EL RENACIMIENTO
LA
PINTURA ITALIANA DEL RENACIMIENTO
Detalle La leyenda de la Vera Cruz, Piero
della Francesca
-La pintura renacentista italiana es uno de
los capítulos más apasionantes de la Historia del Arte de
todos los tiempos.
-En Italia, y más concretamente
en Florencia, se experimentó una auténtica revolución
pictórica en todos los niveles, aunque no debemos olvidar las
aportaciones técnicas que plantearon los artistas flamencos[1] por
la misma época.
Cristo muerto, A. Mantegna
-Los principios estéticos de la nueva pintura fueron
codificados por el humanista florentino Leon Battista Alberti en
su tratado artístico De pictura· (siglo XV).
Abuelo con su
nieto, Ghirlandaio
-La pintura renacentista supone una vuelta a la cultura clásica,
a la búsqueda de la belleza basada en la medida, el número y
la proporción. Son pinturas que se realizan por encargo (de
mecenas políticos o religiosos). Se realizan contratos donde
vienen especificadas hasta el mínimo detalle las condiciones (el número de
figuras, los materiales…). Había pintores que estaban al servicio de un mecenas
que les daba un sueldo mensual.
-Es una pintura
naturalista, es decir, preocupada por la representación de la realidad de
la Naturaleza. Ello no es óbice para que se tienda a representaciones de
belleza idealizada. La idea de mimesis del
mundo griego se hace presente.
-Los pintores renacentistas
desarrollaron la perspectiva que podemos considerarla como el
procedimiento para representar gráficamente objetos en tres dimensiones.[2] La
pintura se configura como una “nueva ciencia”: tiene su fundamento en la
observación de la naturaleza y la perspectiva matemática.[3]
-La temática es
predominantemente religiosa pero se cultivan también temas mitológicos o
profanos. El retrato tiene
un gran auge, muchas veces de perfil. Los retratos –majestuosos y llenos de
serenidad- dejan de ser descriptivos para ser psicológicos, incluso dramáticos
(ej: en Rafael y en Tiziano), se cuida mucho la expresión, la posición de las
manos, la riqueza de los vestidos, los gestos…Los estudios anatómicos son
muy frecuentes.
-También son habituales las alegorías:
ideas abstractas representadas como imágenes. Por ejemplo la
representación de los sentidos, del vicio versus la virtud, etc.
-El paisaje llega a
convertirse en género independiente conforme va avanzando el siglo XV. La pintura se realiza sobre muros, tablas y
lienzos, siendo las técnicas más comunes el fresco[4],
el temple[5] y
el óleo. La principal
innovación técnica es, desde 1475, la técnica del óleo [6].
-La luz adquiere gran importancia.
Es uniforme y a veces sirve para modelar y para crear espacios. Por lo que
se refiere a la composición, el paisaje, sin detallismos, sirve para encuadrar
escenas y darles una dimensión espacial y las figuras se reparten ordenadamente
y con un plan preconcebido.
Detalle Expulsión
de Adán y Eva del Paraíso, Masaccio
-Cronológicamente,
podemos distinguir varias etapas en la pintura italiana del Renacimiento:
1. El Quattrocento corresponde
al siglo XV. Es la etapa de iniciación. Se desarrolla sobre todo en Florencia.
Son sus principales representantes, entre muchos otros, Massaccio, Sandro
Botticelli, Paolo Ucello, Doménico Ghirlandaio, Andrea Mantenga, Piero della Francesca
etc.
2. En el Cinquecento, que es
el siglo XVI, encontramos dos tendencias artísticas: la Clasicista
(Alto Renacimiento o Renacimiento pleno) y, por otro lado, contraponiéndose a
la anterior, la tendencia Manierista. Los principales pintores del Cinquecento son:
Leonardo, Rafael, Miguel Ángel, Giorgione y Tiziano. El Clasicismo es la etapa de madurez. Supuso llevar a sus
máximas consecuencias los logros artísticos del Quattrocento. Las obras de
Leonardo dan Vinci, y parte de la producción de Rafael de Sanzio y Miguel Angel
Buonarroti ejemplifican lo mejor del Clasicismo. Con el Clasicismo se avanza en
el estudio de la luz, de las proporciones –siempre en base a la medida humana-
y se acentúa la representación de la belleza idealizada. El centro artístico
del Clasicismo se encuentra en Roma.
