domingo, 19 de julio de 2026


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Quimbaya

Quimbaya: la gente y el oro en el Cauca medio

Arte y técnica milenaria

La cultura Quimbaya, que floreció en el área del Cauca Medio en la actual Colombia, es universalmente reconocida por su extraordinaria maestría en el trabajo de los metales preciosos. Su legado más visible y admirado se encuentra en las deslumbrantes piezas de orfebrería que crearon, artefactos que no solo demuestran un dominio técnico sin igual en su época, sino también una profunda sensibilidad artística y simbólica. Al adentrarnos en el mundo de los Quimbayas, una de las primeras preguntas que surge es sobre los materiales que utilizaron para dar vida a estas obras de arte.

El Material Predilecto: Oro y la Magia de la Tumbaga

Contrario a la creencia popular de que utilizaban exclusivamente oro puro, el material principal que los Quimbayas emplearon para la vasta mayoría de sus creaciones no fue el oro en su estado más puro, sino una aleación conocida como tumbaga. Esta aleación consiste en una mezcla de oro y cobre, en proporciones que variaban significativamente. Generalmente, la tumbaga Quimbaya contenía una alta proporción de oro, a menudo superando el 50%, pero la presencia del cobre era fundamental por diversas razones prácticas y estéticas.

 

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La elección de la tumbaga no era una limitación, sino una decisión estratégica y técnica. El cobre, al ser añadido al oro, disminuye su punto de fusión, lo que facilitaba enormemente los procesos de fundición, especialmente la compleja técnica de la cera perdida. Además, el cobre aportaba mayor dureza y resistencia a las piezas, haciéndolas menos susceptibles a la deformación que el oro puro, que es muy blando. Aunque la tumbaga tiene un color más rojizo o cobrizo que el oro puro, los Quimbayas dominaban técnicas de tratamiento de superficie, como el "agotamiento del cobre" o "enriquecimiento del oro", que consistían en sumergir la pieza en soluciones ácidas (probablemente de origen vegetal o mineral) que disolvían el cobre de la superficie, dejando una capa exterior de oro casi puro con el característico brillo dorado. Esto les permitía obtener la apariencia del oro macizo, a la vez que aprovechaban las propiedades de trabajo de la aleación.

El oro lo obtenían de las ricas fuentes aluviales de los ríos de su territorio. Su habilidad no solo radicaba en trabajar el metal, sino también en su extracción y procesamiento inicial. La tumbaga les permitía optimizar el uso del oro disponible, un recurso valioso, combinándolo con el cobre, que era más abundante en la región.

Maestría Técnica: Forjando la Perfección

La orfebrería Quimbaya destaca no solo por el material, sino por las avanzadas técnicas que dominaron. La fundición a la cera perdida (o moldeo a la cera perdida) fue, sin duda, una de sus técnicas cumbre. Este proceso complejo les permitía crear objetos tridimensionales de gran detalle y formas intrincadas que serían imposibles de lograr solo mediante el martillado. El proceso implicaba modelar la pieza deseada en cera de abejas, cubrirla con arcilla, calentar el molde para derretir la cera y que esta saliera por orificios, y luego verter la tumbaga fundida en el espacio vacío. Una vez enfriado el metal, se rompía el molde de arcilla, revelando la pieza metálica que luego era sometida a un meticuloso proceso de acabado.

Pero su repertorio técnico iba más allá de la fundición. También practicaban:

  • Martillado y Repujado: Transformar láminas de metal en formas deseadas o crear relieves decorativos golpeando el metal desde el reverso.
  • Filigrana: Aunque menos común que en otras culturas, a veces incorporaban hilos delgados de metal.
  • Granulación: Adherir pequeñas esferas de metal a una superficie, una técnica que requiere un control preciso de la temperatura.
  • Pulido: El acabado final era crucial. Las superficies de muchas piezas Quimbaya son increíblemente lisas y brillantes, logradas mediante un pulido exhaustivo que resaltaba el color del oro enriquecido en la superficie.

La combinación de estas técnicas les permitía crear una vasta gama de objetos, desde figuras antropomorfas y zoomorfas hasta recipientes ceremoniales y adornos personales.

El Arte Quimbaya: Formas, Estilo y Simbolismo

El arte de la cultura Quimbaya, especialmente su orfebrería, posee un estilo distintivo que lo hace fácilmente reconocible. Se caracteriza por formas equilibradas y armoniosas, superficies lisas y un acabado pulido que refleja la luz. Aunque muchas piezas representan seres vivos, el estilo no es estrictamente naturalista; a menudo combina la observación de la naturaleza con una estilización y abstracción que les confiere un aire único.

Los temas recurrentes en su orfebrería incluyen figuras humanas, a menudo representadas de forma serena y en actitudes rituales, y figuras de animales, como aves, murciélagos, felinos, lagartos y serpientes. Estas representaciones probablemente tenían un profundo simbolismo asociado a su cosmovisión, sus mitos y sus prácticas chamánicas. Por ejemplo, las figuras de murciélagos podrían estar relacionadas con la noche, el inframundo o la transformación.

Entre los objetos más icónicos de la orfebrería Quimbaya se encuentran los poporos. Un poporo es un recipiente utilizado para guardar cal (derivada de conchas o huesos calcinados) que se consume junto con hojas de coca durante rituales. Los poporos Quimbaya son verdaderas obras maestras de la fundición a la cera perdida, con formas antropomorfas o geométricas, a menudo rematados con una tapa y un largo alfiler para llevar la cal a la boca. Su diseño y ejecución revelan no solo habilidad técnica, sino también la importancia ritual de estos objetos.

Otros objetos comunes incluyen:

  • Collares y pectorales de grandes cuentas o placas repujadas.
  • Narigueras y orejeras elaboradas.
  • Vasijas y recipientes de diversas formas.
  • Figuras de caciques, guerreros o chamanes.
  • Representaciones de animales con detalles estilizados.

El estilo Quimbaya Clásico (aproximadamente 500-1000 d.C.) es el más célebre por su sofisticación y el predominio de la tumbaga de alto contenido de oro con superficies enriquecidas. Las piezas de este período son las que componen gran parte del famoso 'Tesoro de los Quimbayas'.

La maestría técnica y la sensibilidad artística de los Quimbayas no solo produjeron objetos de gran belleza, sino artefactos que eran portadores de significado cultural, social y religioso. El oro, para ellos, no era solo riqueza material en el sentido moderno, sino un metal sagrado asociado al sol, la vida y el poder espiritual.

