo un niño como suelen ser los niños al nacer. Cobré valor, me incliné, lo toqué y lo levanté en mis manos con gran temor. Me quedé aterrada porque no tenía el peso propio de un recién nacido. Lo examiné y comprobé que no había en él la más mínima mancha, sino que estaba totalmente limpio en su cuerpo como ocurre con el rocío del Dios Altísimo. Era ligero de llevar y espléndido de ver. Mientras estaba grandemente admirada porque no lloraba como suelen llorar los recién nacidos, y mientras lo tenía en brazos con la mirada fija en su rostro, me dedicó una gratísima sonrisa. Abrió los ojos y
los fijó en mí delicadamente. Al momento salió de sus ojos una gran luz como un gran relámpago».

Textos extraídos del libro Todos los evangelios. Traducción íntegra de las lenguas originales de todos los textos evangélicos conocidos. Edición de Antonio Piñero.

https://diariosdelaiglesia.wordpress.com/2019/12/22/los-evangelios-apocrifos-y-el-nacimiento-de-jesus/

 

Ángeles caídos, nefilin, gigantes y

demonios en la literatura apócrifa

El Libro de los Jubileos es una de las más importantes obras pseudoepigráficas del Antiguo Testamento, tanto por su extensión relativa como por su coherente contenido.

Aclaración: «pseudoepigráficas» son aquellas obras falsamente firmadas, o falsamente atribuidas, a nombre de alguien más famoso o con más autoridad que quien las escribe. En este caso el libro de Jubileos es atribuido por su autor (o autores) a Moisés. 

 «El Libro de los Jubileos recoge solo la historia desde la creación hasta el paso del mar Rojo: ello supone reescribir casi todo lo que cuenta el libro del Génesis a este respecto, pero desde otra perspectiva, con interesantes adiciones y sobre todo reveladoras omisiones. Por eso se denomina también a este libro «Pequeño Génesis». Copias de él se han encontrado entre los manuscritos del mar Muerto.
Lo peculiar de esta revelación es que ordena la primitiva historia del mundo y de los antepasados de Israel siguiendo un esquema en torno al número siete: una semana, semana de semanas, semanas de años o «jubileos». La razón de fondo para tal proceder es la exposición de un judaísmo ordenado en torno al descanso del sábado cada siete días, y en torno al siete como número sagrado.


El autor -desconocido- es un judío muy observante, con muy poco afecto hacia los paganos, y que pretende exhortar a su comunidad a una observancia a ultranza de la ley de Moisés so pena de encontrarse con castigos divinos terribles.


Cuando en la ficción el autor escribe sobre lo que ocurrirá en el futuro, se traslucen alusiones a los reyes macabeos, en concreto a Juan Hircano (hacia el 110 a.C.), de lo que se deduce que tiene que haberse compuesto al menos después de esos años. Por ello, los comentaristas están de acuerdo en señalar para su composición el final del siglo II a.C.


El Libro de los jubileos se ha conservado solo en la Iglesia etíope, aunque su lengua original es sin duda, el hebreo. Su autor tiene una mentalidad muy afín a la de los esenios, sin que podamos afirmar con seguridad si pertenecía o no a la secta [Entre los manuscritos del Mar Muerto se han encontrado catorce fragmentos hebreos de varias copias de Jubileos]. En resumen, pues, el autor de Jubileos es probablemente un sacerdote, anónimo, con un ideario básicamente esenio, pero que no forma parte estrictamente de esa comunidad, por ser un «protoesenio» [Es decir, un individuo que participaría en grado sumo de esa mentalidad religiosa que habría de producir el cisma esenio, pero situado cronológicamente antes de la separación.]

El género literario de Jubileos es claramente el de los midrasim (interpretación de la Escritura). El autor reescribe y reinterpreta Génesis y Éxodo más algunas leyes de Levítico y Números.»  [Apócrifos del A.T. Volumen II. DIEZ MACHO, Alejandro. Ed. Cristiandad]

Sobre las primeras esposas de los primeros hombres

Mientras Génesis no nos dice nada sobre las primeras esposas:

Génesis 4:17 Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc;

Génesis 4:26 También Set tuvo un hijo, que se llamó Enós, el primero que invocó el nombre del Señor.