Pero el siglo XVI
es la época también del Manierismo, es decir, de la crisis del
modelo clásico y de la sociedad de la época[7].
Es un arte intelectual, refinado y cortesano, por eso no tuvo expansión en las
clases populares y quedó reducido a ciertas élites. Las figuras se
deforman, pierden las proporciones, armonía e ideal de belleza clásico.
Triunfan las lineas “serpentinatas” (: en forma helicoidal). El manierismo se
hace presente en los pintores italianos del Cinquecento como Miguel Angel, el
Parmigianino, Archimboldo, etc. y en el caso español, en el Greco, entre otros.
Virgen del cuello largo, Parmigianino
2. Selección
e pintores más representativos del quattrocento italiano analizando sus obras
más relevantes: Masaccio y Botticelli
Masaccio
(1401-1428)
- Masaccio revolucionará
la pintura aportando soluciones nuevas. Su importancia es
semejante a la de Brunelleschi en arquitectura y a la de Donatello en
escultura. Murió en plena juventud, con tan sólo veintisiete años, pero lo que
hizo en su corta vida fue suficiente para constituirse en el verdadero pilar
del nuevo estilo pictórico, borrando de la pintura florentina todo resto del
pasado.
-Masaccio mostró
en sus obras el gusto naturalista para los fondos, paisajes o
arquitectura, dotó a las figuras de peso, volumen y monumentalidad –son
figuras que se pueden rodear- y construyó racionalmente el espacio mediante la
aplicación de la perspectiva.
-El estilo de
Masaccio está inspirado en la escultura de Donatello. Concede gran
importancia a la expresión y gestos de sus personajes y al
empleo de la luz. Va a influir en artistas como Botticelli,
Fra Filippo Lippi o Miguel Ángel.
-Sus obras clave
fueron las pinturas al fresco que realizó para la capilla Brancacci de
la iglesia del Carmine de Florencia: Adán y Eva o El tributo de
la moneda entre otras.
-El tributo de la moneda muestra una temática
religiosa. Narra la llegada de Jesús con sus apóstoles a Cafarnaum, recogida en
el Evangelio según San Mateo, en tres episodios dentro de la misma composición:
en el centro contemplamos al recaudador solicitando el tributo a Cristo y éste
indicando a Pedro que en el agua encontrará el dinero; en el fondo, a la
izquierda, observamos a san Pedro sacando una moneda de la boca de un pez; y en
la derecha el pago del tributo ante una construcción.
El tributo de la moneda, Masaccio
-Las figuras
del grupo principal se sitúan en un paisaje, formando casi un círculo y
vestidas a la manera griega. Su monumentalismo -basado en proporciones aúreas-
está inspirado en las estatuas clásicas y en las obras de Donatello por las que
Masaccio sentía especial admiración. Conviene destacar la expresividad de los
rostros, que aportan una tremenda sensación de realismo, reforzada por los
gestos. Al ubicar al recaudador de espaldas, el maestro intenta involucrarnos
en la escena y hacernos partícipes del episodio. La luz inunda la composición,
resaltando los colores empleados -que también sirven para dar efecto de
perspectiva a la obra colocando los más cálidos en primer plano y los más fríos
al fondo- y el efecto volumétrico de los personajes, interesándose Masaccio por
la anatomía, como se observa en las piernas del recaudador mientras que los
apóstoles ocultan sus cuerpos bajo pesadas túnicas. Incluso se puede afirmar
que existe una cierta sensación atmosférica, desdibujando los contornos de la
zona final. La arquitectura de la derecha es aún algo arcaica pero sirve para
obtener perspectiva. Esta obra será un referente para muchos pintores
renacentistas (Ucello, Piero della Francesca etc.) Es una pintura donde se
hace presente el anacronismo: sitúa la escena en una arquitectura renacentista,
siendo la vestimenta típica de esa época.