Comparando Materiales y Objetos

Para entender mejor la elección de la tumbaga, podemos compararla con el oro puro en el contexto de la orfebrería antigua:

Característica

Oro Puro (24k)

Tumbaga Quimbaya (Alto Oro)

Dureza

Muy Blando

Más Duro

Punto de Fusión

Alto

Más Bajo

Maleabilidad/Ductilidad

Muy Alta

Alta (ligeramente menor)

Color Natural

Amarillo Intenso

Amarillo-Rojizo (depende de la proporción de cobre)

Facilidad de Fundición

Moderada

Alta

Resistencia a la Deformación

Baja

Moderada/Alta

Acabado Superficial

Brillante

Brillante (tras enriquecimiento de oro)

Y la diversidad de sus creaciones:

Tipo de Objeto

Función Principal

Técnicas Comunes

Poporos

Ritual (consumo de cal con coca)

Fundición a la cera perdida, Pulido

Figuras Antropomorfas

Ritual, Funerario, Símbolo de Estatus/Poder

Fundición a la cera perdida, Pulido

Figuras Zoomorfas

Ritual, Símbolo de Poder/Espíritu Animal

Fundición a la cera perdida, Pulido

Pectorales y Collares

Adorno Personal, Símbolo de Estatus

Martillado, Repujado, Fundición (cuentas)

Narigueras y Orejeras

Adorno Personal, Ritual

Fundición a la cera perdida, Martillado

Preguntas Frecuentes sobre la Orfebrería Quimbaya

¿Utilizaban solo oro y cobre?


Aunque el oro y el cobre en forma de tumbaga eran los metales predominantes, ocasionalmente también trabajaron la plata, aunque en menor medida y con menor sofisticación técnica aparente. El cobre puro también se usaba, a veces para objetos utilitarios o como componente de la aleación.

¿Qué tan habilidosos eran comparados con otras culturas precolombinas?


Los Quimbayas son considerados entre los orfebres más avanzados de la América precolombina, especialmente por su dominio de la fundición a la cera perdida para crear formas complejas y huecas, y por su técnica de enriquecimiento de la superficie de tumbaga para lograr el acabado dorado.

¿Dónde se pueden ver hoy las piezas de orfebrería Quimbaya?


La colección más importante se encuentra en el Museo de América en Madrid, conocida como el 'Tesoro de los Quimbayas', que fue un regalo del gobierno colombiano a España a finales del siglo XIX. En Colombia, el Museo del Oro en Bogotá y museos regionales también poseen importantes colecciones de arte Quimbaya, incluyendo cerámica y algunas piezas de metal.

¿Qué representa el estilo 'clásico' Quimbaya?


Se refiere al período de mayor apogeo de su orfebrería, caracterizado por la sofisticación técnica, el uso intensivo de la tumbaga con alto contenido de oro y el pulido extremo, creando piezas de gran belleza y realismo estilizado, especialmente los poporos antropomorfos.

¿El oro tenía un valor monetario para ellos?


Para las culturas precolombinas como la Quimbaya, el oro no tenía un valor monetario o de intercambio en el sentido occidental. Su valor era principalmente simbólico, ritual y social. Estaba asociado al poder, el estatus, la divinidad y el conocimiento espiritual. Las piezas de orfebrería eran usadas en ceremonias, como ofrendas, o como insignias de rango.

La orfebrería de la cultura Quimbaya es un testimonio perdurable de su ingenio, su profunda conexión con el mundo natural y espiritual, y su capacidad para transformar los metales en expresiones de belleza y significado. El uso de la tumbaga, lejos de ser una limitación, fue una elección que les permitió alcanzar alturas técnicas y artísticas notables, dejando un legado que sigue maravillando al mundo.

https://calatrava-orfebre.com.ar/cultura-quimbaya-orfebreria/

 

Los Chibchas o Muiscas

Figura Muisca Gold

Metropolitan Museum of Art (Copyright)

La civilización Muisca (o Chibcha) floreció en la antigua Colombia entre el 600 y el 1600. Su territorio abarcaba lo que hoy en día es Bogotá y sus alrededores. Ganó una fama duradera como el origen de la leyenda de El Dorado. Los Muiscas también han dejado un importante legado artístico con su magnífico trabajo de orfebrería, gran parte de ésta incomparable con otra cultura de las Américas.

Sociedad y religión

Los Muiscas vivieron en asentamientos dispersos a través de los valles de las altas llanuras andinas en el este de la actual Colombia. Importantes ceremonias anuales relacionadas con la religión, la agricultura y la élite gobernante ayudaron a unir a estas numerosas comunidades. Sabemos que dichas ceremonias involucraban un gran número de participantes e incluía canto, quema de incienso y música de trompetas, tambores, cascabeles, campanas y ocarinas (flautas bulbosas de cerámica) Las comunidades también estaban conectadas por el comercio e incluso hubo un movimiento de talentosos artesanos, especialmente orfebres, entre ciudades Muiscas.

Fundada por la legendaria figura de Bochica, quien vino del este y enseñó moralidad, leyes y artes, la civilización Muisca fue gobernada por caciques con la ayuda de líderes espirituales. Los Muiscas controlaron y defendieron su territorio con armas como garrotes, lanzas arrojadizas, flechas y lanzas. Los guerreros también tenían cascos protectivos, petos blindados y escudos. Los Muiscas tomaban cabezas de sus enemigos derrotados como trofeos y algunas veces sacrificaban prisioneros para apaciguar sus dioses. Sin embargo, la guerra era altamente ritualizada y probablemente a pequeña escala. Existe amplia evidencia de que, por ejemplo, materias primas como el oro, conchas, plumas, pieles animales, tabaco, sal, hojas de coco y otros alimentos eran comercializados con las culturas colombianas vecinas como los Tolimas y Quimbayas. Los bienes preciosos habrían sido reservados a la élite Muisca, al igual que la caza y la carne.

Adoradores del sol, los Muiscas también tenían una reverencia especial por los objetos y lugares sagrados como rocas, cuevas, ríos y lagunas particulares. En estos sitios dejaban ofrendas votivas (tunjos) ya que eran considerados portales a otros mundos. Los dioses Muiscas más importantes eran el dios del sol Sué y la diosa de la luna Chía. Otro dios era Chibchacum, patrón de los metalúrgicos y comerciantes. El tipo más común de ofrenda a los dioses eran los alimentos junto al típico tunjo de serpientes y figuras planas masculinas, femeninas y animales realizados en aleación de oro que eran colocadas en los sitios sagrados. Los miembros de la élite de la sociedad también podían ser enterrados en sitios de importancia religiosa, primero siendo secados y luego envueltos en muchas capas de textiles finos. Finalmente eran ubicados en una tumba, sentados en su asiento de oficio, un pequeño taburete o tianga, y rodeados de los preciosos bienes que disfrutaron en vida.