Jubileos afirma que Caín y Set se casaron con sus hermanas:

Jubileos 4:9 Caín tomó por mujer a su hermana Awan, que le parió a Henoc al final del cuarto jubileo.

Jubileos 4:11 En el quinto septenario del quinto jubileo tomó Set a su hermana Azura como mujer, y en el cuarto le parió a Enós.

Sobre Enoc (Henoc)

Génesis 5:22 Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas.

Jubileos 4:16 …Jared tomó por esposa a una mujer llamada Baraca, hija de Rasuel, prima suya, quien le parió un hijo en el quinto septenario, en el año cuarto, del jubileo, al que puso de nombre Henoc. 17 Este fue el primero del género humano nacido sobre la tierra que aprendió la escritura, la doctrina y la sabiduría, y escribió en un libro las señales del cielo, según el orden de sus meses, para que conocieran los hombres las estaciones de los años, según su orden, por sus meses. 18 El fue el primero que escribió una revelación y dio testimonio al género humano en la estirpe terrenal… 19 Vio en visión nocturna, en sueño, lo acontecido y lo que sucederá, y qué ocurrirá al género humano en sus generaciones hasta el día del juicio. Vio y conoció todo, y escribió su testimonio, dejándolo como tal sobre la tierra para todo el género humano y sus generaciones.

Se refiere al Libro de Henoc (o Enoc según las traducciones), del cual el nuevo Testamento recibirá alguna influencia. Recordemos que Judas lo cita casi textualmente:

Judas 1:14  También respecto a estos profetizó Enoc, séptimo desde Adam, diciendo: ¡He aquí, vino el Señor con sus santas miríadas, 15  para ejecutar juicio sobre todos, y probar la culpa a todos los impíos de todas las obras impías que hicieron impíamente, y de todas las injurias que hablaron contra Él los pecadores impíos! 

1 de Henoc 1:9 He aquí que llegará con miríadas de santos para hacer justicia, destruir a los impíos y contender con todos los mortales por cuanto hicieron y cometieron contra él los pecadores e impíos.

Sobre los ángeles y los gigantes

Sobre los ángeles que prevaricaron con las hijas de los hombres [los «vigilantes» o «custodios», son los que bajaron a la tierra para enseñar a los humanos «leyes y justicia»]

Jubileos 4:15b…pues en sus días bajaron los ángeles del Señor a la tierra, los llamados «custodios», a enseñar al género humano a hacer leyes y justicia sobre la tierra.

Jubileos 4:22 [Henoc] Exhortó a los «custodios» que habían prevaricado con las hijas de los hombres, pues habían comenzado a unirse con las hijas de la tierra, cometiendo abominación, y dio testimonio contra todos ellos.

Génesis 6:1 Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2 que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas… 4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre. 

1 Henoc 6:1 En aquellos días, cuando se multiplicaron los hijos de los hombres, sucedió que les nacieron hijas bellas y hermosas. 2 Las vieron los ángeles, los hijos de los cielos, las desearon y se dijeron: -Ea, escojámonos de entre los humanos y engendremos hijos… 7:1  Estos y todos los demás, en el año 1170 del mundo, tomaron para sí mujeres y comenzaron a mancharse con ellas hasta el momento del cataclismo. Estas les alumbraron tres razas. La primera, la de los enormes gigantes. 2 Estos engendraron a los Nefalim, y a éstos les nacieron los Eliud. Aumentaron en número, manteniendo el mismo tamaño y aprendieron ellos mismos y enseñaron a sus mujeres hechizos y encantamientos.    [Versión griega]

Jubileos 5:1 Cuando los hijos de los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la faz de la tierra y tuvieron hijas, vieron los ángeles del Señor, en un año de este jubileo, que eran hermosas de aspecto. Tomaron por mujeres a las que eligieron entre ellas, y les parieron hijos, que fueron los gigantes… 5. Sólo Noé halló gracia ante los ojos del Señor. 6 Se enojó sobremanera con los ángeles que había enviado a la tierra, despojándolos de todo su poder, y nos ordenó atarlos en los abismos de la tierra, donde están presos y abandonados.

Comparar esto último con 2 Pedro 2:4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio.