-En la Trinidad que realizó para
la iglesia de Sta. Maria Novella de Florencia, se aprecia el esfuerzo realizado
para lograr una perfecta composición en perspectiva, muy cerca del espíritu de
Brunelleschi.
SANDRO BOTTICELLI (1445-1510)
-Pertenece a la última generación de pintores del
Quattrocento.
-Lorenzo el Magnífico, un miembro
preeminente de la poderosa familia Medici, fue uno de sus principales mecenas.
Botticelli participó activamente en el círculo de humanistas de la corte de
esta figura esencial del mecenazgo y coleccionismo renacentista.
-Botticelli confiere más importancia al dibujo que
al color. Usa y abusa de las formas sinuosas y fluidas, un tanto planas.
Realiza figuras elegantes, refinadas, casi etéreas, con
rostros ovalados y tendencia hacia la melancolía. Exalta a la mujer en
sus obras. El paisaje es para él, algo secundario y da mucha importancia a la
expresividad. Realizó temas religiosos y profanos. Desde un
punto de vista formal, el pensamiento neoplatónico, de naturaleza
mística, está en la base de la pintura de Botticelli. El neoplatonismo fue lo
opuesto a las tendencias naturalistas en auge en esta época.
-Al final de su vida, su estilo resultaba algo
arcaico y murió casi completamente olvidado, teniendo que pasar cerca de cuatro
siglos para que, durante la segunda mitad del siglo XIX fuera
reivindicado y se situara en el nivel de gran popularidad que hoy alcanza.
El
nacimiento de Venus y la Primavera, dos de sus principales
obras, han sido interpretadas en clave neoplatónica.
El nacimiento de Venus es
una obra de su primera etapa. El tema deriva de la literatura homérica y latina
especialmente de la Metamorfosis de Oviedo. Muestra un tema
mitológico en un paisaje primaveral y bucólico, lleno de referencias clásicas.
Esta obra sería el nacimiento de la Venus celeste, engendrada por la naturaleza
y por la unión del espíritu con la materia. Pero este nacimiento de Venus puede
ser también, según Argan, el del alma cristiana surgiendo del agua del
bautismo, produciéndose así una concordatio [8] entre
pensamiento antiguo y religión cristiana. Prescinde Botticelli de la
perspectiva, estiliza las figuras, trata a la naturaleza como decoración
buscando ante todo la belleza: en La Primavera hace casi un
inventario botánico de especies de flores. La Venus tienen un aire ausente y
nostálgico que nos habla de la belleza de la perdida Edad de Oro, rememorada
con nostalgia por los neoplatónicos.
La Primavera: ha sido objeto de muchas interpretaciones.
Aparece Mercurio lanzando su vaina al cielo, ahuyentando a la lluvia; la diosa
Venus con Cupido, dios del Amor, y la Primavera cubierta de flores. La diosa
Flora es perseguida por Céfiro (es un viento, mensajero de la primavera). El
significado de esta obra ha sido interpretado en que en el amor lo que llega a
la tierra como pasión (Céfiro), regresa al cielo como contemplación (Mercurio).
Utiliza la técnica de las veladuras.[9] Fue
un encargo para los Médicis y representa este estilo de pintura decorativa
clásica y de tema mitológico.
3. Selección de PINTORES representativos DEL RENACIMIENTO ITALIANO
analizando sus obras más relevantes DEL Cinquecento: Leonardo, Rafael, Miguel
Ángel, Giorgione y Tiziano
LEONARDO DA VINCI (1452-1519)
-Leonardo da Vinci es un ejemplo
universal de síntesis entre la personalidad del artista y del científico. Era
el prototipo del humanista del Renacimiento: pintor, dibujante
excepcional, estudioso de la anatomía humana, diseñador de máquinas para
volar…. Fue principalmente un teórico, no nos ha dejado demasiadas pinturas
aunque realizó muchos dibujos.