Tunjo muisca

Ignacio Pérez (CC BY-NC-SA)

El Dorado

Los Muiscas son famosos hoy en día por la leyenda de "El Dorado". Una ceremonia Muisca realizada en la laguna Guatavita, en realidad una de muchos tipos, involucraba un gobernante siendo cubierto en polvo de oro que luego era llevado al centro de la laguna, donde saltaba a las aguas en un acto de limpieza y renovación ritual. Los súbditos Muiscas también lanzaban objetos preciosos al lago durante la ceremonia, no sólo oro sino también esmeraldas.

Los españoles, al escuchar esta historia, dejaron que su imaginación y su ansia de oro diera un salto más allá de los límites de la realidad y rápidamente una leyenda surgió sobre una magnífica ciudad construida con oro. Naturalmente, como nunca existió en primer lugar, la ciudad nunca fue encontrada e incluso la laguna se ha negado obstinadamente a revelar sus secretos a pesar de varios costosos intentos a lo largo de los siglos.

Arte Muisca

Las figuras en el arte Muisca eran frecuentemente transformativas, por ejemplo, un hombre con los elementos de un ave puede representar las visiones alucinatorias de los chamanes inducidas por el consumo de hojas de coca o yopo (semillas trituradas). Animales como los murciélagos, felinos, serpientes, caimanes y anfibios eran temas populares. Los Muiscas no restringieron su producción artística al oro, sino que también crearon finos textiles que eran de lana o algodón, y este último también podía ser pintado.

Los diseños típicos Muisca incluyen espirales y otras formas geométricas entrelazadas. También producían cerámica (incluyendo figuras de arcilla) y piedras semipreciosas talladas. Las mujeres Muiscas no eran sólo hábiles tejedoras de tela, sino que eran igualmente hábiles en el tejido de cestas y el trabajo de plumas. La mayoría de ejemplos han sido descubiertos en tumbas y, por lo tanto, han escapado de la avaricia de los invasores europeos del siglo XVI y a los ladrones de tumbas posteriores.

Colgante Muisca de águila doble

Metropolitan Museum of Art (Copyright)

Para los Muiscas, el oro era el material de elección, ya que era valorado por sus propiedades lustrosas y transformativas, y su asociación con el sol. No era usado como moneda, sino como un medio artístico. El oro era minado de vetas expuestas y bateado de los ríos de las montañas. El oro y su aleación tumbaga (una mezcla de oro y cobre con rastros de plata) para hacer tunjos como figuras y máscaras, recipientes de coca (poporos) con cazos de cal, y también exquisitas joyas, típicamente pectorales, aretes y adornos de nariz. Los orfebres Muiscas emplearon un amplio rango de técnicas en su trabajo como el moldeo a la cera perdida, el dorado por agotamiento que da un acabado de dos tonos, repujado, soldadura, granulación y filigrana. El oro también era convertido en láminas delgadas martillando sobre yunques o sobre moldes de piedra usando un martillo ovalado de piedra o metal.

Quizás una de las más finas piezas Muiscas y sólida evidencia de la ceremonia de El Dorado, es una balsa de aleación de oro en la que se colocan unas figuras, una de las cuales es más larga y, con un tocado, es indudablemente "El Dorado". Fue descubierta en una cueva cerca de Bogotá y era un tunjo. La pieza mide 10 x 20 cm, con la figura principal teniendo 10 cm de altura y ahora reside, junto a muchas de las mejores piezas Muiscas que se conservan, en el Museo del Oro del Banco de la República en Bogotá, Colombia.

Bibliografía

https://www.worldhistory.org/trans/es/1-13898/civilizacion-muisca/

 

La civilización Tairona

Hombre murciélago Tairona

Jastrow (Public Domain)

La civilización tairona, una de las tribus de la familia chibcha, floreció en Colombia septentrional entre el 200 y el 1600 d.C. Al igual que los muisca de Cundinamarca, los taironas fueron conocidos por su pericia en la artesanía y la metalurgia, especialmente en la orfebrería. Ocuparon principalmente la región de la Sierra Nevada de Santa Marta, en el actual Magdalena, dejando abundante evidencia arqueológica de su estilo de vida, que era sorprendentemente moderno visto desde la perspectiva de su aislamiento relativo respecto a civilizaciones más desarrolladas.

RESUMEN HISTÓRICO

Los taironas fueron tan hábiles en la agricultura como en la metalurgia. Hallazgos arqueológicos, que se remontan al año 200 d.C., demuestran que tenían conocimiento y habilidad en el cultivo en terrazas, construcción de canales y bases de piedra. Sin embargo, no es por eso por lo que se les llegó a conocer, sino por sus excepcionales destrezas bélicas, que los convirtieron en una de las tribus más difíciles de colonizar por los conquistadores españoles quienes habían sido capaces de derrocar los imperios inca, azteca y maya sin mucho esfuerzo. Los taironas terminaron peleando con los conquistadores durante más de 75 años.

No es de sorprender que muchos españoles se convirtieran en admiradores y escribieran relatos acerca de esta misteriosa y todopoderosa tribu que se resistía a la influencia occidental. Muchos cronistas registraron el modo de vida del tairona, sus sistemas de comercio, sus creencias religiosas y su, aparente, falta de interés en el valor monetario de los metales preciosos. Por lo tanto, no es muy sorprendente que se crea que los taironas están relacionados con la tribu muisca, al compartir ambas el mismo sistema de división de poder y una creencia en el significado espiritual del oro.

YACIMIENTOS IMPORTANTES

Los taironas tuvieron que abandonar sus asentamientos hacia mediados del siglo XVII y los bosques se tragaron la mayoría de sus huellas. Sin embargo, todavía han quedado algunas como testimonios de su notable cultura.

Uno de sus asentamientos más famosos era la Ciudad Perdida. Conocida localmente como Teyuna, fue fundada alrededor del 800 d.C., 600 años antes que Machu Picchu. Es uno de los sitios arqueológicos precolombinos más importantes en Sudamérica. Accesible por una larga y agotadora caminata a través de un denso follaje y unos 1.200 escalones de piedra, se cree que albergó entre 2.000 y 8.000 personas. Hasta ahora, solo se ha excavado una parte de la otrora magnífica ciudad. Los hallazgos han sido extraordinarios: unas 250 terrazas de piedra y barro que sirvieron como plataformas para casas, esparcidas a través de 300.000 metros cuadrados de terreno con una frondosa vegetación. Las excavaciones más recientes también han desenterrado una serie de objetos fascinantes: ornamentos, ofrendas de oro, cerámica e incluso instrumentos musicales.