Jubileos 7:21 -Por estas tres causas ha ocurrido el diluvio sobre la tierra, por la fornicación que cometieron los custodios con las hijas de los hombres, contra lo que se les había ordenado. Tomaron por mujeres a cuantas escogieron entre ellas, cometiendo la primera impureza, 22 y tuvieron hijos gigantes, todos ellos descomunales, que se devoraban unos a otros: un titán mataba a un gigante, un gigante mataba a un jayán, éste al género humano, y los hombres, unos a otros. 23 Todos pasaron a cometer iniquidad y derramar mucha sangre, llenándose la tierra de maldad. 24 Luego pecaron con todas las bestias, aves, reptiles y sabandijas, derramándose mucha sangre sobre la tierra, pues el pensamiento y la voluntad de los hombres concebían error y maldad constantemente.

Sobre el origen de los demonios, los nefilim (gigantes hijos de ángeles y humanos)

Jubileos 10:1… comenzaron los demonios impuros a seducir a los nietos de Noé, haciéndolos enloquecer y perderse. 2 Se llegaron los hijos a su padre, Noé, y le hablaron de los demonios que seducían, extraviaban y mataban a sus nietos. 3 Oró así Noé ante el Señor, su Dios: … 5 tú sabes cómo obraron en mis días tus custodios, padres de estos espíritus. A estos espíritus que están ahora en vida enciérralos también y sujétalos en lugar de suplicio; no destruyan a los hijos de tu siervo, Dios mío, pues son perversos y para destruir fueron creados… 7 Entonces el Señor, nuestro Dios, nos ordenó apresar a todos. 8 Pero llegó Mastema (Satanás), príncipe de los espíritus, y dijo: -Señor Creador, déjame algunos de ellos que me obedezcan y hagan cuanto les mande, pues si no me quedan algunos de ellos no podré ejercer la autoridad que quiera en los hijos de los hombres, pues dignos son de destrucción y ruina, a mi arbitrio, ya que es grande su maldad. 9 Ordenó Dios entonces que quedara con Mastema una décima parte, y que las otras nueve descendieran al lugar de suplicio. 10 A uno de nosotros dijo que enseñáramos a Noé toda su medicina, pues sabía que no se conducirían rectamente ni procurarían justicia. 11 Obramos según su palabra: a todos los malos que hacían daño los encarcelamos en el lugar de suplicio, pero dejamos a una décima parte para que sirvieran a Satanás sobre la tierra.

Henoc 15 1 Me dirigió la palabra y me dijo con su voz: -Escucha; no temas, Henoc, varón y escriba justo, acércate aquí y escucha mi voz. 2 Ve y di a los vigilantes celestiales que te han enviado a rogar por ellos: Vosotros debierais haber rogado por los hombres; no los hombres por vosotros. 3 ¿Por qué habéis dejado el cielo alto, santo y eterno, habéis yacido con mujeres, cometido torpezas con las hijas de los hombres y tomado esposas, actuando como los hijos de la tierra, y engendrado hijos gigantes? 4 Vosotros, santos espirituales, vivos con vida eterna, os habéis hecho impuros con la sangre de las mujeres, en sangre mortal habéis engendrado, sangre humana habéis deseado, produciendo carne y sangre como hacen los que son mortales y perecederos. 5 Por eso les di mujeres, para que en ellas planten (sus semillas) y les nazcan hijos de ellas, para que así no falte criatura sobre la tierra. 6 Vosotros, por el contrario, erais al principio espirituales, vivos con vida eterna, Inmortales por todas las generaciones del universo. 7 Por eso no os di mujeres, pues los (seres) espirituales del cielo tienen en él su morada. 8 Ahora, los gigantes nacidos de los espíritus y de la carne serán llamados malos espíritus en la tierra y sobre ella tendrán su morada. 9 Malos espíritus han salido de su carne, porque de arriba fueron creados y de santos vigilantes fue su principio y su primer fundamento. Mal espíritu serán sobre la tierra, y malos espíritus serán llamados. 10 Los espíritus de los cielos en el cielo tendrán su morada, y los espíritus de la tierra, que han nacido sobre la tierra, en ella tendrán su morada. 11 Los espíritus de los gigantes, los nefilim, oprimen, corrompen, atacan, pelean, destrozan la tierra y traen pesar; nada de lo que comen les basta, ni cuando tienen sed quedan ahítos. 12 Y se alzan esos espíritus contra los hijos de los hombres y sobre las mujeres, pues de ellos salieron.