-Nació en un pueblecito de la Toscana llamado
Vinci. Su personalidad fue un tanto críptica y misteriosa. Durante
gran parte de su vida pasó apuros económicos. Tuvo una vida artística errante (Florencia, Milán,
Roma…), y empezó sus estudios artísticos en el taller de Verrochio. Fue
reclamado por diferentes mecenas entre ellos Ludovico Sforza
(Ludovico el Moro), César Borgia, o el rey francés Francisco I. Por su influencia artística,
doctrinal y práctica, es uno de los grandes talentos del Cinquecento,
aunque generacionalmente pertenezca al Quattrocento. Podemos decir
se convirtió en una especie de híbrido entre dos épocas.
-Una parte muy importante de su obra es
inacabada o se perdió por su precaria conservación.
-Leonardo propondrá un nuevo sistema de perspectiva,
la perspectiva aérea: consiste en representar la atmósfera que envuelve los
objetos, esfumando las líneas (el sfumato de Leonardo es
difuminar los contornos), eliminando los límites de forma y color, dando una
impresión muy real de la distancia. Es una pintura de aire misterioso,
aparentemente inacabada.
-Entre otras aportaciones de Leonardo destaca su uso extraordinario
del claroscuro y una fantástica representación de la naturaleza.
Sus dibujos son de una calidad excepcional y en
gran parte se conservan en el Castillo de Windsor en Inglaterra. Por lo que se
refiere a sus pinturas destacamos: la dama del armiño, la Virgen de las
Rocas, La última cena y la Gioconda.
-La Virgen de las rocas muestra una ambientación muy innovadora: un
paisaje irreal y ensoñador, muy misterioso, una especie de telón de fondo. Los
contornos no están claramente definidos: es el
célebre esfumato leonardesco. El esfumato propicia dar volumen a las
figuras y suaviza los contornos. La perspectiva aérea está perfectamente
conseguida. La composición es triangular, muy cerrada, todas las figuras están
conectadas entre sí, siendo la Virgen el ángulo superior. La zona del
triángulo recibe la iluminación principal. Las figuras están en reposo
pero ciertos gestos de las manos otorgan dinamismo a la obra.
La última cena se conserva en Milán, en el Refectorio del Convento
de Santa María de las Gracias. Es un mural, arruinado ya en vida del
propio autor por atrevidas ocurrencias experimentales y objeto de infames
repintes y restauraciones. Fue un encargo de la familia de los Sforza, sus
mecenas de Milán. El tema que representa es de carácter religioso: la última
cena de Jesús. Representa el momento en el que Jesús anuncia que uno de sus
discípulos le va a traicionar. La disposición de las figuras responde a un
esquema nuevo: no hay rigidez, busca el dinamismo, y distribuye las figuras en
cuatro grupos de tres personas. Son composiciones triangulares. Las figuras se
conectan a base de gestos y miradas. La escena se desarrolla en una sala
rectangular. La habitación se nos muestra en profundidad, en perspectiva, con
una serie de líneas de fuga hacia el centro. Las líneas de fuga confluyen en la
figura de Cristo, el cual está en el centro de la mesa. Al fondo, las tres ventanas
dejan ver un paisaje que aumenta el espacio. –la composición es
triangular- y le otorga sensación de reposo. Cada rostro es perfectamente
distinto a los demás reflejando la psicología de cada personaje.
La Gioconda es el retrato de una mujer real: Mona Lisa, tercera
esposa de Giocondo de Florencia. Se conserva en el museo del Louvre de
París y es una de las obras de arte más conocidas en todo el mundo. -Ha sido
objeto de muchas versiones por otros artistas, incluso del siglo XX (Marcel
Duchamp, Botero, etc.). Es una obra emblemática del estilo de Leonardo: este
bellísimo retrato femenino se recorta –con el esfumato- sobre un paisaje
idealizado y ensoñador, envuelto en neblinas con rocas fantásticas. Todos
los colores están trabajados a base de blancos y grises que diluyen las formas
e integra a la figura dentro del paisaje.