Otro yacimiento, Pueblito, está ubicado cerca de la costa del Caribe. Según las investigaciones, contiene al menos 254 terrazas y alojaba una población de cerca de 3.000 personas. En el pasado solía haber numerosas aldeas y caseríos esparcidos por todo el valle, formando una gran red que incrementaría el comercio y otros negocios. De hecho, los taironas incluso se involucraron en la producción de sal, según lo encontrado en Chengue, una pequeña villa pesquera.

SOCIEDAD

Los taironas tenían un sistema de gobierno basado en la religión. Sus gobernantes eran una parte de la élite chamánica que afirmaba ser capaz de controlar las fuerzas de la naturaleza, el cosmos y todos los pensamientos y acciones humanas. Una de las creencias principales del pueblo tairona era el proceso de transformación, un típico intercambio de poder chamánico. Creían que las almas de los chamanes, al limpiar sus mentes y cuerpos, con largos períodos de ayuno y extenuantes danzas rituales, podían trascender la condición humana mortal y adquirir conocimiento de regiones desconocidas del cosmos, inaccesibles para los demás. De ahí que los chamanes eran considerados los jefes de la tribu y tratados con gran respeto, además eran responsables de reunir los ejércitos, controlar la agricultura, cuidar del bienestar del tairona e, incluso, supervisar la red de comercio por trueque. Los taironas creían que los chamanes podían salir de sus cuerpos y obtener el conocimiento de otras criaturas, lo cual inspiró su metalurgia. Se creía que muchos de los ornamentos encontrados en sus asentamientos eran de personas convertidas en animales feroces tales como la famosa estatuilla del “hombre murciélago” que representa a un chamán convirtiéndose lentamente en un murciélago.

ARTE Y RELIGIÓN

Las creencias religiosas del tairona, como en muchas de las tribus en aquel período, influenciaban mucho su metalurgia y arte. Como el “hombre murciélago”, muchos de sus pendientes y corazas abundaban en figuras de hombres que aparentemente se transformaban en temibles criaturas, especialmente aves de presa, cocodrilos y serpientes. Estos ornamentos no solo representaban el estatus de quien los llevaba, también eran símbolos de sus supuestos poderes.

Campanas de tumbaga de la civilización tairona

MetMuseum (Copyright)

En aquellos tiempos, la transformación era un concepto en el que todas las tribus de la familia chibcha creían y se esforzaban en llevarlo a cabo. Los murciélagos eran considerados como uno de los animales más poderosos entonces, los taironas hicieron todo lo posible para parecerse a ellos. Se han encontrado vestimentas usadas para simbolizar dicha transformación en las tumbas de los dignatarios líderes del período tairona. Según los investigadores del Banco de la República, Colombia: “la ornamentación de sus viseras metálicas era una alusión a las membranas dentro del oído del murciélago, las narigueras cilíndricas elevaban la nariz para hacerla parecida a los orificios nasales de ciertas especies de murciélagos y los ornamentos sublabiales imitaban la carnosidad del labio inferior del animal.

A diferencia de lo que mucha gente tiende a creer, la antigua Colombia no fue solo un centro de excelente orfebrería en oro, también de la cerámica. Los objetos de cerámica más antiguos extraídos del área ocupada por los taironas se fecharon hacia el 2500 a.C., aunque se cree que prosperaron después del año 200 d.C. Otra conexión con los muisca parece ser la similitud en el trabajo del oro. Ambas tribus hablantes del chibcha tenían la misma variedad de ofrendas para sus deidades e incluso tenían casi el mismo tipo de tunjos. Los tunjos son estatuillas hechas de tumbaga, una mezcla de oro, cobre y plata, que suelen mostrar a los miembros de la tribu en su vida cotidiana. Otro aspecto interesante de la modernidad de los taironas es que los estudiosos creen que la tribu tenía libertad para los divorcios. También sus prácticas religiosas eran muy similares a las de sus contrapartes actuales, los kogui o cogui o kággaba, y se prolongaban por días, involucrando principalmente deliberación, masticación de coca y meditación profunda.

Cita este trabajo

APA Style

Panda, P. (2016, December 05). Tairona Civilization. World History Encyclopedia. Retrieved from https://www.worldhistory.org/Tairona_Civilization/

Chicago Style

Panda, Prapti. "Tairona Civilization." World History Encyclopedia. Last modified December 05, 2016. https://www.worldhistory.org/Tairona_Civilization/.

MLA Style

Panda, Prapti. "Tairona Civilization." World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 05 Dec 2016. Web. 03 Aug 2022.

Bibliografía

 

https://www.worldhistory.org/trans/es/1-14986/la-civilizacion-tairona/

 

















 

 

Las sociedades tempranas

en la costa sur de Guatemala

Takalik Abaj y su relación geográfica con el área nuclear olmeca.

https://es.wikipedia.org/wiki/Takalik_Abaj#/media/Archivo:Larger_Southern_Maya_area_v3-es.svg

https://www.mesoweb.com/publications/MMS/11_Arroyo.pdf

1991 Las sociedades tempranas en la Costa Sur de Guatemala. En II Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala, 1988 (editado por J.P. Laporte, S. Villagrán, H. Escobedo, D. de González y J. Valdés), pp.35-40. Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala

Las investigaciones arqueológicas del Proyecto Preclásico Temprano de la Universidad de Vanderbilt fueron emprendidas con el propósito de explorar la evidencia del desarrollo de las sociedades complejas tempranas en la costa de Retalhuleu, Guatemala. Seis siglos antes de la famosa civilización Olmeca y la avanzada cultura del sitio Tak´alik Ab´aj, (en maya-quiché, “piedra parada”) (Ver índice) ya existían en la región sociedades complejas divisibles en 4 ó 5 culturas. Estas vivían en aldeas sedentarias, tenían estilos cerámicos particulares y contaban con una evolución cultural gradual.

Este periodo, el Preclásico Temprano, entre 1600 y 900 AC, fue crítico en la evolución de la civilización mesoamericana. El mismo fue testigo de la transición fundamental de cazadores recolectores nómadas sin rango social, al establecimiento de aldeas sedentarias en donde se inició la estratificación social y económica, llegando al desarrollo de economías locales más complejas.

A lo largo de las planicies costeras de Veracruz, Chiapas, Guatemala y El Salvador, la llamada Gran Región del Istmo, una secuencia de culturas aldeanas tempranas formó el sustrato de la cultura material para todas las sociedades posteriores, incluyendo la civilización Olmeca.