Las prisiones de oscuridad de los ángeles caídos

2 Pedro 2:4 Dios no perdonó a los ángeles que pecaron; al contrario, los precipitó en las tenebrosas cárceles del infierno, guardándolos para el juicio.   [Nueva Biblia Española]

Judas 1:6 Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día;

Henoc 21 Continué mi recorrido hasta el caos, 2 y vi algo terrible: vi que ni había cielo arriba ni la tierra estaba asentada, sino (que era) un lugar desierto, informe y terrible. 3 Allí vi siete estrellas del cielo atadas juntas en aquel lugar, como grandes montes, ardiendo en fuego. Entonces pregunté: -¿Por qué pecado han sido atadas y por qué han sido echadas ahí? 5 Respondió Uriel, uno de los santos ángeles, que iba conmigo guiándome: -Henoc, ¿por quién preguntas y por quién averiguas e inquieres fatigándote? 6 Estas son aquellas estrellas que transgredieron la orden de Dios Altísimo y fueron atadas aquí hasta que se cumpla la miríada eterna, el número de los días de su culpa. 7 y de allí fui a otro lugar, aún más terrible que aquél, y vi algo horrendo: un gran fuego que ardía y llameaba, pues en aquel lugar había una hendidura (que llegaba) hasta el abismo, lleno de grandes columnas ígneas, descendentes, cuya magnitud y grosor no pude ver ni conjeturar. 8 Entonces exclamé: -¡Qué horrible es este lugar y qué angustioso de mirar! 9 Entonces me contestó Uriel, uno de los santos ángeles, que estaba conmigo. Me dijo así: -Henoc, ¿por qué ese temor tuyo y turbación tan grandes? (Respondí): -A causa de este terrible lugar y a la vista de este horror. 10 Añadió: -Este lugar es la cárcel de los ángeles, y aquí serán retenidos hasta la eternidad.

En el período intertestamentario hay una evolución en el concepto sobre ángeles caídos y demonios, por ello es notable el salto que se da entre el A.T y el N.T. acerca de este tema. Mientras en el A.T. el ámbito de los demonios estaba en directa (y casi exclusiva) relación con la idolatría pagana; en el N.T. los demonios aparecen, no ya poseyendo ídolos o imágenes para recibir sacrificios, sino poseyendo directamente a las personas (endemoniados).

Sin duda,  aquellas personas que oyeron y vieron el actuar y enseñar de Jesús sobre los demonios, tenían un cierto conocimiento de este tema (sabían lo que era un endemoniado, un exorcismo o una influencia diabólica); conocimiento que no fue tomado tanto del A.T. sino en buena medida de la literatura extracanónica que circulaba en aquella época (sobre todo de la literatura apocalíptica que prolifera en el S. II a.C. aproximadamente). Entre esa literatura popular se encontraban el libro de Los Jubileos y el libro de Henoc, que como hemos visto, tratan sobre el origen, acción y final de los ángeles caídos y demonios, temas que los autores de los evangelios no tratan de explicar, (no explican el origen de los demonios, si son ángeles caídos o los espíritus de los gigantes, y en cuanto al exorcismo era desconocido en el A.T.) lo dan como tema sabido entre sus lectores. Como hemos visto, en la literatura apócrifa de entonces, el tema estaba bastante claro, coincidiendo entre ellos acerca del origen de los demonios.

Artículo y recopilación de textos: Gabriel Edgardo LLugdar para Diarios de Avivamientos 2019 – Fuentes: Apócrifos del A.T. Volumen II y IV. DIEZ MACHO, Alejandro. Ediciones Cristiandad –  Los Apocalipsis, 45 textos apocalípticos apócrifos judíos, cristianos y gnósticos. Antonio Piñero. EDAF.

 

https://diariosdelaiglesia.wordpress.com/2019/12/26/angeles-caidos-nefilim-gigantes-y-demonios-en-la-literatura-apocrifa/



  ARTE, CULTURA, ESCULTURA, ARQUITECTURA PINTURA MEDIEVAL Biografía de Luis Vélez de Guevara (1579-1644), Casa del siglo XVIII donde est...