RAFAEL SANZIO (1483-1520)
Rafael Sanzio, conocido como Rafael, poseyó
una personalidad más equilibrada que la de Leonardo y Miguel Ángel.
Natural de Urbino, no maduró como artista hasta pasar por
Florencia, donde residió a inicios del siglo XVI. Se convirtió en el ejemplo
más admirado del Clasicismo del Cinquecento: armonía, belleza
ideal, claridad compositiva definen sus obras. A pesar
de su corta vida - murió a los 37 años en Roma-, realizó una obra es muy
extensa.
Detalle de
la Madonna Sixtina, Rafael
Sus influencias principales eran Leonardo y
Miguel Ángel. Dominaba el dibujo y el color. En su etapa final
muestra rasgos manieristas.
-Como retratista, Rafael fue un consumado maestro y destacó en las
representaciones de la Virgen María con el Niño Jesús, refinadas y dulces,
en el extremo opuesto del espíritu atormentado de Miguel Ángel.
-Entre sus obras destacan los frescos que pintó para
diversas estancias vaticanas: “La escuela de Atenas”, “el incendio del Vorgo”,
“el Parnaso” y “La disputa del Sacramento”.
La escuela de Atenas es una obra de madurez de su etapa romana, ejemplo
del Clasicismo del Cinquecento. Esta obra se conserva en el Vaticano ya que fue
el propio Papa el que le encargó la realización de este mural y de otros tres
más en las estancias vaticanas. El marco arquitectónico, claramente
renacentista y con reminiscencias grecorromanas, es monumental. Muestra su gran
dominio de la perspectiva. Representa un templo imaginario y simbólico de la
sabiduría. Los personajes que aparecen son científicos desde la Antigüedad
hasta su época (aparece Platón. Aristóteles, etc.) pero pintados con rostros
contemporáneos e individualizados. Aristóteles y Platón están en el centro
rodeados de otros filósofos. Rafael quería representar las dos tendencias
filosóficas opuestas: la platónica y la aristotélica. Hay otros grupos
rodeando a los maestros. Los rostros son individualizados pero serenos,
bellos en su senectud y muy clásicos. Los gestos son variados, el color
armónico y el dibujo y la anatomía perfecta. El canon para las figuras es
también el clásico en sus proporciones.
Con el
Incendio del Borgo, mural también de las estancias vaticanas, Rafael
empieza a decantarse por un cierto Manierismo. Rompe el equilibrio
armónico entre el fondo y la forma ya que emplea técnicas manieristas. Emplea
ya cánones de un manierismo incipiente, cuerpos alargados y reduciendo el
tamaño de la cabeza.
MIGUEL ANGEL BUONAROTTI (1475-1564)
-La personalidad de Miguel
Ángel no es menos sugerente y enigmática que la de Leonardo. No sólo
logró destacar como arquitecto, escultor y pintor, sino que también fue un
excelente poeta. –Él se consideraba sobre todo escultor y
su pintura –centrada en el ser humano- acusará esta condición. Desde el punto
de vista pictórico, hay una marcada diferencia entre la obra juvenil, que
desarrolla en Florencia, y la obra madura de Miguel Ángel que tiene lugar en
Roma. Allí realizará los frescos de la Capilla Sixtina (Vaticano).