LA FASE OCÓS

Una de las más tempranas de estas sociedades agrícolas, la cultura Ocós, fue definida primero en Guatemala por Coe y Flannery (1964, 1967); Coe (1961); Flannery (1976), en la Victoria y Salinas La Blanca. Estas sociedades tempranas se caracterizaron por un amplio espectro de patrones de subsistencia, tecnología lítica bipolar y percusión directa, y en general, por una arquitectura doméstica simple. Sin embargo, Ocós y su antecesora mexicana, la cultura Barra, poseen complejas e impresionantes colecciones cerámicas con tecomates de paredes delgadas y un amplio inventario de técnicas de decoración de superficie, Estas incluyen complejos diseños incisos, acanalados, ranurados, estampado de mecedora, líneas entre‑cruzadas y punzonado zonal sobre ollas esféricas sin cuello, cuencos de paredes recto divergentes y ollas fitomorfas (Lowe 1975). En particular, la cerámica de la fase Ocós en Guatemala incluye bordes con pintura iridiscente rosada‑roja y vasijas globulares trípodes, en forma de tecomate de paredes delgadas con soportes huecos. En algunos de los sitios Ocós también se encuentra un estilo de figurilla distintivo. Este complejo Ocós fue conocido previamente por tener una distribución desde Veracruz hasta la Costa Sur de Guatemala (Coe 1961; Coe y Flannery 1967; Lowe 1978).

https://www.facebook.com/arqueomex/photos/cer%C3%A1mica-de-la-fase-barra-de-la-costa-de-chiapas-precl%C3%A1sico-tempranoreprograf%C3%ADa-/1169995016372108/

Aunque Ocós y otras culturas del Preclásico Temprano fueron identificadas inicialmente en Guatemala, la naturaleza de este periodo sigue siendo pobremente comprometida. Durante las últimas dos décadas Coe, Flannery, Hatch, Lowe y otros han propuesto un número de cronologías alternativas para las fases Ocós, Cuadros, Jocotal y Conchas del Preclásico Temprano en Guatemala (Coe 1961; Coe y Flannery 1967; Hatch 1986; Love 1986; Shook y Hatch 1979; Clark 1987; Clark et al 1987; Blake 1987; Demarest 1987a, 1987b). Las relaciones cronológicas y el desarrollo de estos estilos cerámicos y de los sitios asociados siguen siendo problemáticas. El problema ha sido la muestra limitada que se tiene de las culturas del Preclásico Temprano en Guatemala. Antes de esta década, el total de muestras excavadas de material del Preclásico Temprano consistía en algunas trincheras y pozos de sondeo.

Este problema de muestreo está siendo remediado ahora. Recientes excavaciones y recorridos por Michael Love (1987, 1986), Marion Hatch (1986), y Frederick Bove (1981) han empezado a proporcionar nueva evidencia sobre este periodo.

En 1985 se descubrieron algunos montículos bajos al este de Champerico en Retalhuleu. La zona del sitio fue descubierta en un área de estuario y manglar pantanoso debido a la construcción de la Camaronera Mar Azul, una granja de camarón en un extremo del manglar. Frederick Bove y Marion Hatch identificaron abundantes tiestos como representativos de una ocupación Ocós durante el Preclásico Temprano. En marzo de 1987 se iniciaron las excavaciones en la zona del sitio previamente referido como Manchón o Mar Azul, pero ahora registrada oficialmente en el Instituto de Antropología e Historia como sitio El Mesak. El proyecto involucró los esfuerzos de arqueólogos norteamericanos y guatemaltecos de la Universidad de Vanderbilt y del Valle de Guatemala y del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala. Las excavaciones han sido dirigidas por Arthur Demarest, así como también por Marion Hatch, y James Myers, Mary Pye, Paul Amaroli, Carol Herrera, Matilde Ivic, Teresa Robles, Rosalinda Méndez y Lourdes Velásquez.

El recorrido y excavaciones del proyecto han demostrado que la zona tiene la ocupación más extensa y estratigráficamente mejor controlada y preservada para el Preclásico Temprano, descubierta hasta ahora en Guatemala. Un programa de recorrido y pozos de sondeo exploró más de 40 montículos, la mitad de los cuales tenía componentes del Preclásico Temprano. Los montículos más grandes tienen hasta 7 m de altura y algunos miden más Preclásico Temprano en el sitio están bien estratificados, perfectamente preservados, sin haber sufrido disturbio, e incluyen depósitos primarios de basureros. Estos presentan todos los diversos componentes del periodo Preclásico Temprano, en algunos casos, sobrepuestos estratigráficamente. Esta es la Preclásico Temprano han sido localizados en un mismo sitio. A pesar de esta estratigrafía todavía no se han encontrado niveles de Ocós bajo depósitos Cuadros, dejando sin saber la relación de estas dos fases en Guatemala.

La excelencia del control cronológico se ejemplifica por el perfil de las excavaciones de un basurero, del Preclásico Temprano, de 100 m de ancho en el Montículo 2 del sitio. Este perfil estratigráfico tiene 26 m de largo, extendiéndose a una profundidad entre 3 y 5 m. Aproximadamente 35 mantos finamente laminados contenían cerca de una docena de muestras de carbón, decenas de miles de tiestos cerámicos del Preclásico Temprano y abundantes restos de fauna.

LAS CULTURAS DEL PRECLÁSICO TEMPRANO

La secuencia de culturas encontrada en el sitio hace claro, en gran manera, la comprensión de la secuencia de las culturas del Preclásico Temprano en Guatemala y la naturaleza de cada una de las mismas. Los depósitos primarios estratificados y extensivos de la fase Ocós, de 1400 a 1100 AC, incluyen miles de tiestos de tecomates diagnósticos con soportes huecos y bordes rojos. Muchos de estos tienen la característica pintura iridiscente rosada‑roja. Una extensión completa de todos los modos decorativos Ocós está presente, incluyendo punzonado zonal, estampado de mecedora y bandas zonales curvilíneas rojas.

También se ha identificado algunos basureros de la subsiguiente fase Cuadros, 1100 ‑ 1000 AC. Los depósitos Cuadros han sido identificados por sus ollas globulares con sub‑ labios de bandas levantadas decoradas. Los niveles Cuadros también incluyen piedras de moler y lascas irregulares de obsidiana, elaboradas con técnica bipolar, diagnóstica del Preclásico Temprano.

La fase Jocotal, 1000 ‑ 900 AC, fue previamente conocida en Guatemala como un poco más que una breve faceta tipológicamente definida. Pero en algunos depósitos de El Mesak se han excavado pisos de habitación estratificados y fácilmente fechables, con abundantes muestras de carbón y restos de flora y fauna. Estos niveles se fechan para la fase Jocotal por enormes tiestos y restos de vasijas del tipo Suchiate Brochado. Las ocupaciones Cuadros y Jocotal también presentan vajillas negras con bordes blancos y todos los niveles del Preclásico Temprano y Medio contienen abundantes artefactos, incluyendo figurillas, silbatos, y huesos y conchas trabajados. Fueron recuperadas más de 30 grandes muestras de carbón en los niveles del Preclásico Temprano. En algunas áreas, los restos del Preclásico Temprano fueron cubiertos por correspondientes depósitos del Preclásico la fase Conchas, incluyendo un fragmento de figurilla hueca del estilo «Olmeca», figurillas del estilo Conchas y cerámicas de doble línea quebrada.

ESPECULACIONES SOBRE LA CRONOLOGÍA

Las excavaciones contribuirán a resolver algunas de las controversias cronológicas del Preclásico Temprano en el sur de Guatemala y también proporcionarán materiales bien fechados para comparación de cronologías con México, El Salvador, y Honduras. Aunque el análisis aun continúa, se pueden presentar algunos resultados preliminares y descubrimientos sorprendentes.

En general la cronología del Preclásico Temprano tiende a confirmar la ya encontrada en México y propuesta por los miembros de la Fundación Arqueológica del Nuevo Mundo. Una evolución gradual entre Cuadros, Jocotal y Conchas es aparente tanto en el estilo cerámico como en el nivel de complejidad cultural. No existe evidencia en El Mesak de una «intrusión» Olmeca en las culturas del Preclásico Temprano, como han propuesto algunos arqueólogos. Por el contrario, la evidencia tiende a confirmar las aseveraciones de Hatch, Love y otros de que la iconografía, figurillas y cerámica Olmeca no se fechan más temprano que 900 AC, a inicios de la fase Conchas (Hatch 1986; Love 1986; Shook y Hatch 1979). Las extensivas cerámicas Cuadros y Jocotal no presentan ninguno de los diagnósticos para aludir interacción Olmeca. Las figurillas de estilo Olmeca han sido encontradas exclusivamente en los niveles de la fase Conchas. Parece que la participación en el sistema simbólico Olmeca ocurre cuando la región logró desarrollarse emergido independientemente nivel de altas jefaturas. Para entonces la iconografía y el sistema simbólico Olmeca se suman a los inventarios de materiales culturales que se originan localmente.

Las excavaciones se remontan tres siglos atrás en la secuencia evolutiva local para la cultura guatemalteca. Uno de los descubrimientos más emocionantes e importantes llevados a cabo en los últimos meses fue la identificación de cerámicas pre‑Ocós, para los inicios del Preclásico Temprano en los niveles más profundos en El Mesak. Las excavaciones de Teresa Robles del Instituto de Antropología e Historia y otros pusieron al descubierto en los montículos 3 y 11 del sitio, cerámica de la fase Locona, con su diagnóstico achurado zonal, pintura fugitiva de líneas entrecruzadas y otros estilos distintivos. Las excavaciones de Robles en el montículo 3 también localizaron cerámicas de la aun más temprana cultura Barra con sus pequeños tecomates fitomorfos café con lados de mediacaña, paredes con baño delgado y decoración incisa. La cerámica Barra representa la cultura aldeana sedentaria más temprana del este de Mesoamérica, así como la cerámica más temprana descubierta hasta ahora en la República de Guatemala, fechada para, por lo menos, 1600 AC.

LA ECONOMÍA Y LA COMPLEJIDAD CULTURAL

La evidencia de El Mesak no sólo concierne a la cerámica y la cronología, sino incluye nueva evidencia en subsistencia, economía y complejidad cultural. Las excavaciones en la mayoría de las áreas de este sitio pusieron al descubierto pisos de habitación bien conservados del Preclásico y depósitos de desechos domésticos. La excavación estratigráfica y las muestras de tierra seleccionada para cernido y flotación, nos permitieron reconstruir muchos aspectos del estilo de vida y conocer los antiguos sistemas de economía de la región.

La economía local parece recaer en una mezcla de agricultura, caza y recolección de las fuentes locales de estuario y manglar. Los restos de fauna incluyen pescado, cangrejo, venado, pez aguja, tortuga marítima, pavos, y una vasta y extensa cantidad y variedad de conchas. La ostra fue la concha más popular en el periodo Ocós, mientras que la gran anadara fue la más utilizada durante las fases Cuadros y Jocotal. Restos de manos, piedras de moler, áreas de almacenamiento y semillas testifican la importancia de la agricultura ‑ probablemente de maíz ‑ en el sitio. Todas estas actividades de subsistencia corresponden con las expectativas basadas en los anteriores descubrimientos de Coe (1961), Coe y Flannery (1967), Hatch (1986); Shook y Hatch (1979).

Sin embargo, la complejidad cultural y especialización económica se aprecia en todas las fases del Preclásico Temprano en El Mesak. En todos los montículos se recuperaron decenas de miles de fragmentos de cuencos profundos muy burdos. La técnica con que estas ollas fueron producidas parece ser muy pobre y su número sugiere una producción en masa. Estas constaban de tres piezas, un fondo y dos lados pre‑moldeados. Por lo general muestran evidencia de haber sido quemados. Algunas presentan incrustaciones de sal y la mayoría fueron encontradas en montículos en los límites de las zonas de manglar que incluyen extensas áreas de playa salada. En algunos depósitos cerámicos estas ollas burdas formaban entre 80‑85% del porcentaje de la cerámica. Se puede especular que la especialización económica en la producción de sal pudo haber sido un componente mayor de la economía de El Mesak desde los tiempos Ocós. La inmensa cantidad de estas ollas sugiere que si las mismas fueron usadas para la producción de sal, esta última debió cubrir más que el consumo local. Tal interpretación, si es verificada, conduciría la evidencia a que la producción de sal en Guatemala y Mesoamérica empezó 500 años antes de lo que se ha supuesto. Estos descubrimientos vendrían a confirmar la evidencia de México que los sitios de asentamientos del Preclásico Temprano fueron parte de extensos sistemas de economía regional. En ellos se pueden apreciar el principio y desarrollo de la especialización del trabajo, intercambio regional y estratificación social incipiente.

Esta interpretación también se apoya en el hecho de que los niveles Ocós y Locona en El Mesak incluyen lascas de obsidiana de tres distintas y distantes fuentes volcánicas en Guatemala: El Chayal, Tajumulco y Jilotepeque. Indicaciones de comercio de obsidiana y de sal regional e interregional subrayan la complejidad de las economías del Preclásico Temprano y esto ayuda a explicar el rápido esparcimiento de estilos cerámicos y otros conceptos a través de la vasta área relacionada con las culturas Ocós. Evidencia adicional de posible complejidad cultural ha sido proporcionada por las excavaciones de la Dra. Marion Hatch en el Montículo 3 del sitio. Esta es una estructura enterrada de 7 m de altura. La interpretación preliminar indica que los primeros 4 a 5 m de arriba de esta estructura están compuestos de relleno suelto conteniendo únicamente tiestos del periodo Ocós. Es más, esta pequeña estructura fue cubierta por complejas capas de barro de distintos colores y fue alineada con relación al norte magnético. Claramente representa el montículo un pequeño templo, posiblemente fechado para Ocós o una fase ligeramente posterior del Preclásico Temprano. Grandes muestras de carbón encontradas dentro y directamente abajo de la estructura nos darán próximamente una cifra exacta para el fechamiento de esta estructura. Si las mismas corresponden al Preclásico Temprano, se tendría más evidencia para confirmar la complejidad cultural de estas culturas precoces.

CONCLUSIONES

Interpretaciones adicionales y verificaciones de las especulaciones presentadas aquí deberán esperar para el próximo año cuando se tengan los resultados del análisis de laboratorio así como estudios comparativos de materiales Preclásico Temprano relacionados desde Veracruz hasta El Salvador.

Aún quedan muchos problemas por resolver. Las culturas cerámicas más tempranas en Guatemala, Barra, Locona y Ocós, todavía no pueden ser directamente relacionadas con la subsiguiente secuencia Cuadros‑Jocotal‑Conchas que posteriormente evolucionan en las jefaturas Olmecoides de la Costa Sur de Guatemala. Los orígenes de las culturas Barra, Locona y Ocós siguen siendo oscuros. Estas tres culturas cerámicas tempranas de Guatemala y Chiapas aparecieron primero con características altamente sofisticadas, economías complejas y sin antecedentes cerámicos. Finalmente, queda el misterio de la vasta extensión y cercana relación de las culturas Locona y Ocós entre 1500 y 1200 AC. Variantes muy similares de estas colecciones de tecomates aparecen desde Veracruz hasta El Salvador, un área más extensa que aquella del imperio azteca. ¿Cuál fue la naturaleza de las relaciones entre esta inmensa red de sociedades del Preclásico Temprano?

Se espera que algunos de estos cuestionamientos y problemas puedan ser resueltos con el siguiente año de análisis de laboratorio. Algunas respuestas pueden tenerse con las excavaciones que se están llevando a cabo por otro proyecto de la Universidad de Vanderbilt, el cual está investigando una cultura relacionada a Ocós en el departamento de Ahuachapán, El Salvador. Aun así, quedan muchos problemas para futuros proyectos que estarán explorando este emocionante nuevo campo en la arqueología de Mesoamérica, el estudio de las más tempranas y complejas culturas de la costa del Pacífico.

REFERENCIAS 

Blake, Michael

1987   Paso de la Amada: An Early Formative Chiefdom in Chiapas, Mexico. Ponencia, 86 Reunión Anual, American Anthropological Association, Chicago.

Bove, Frederick J.

1981   The Evolution of Chiefdoms and States on the Pacific Coast of Guatemala: A Spatial Analysis. Tesis Doctoral, Department of Anthropology, University of California, Los Angeles.

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1987   The Formation of Rank Societies in Chiapas, Mexico. Ponencia, 86 Reunión Anual, American Anthropological Association, Chicago.

Clark, John E., Michael Blake, Pedro Guzzy y Marta Cuevas

1987   Final Report on the Early Preclassic Pacific Coastal Project. Reporte, Instituto Nacional de Antropología e Historia, México; New World Archaeological Foundation, San Cristóbal, Chiapas.

Coe, Michael D.

1961   La Victoria, An Early Site on the Pacific Coast of Guatemala. Papers of the Peabody Museum of Archaeology and Ethnohistory, Vol. 53, Cambridge.

Coe, Michael D. y Kent V. Flannery

1967   Early Cultures and Human Ecology in South Coastal Guatemala. Smithsonian Contributions to Anthropology, Vol. 3, Washington, D.C.

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Flannery, Kent (ed)

1976   The Early Mesoamerican Village. Academic Press. New York.

Hatch, Marion P. de

1986   Recientes investigaciones arqueológicas en la Costa Sur de Guatemala: Informe preliminar. Universidad del Valle, Guatemala.

Love, Michael W.

1986   Preliminary Report on Archaeological Work in Ocos, San Marcos 1984‑85. Reporte al Instituto de Antropología e Historia de Guatemala, Guatemala.

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1978   Eastern Mesoamerica. En Chronologies in New World Archaeology (editado por Robert E. Taylor y Clement W. Meighan), Academic Press, New York.

Shook, Edwin M. y Marion P. Hatch

1979   The Early Preclassic Sequence in the Ocos‑Salinas La Blanca Area, South Coast of Guatemala. Contributions of the University of California Archaeological Research Facility, No.41, Berkeley.

https://www.asociaciontikal.com/simposio-02-ano-1988/08-las-sociedades-tempranas-en-la-costa-sur-de-guatemala-arthur-a-demarest-marie-pye-paul-amaroli-y-james-myers-simposio-02-ano-1988/

Índice

Parque Arqueológico Nacional Tak'alik Ab'aj

Tak'alik Ab'aj es un sitio arqueológico ubicado en la costa del Pacífico de Guatemala. Su historia de 1700 años abarca un período que vio la transición de la civilización olmeca al surgimiento de la cultura maya temprana. Tak'alik Ab'aj desempeñó un papel fundamental en esta transición, en parte porque era vital para la ruta comercial de larga distancia que conectaba el istmo de Tehuantepec, en el actual México, con el actual El Salvador. Ideas y costumbres se compartieron ampliamente a lo largo de esta ruta. Espacios y edificios sagrados fueron diseñados según principios cosmológicos, y se pueden encontrar innovadores sistemas de gestión del agua, cerámica y arte lapidario. Hoy en día, grupos indígenas de diferentes afiliaciones aún consideran el sitio un lugar sagrado y lo visitan para realizar rituales.

Estela 5 en Takalik Abaj, El Asintal, Retalhuleu, Guatemala, tiene un ejemplo temprano del uso del calendario mesoamericano de la cuenta larga. El Altar 8 se encuentra delante de la estela.


https://whc.unesco.org/en/list/1663/gallery/

Valor universal excepcional

Breve síntesis

Tak'alik Ab'aj es un sitio arqueológico ubicado en el piedemonte de la costa del Pacífico de Guatemala. Su historia de 1700 años abarca desde el 800 a. C. hasta el 900 d. C. La primera mitad de este período presenció la transición de la civilización olmeca al surgimiento de la cultura maya temprana. Tak'alik Ab'aj fue un protagonista y catalizador importante en esta transición, en parte debido al papel vital que desempeñó en la ruta comercial de larga distancia que conectaba el istmo de Tehuantepec, en el actual México, con el actual El Salvador. Ideas y costumbres se compartieron ampliamente a lo largo de esta ruta. Evidencias de este intercambio son la diversidad de estilos escultóricos encontrados en Tak'alik Ab'aj, que supera la de otros sitios en Mesoamérica, así como la presencia de arte lapidario, cerámica y artefactos líticos provenientes de sitios, en algunos casos, a cientos de kilómetros de distancia. En el sitio arqueológico se encontraron innovadores sistemas de gestión del agua, y espacios y edificios sagrados fueron diseñados según principios cosmológicos.

Criterio (ii): Tak'alik Ab'aj desempeñó un papel fundamental en una importante ruta comercial antigua de larga distancia. Mediante el intercambio de ideas, materiales y mercancías, recibió y difundió muchas de las ideas más avanzadas en urbanismo, artes monumentales y arquitectura, así como en gestión del agua, las cuales se expresaron en el diseño, la arquitectura y el programa escultórico del sitio. La arquitectura y el diseño urbano se basaban en preceptos cosmológicos ancestrales, y los espacios creados se utilizaban como escenarios rituales para las representaciones públicas de los primeros gobernantes de los reinos incipientes durante el período Preclásico. Además, la cantidad y diversidad de esculturas de piedra, junto con la evidencia de avances en la escritura, las matemáticas y los sistemas calendáricos primitivos hallados en el sitio, desde el período Preclásico en adelante, reflejan la riqueza y diversidad de las expresiones culturales resultantes del contacto con pueblos y culturas distantes, así como de la transición de las expresiones culturales olmecas a las mayas.

Criterio (iii): Tak'alik Ab'aj es un ejemplo sobresaliente del desarrollo y uso temprano de muchas tradiciones culturales importantes, algunas de las cuales se consideran representativas de Mesoamérica, incluyendo la representación simbólica de las observaciones astronómicas y su expresión en el urbanismo, el sistema calendárico y la escritura jeroglífica. Además, la reutilización y recombinación de esculturas de diferentes estilos y épocas anteriores, incluyendo, por ejemplo, esculturas de las culturas olmeca y maya, es un ejemplo sobresaliente de la creación de exhibiciones públicas o escenarios arquitectónicos.

Área de Protección Especial, Parque Arqueológico Tak´alik Ab´aj, Patrimonio de la Humanidad. En la región de la boca costa, entre el occidente de la cadena volcánica y la costa pacífica de Guatemala.

https://www.facebook.com/watch/?v=1034855051041784

Integridad

La integridad de Tak'alik Ab'aj se centra en la conservación de la evidencia arqueológica del Grupo Central del sitio arqueológico. Los atributos a los que se hace referencia son la transición de las expresiones culturales olmecas a las mayas, el trazado urbano basado en preceptos cosmológicos y orientaciones astronómicas, así como la distribución de esculturas, estructuras y espacios sagrados para representaciones rituales. El sitio arqueológico se encuentra intacto y no está sometido a grandes presiones. Tras su abandono alrededor del año 900 d. C., la propiedad fue invadida por una densa vegetación, y en épocas más recientes se crearon plantaciones de café, caucho y caña de azúcar, pero estas no alcanzan niveles arqueológicos en el suelo. Las excavaciones han desenterrado contextos en gran parte intactos, y la documentación e inventario de los hallazgos han generado un registro arqueológico muy completo. Los límites de la propiedad se han trazado para abarcar las estructuras ubicadas en el Grupo Central, considerado el corazón ceremonial de Tak'alik Ab'aj. Sin embargo, en el futuro se podría contemplar una posible extensión del sitio, dependiendo de nuevos hallazgos arqueológicos.

Autenticidad

La autenticidad de Tak'alik Ab'aj reside en su capacidad para expresar sus valores culturales de forma veraz y creíble a través de sus atributos. Se han cumplido las condiciones de autenticidad del sitio arqueológico en cuanto a su ubicación y entorno, formas y diseños, materiales y sustancias. Hoy en día, grupos indígenas de las veintidós afiliaciones lingüísticas mayas diferentes aún consideran el sitio un lugar sagrado y lo visitan para realizar rituales. El uso continuado del sitio como lugar de peregrinación para guías espirituales indígenas (Ajq'ijab') refuerza la autenticidad del parque arqueológico. Los restos arqueológicos que transmiten el Valor Universal Excepcional (edificios, esculturas y artefactos) no habían sido alterados antes de la excavación. En el sitio se lleva a cabo un programa especial de conservación ecológica; la conservación y estabilización de los restos arqueológicos se realiza con respeto, utilizando materiales directamente de la zona. Los canales de drenaje restaurados siguen en uso y evitan la acumulación de agua de lluvia en el sitio arqueológico.

Monumento 66, una escultura de estilo local con la forma de la cabeza de un cocodrilo.[

https://es.wikipedia.org/wiki/Takalik_Abaj#/media/Archivo:BKB_3544.jpg

Requisitos de protección y gestión

El Parque Arqueológico Nacional Tak'alik Ab'aj fue creado en 1987. En 1989, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas declaró Tak'alik Ab'aj Área de Protección Especial (Decreto Ley 4-89). En 2002, el sitio arqueológico fue declarado Patrimonio Cultural Nacional bajo la categoría de Parque Arqueológico Nacional por el Ministerio de Cultura y Deportes, debido a sus importantes valores arqueológicos, históricos, artísticos y culturales (Decreto Ministerial 528-2002).

El Parque Nacional Arqueológico ha sido financiado y gestionado desde su creación por el Ministerio de Cultura y Deportes a través del Viceministerio y la Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural / Instituto de Antropología e Historia. La estructura de gestión local del parque incluye una sección de Coordinación Técnico-Científica y una sección de Coordinación Técnico-Administrativa. Desde 2011, el parque ha desarrollado e implementado planes de gestión quinquenales para garantizar la investigación, conservación, protección, divulgación, operación y gestión integral a largo plazo. Estos planes se enmarcan en políticas más amplias y operan en el contexto de planes nacionales y municipales centrados en el desarrollo, la gestión territorial o el turismo.

Se firmó un Acuerdo de Cooperación que contiene medidas específicas para constituir y garantizar una zona de amortiguamiento que incremente la protección del Parque Arqueológico Nacional Tak'alik Ab'aj, y que actualmente se encuentra en vigor. Este instrumento funcional proporciona una capa adicional de protección para el sitio y ayuda a evitar posibles usos futuros del terreno que puedan afectar el Valor Universal Excepcional del bien. El establecimiento de reglamentos que permitan la aplicación de las leyes pertinentes debería reforzar la protección del bien. Mediante programas y proyectos, se generan espacios de participación para las comunidades locales e indígenas en los procesos de toma de decisiones. La nueva organización no gubernamental propuesta debería fortalecer la participación de la población en la gestión del bien.

Estela Maya, Sitio Arqueológico de Takalik Abaj
















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