La pintura de la bóveda de la Capilla Sixtina la emprendió a disgusto[10] y
en ella trabajó hasta la extenuación entre 1508 y 1512. Fue una labor titánica,
un gran esfuerzo intelectual, que le supuso inventar un programa iconográfico y
resolver las mil dificultades técnicas que requería. El tema del
conjunto de las pinturas es una síntesis de la Historia Sagrada, según el
relato del Antiguo Testamento, desde la creación del universo hasta algunos de
los episodios más señalados de la Historia de Israel. Las distintas escenas
están flanqueadas por una sucesión de monumentales figuras de profetas bíblicos
y sibilas[11] de
la mitología grecolatina, que, a su vez, están acompañadas por impresionantes
figuras de jóvenes desnudos. Miguel Ángel dividió la bóveda en
compartimentos, utilizando arquitecturas fingidas de las que parecen flotar las
figuras. No hay ni equilibrio ni serenidad. Los cuerpos se alejan del concepto
de belleza clásica. No se trata de representar la belleza de las formas sino la
fuerza que emana de las figuras. El lenguaje, es por tanto, más manierista que
clásico. Su
interés pictórico se centra en las figuras, por lo tanto, deja de lado el
paisaje. El Juicio Final, también en la capilla Sixtina, lo llevó a
cabo unos veinte años más tarde, en torno a 1535, reflejando la inquietud
espiritual y el pesimismo que agobiaron al artista en sus últimos años. [12]
La Escuela Veneciana:
Giorgione y Tiziano
- El único centro artístico capaz de
rivalizar con Roma en el siglo XVI fue Venecia. No se trata sólo del número de
pintores geniales que allí se sucedieron entre fines del siglo XV y durante
todo el siglo XVI como Giovanni Bellini, Giorgione, Tiziano, Veronés,
Tintoretto, sino de su marcada personalidad como escuela. La pintura
veneciana del Renacimiento se caracteriza por el predomino del color sobre
el dibujo y por una notable sensibilidad por el paisaje, que
permitía sacar mucho partido a la luz y convertir el color en
atmósfera. Las dos figuras clave que elevaron la pintura veneciana a su más
alta expresión fueron: Giorgione y Tiziano.
Giorgione (1476-1510)
Su vida y obra resultan misteriosas a
partes iguales. Su obra ha sido discutida, arrebatada cuadro a cuadro a la
autoría de Tiziano, a quien se consideró autor de muchos lienzos que más tarde
se descubrieron realizados por Giorgione. La mayor innovación de Giorgione
estriba en que fue uno de los primeros pintores de su época en dedicar su
producción al coleccionista particular, en vez de a grandes
instituciones o mecenas. Así, casi toda su obra es de formato mediano y no
quedan intactos grandes paneles o frescos. Además, el significado de
su obra se nos escapa en la mayoría de los casos, estando probablemente
relacionado al conocimiento cabalístico y religioso
-La importante contribución de Giorgone, a pesar de su
muerte prematura, fue la de haber configurado un renovador marco del paisaje para
la representación de las historias, ya que la naturaleza dejó de ser, a partir
de él, un mero decorado de fondo.
-En La tempestad, -en la
imagen- (1503-04) el tema en sí es un enigma. No se sabe lo que
representa. Aparece una mujer amamantando a su niño y un caminante al
otro lado. Lo que está claro es que el protagonista es el paisaje, más
propiamente la tempestad, ella es la que da el tono cromático a todo el
conjunto, una gama de verdes azulados en tonos oscuros. La tormenta es
también la que crea esa iluminación irreal producida por el rayo y el
relámpago. Las figuras están ajenas a la tempestad, iluminadas como el
resto del paisaje, pero de una forma independiente. Recorta las casas y
las siluetas de los árboles con una luz imaginaria, casi tenebrosa.
TIZIANO (1487-1576)
Su larga vida y una capacidad de producción asombrosa
explican el papel crucial que ejerció Tiziano como máximo representante de esta
escuela veneciana. Así, desde el estilo refinado, sensual, y
brillante de su juventud, un poco a la manera de Giorgione, con el que llegó a
colaborar en algunas obras, hasta su dramática e intensa producción final, la
trayectoria de Tiziano resumen lo mejor del siglo XVI.
-Tiziano supo destacar en todos los géneros:
mitológicos, históricos, religiosos, paisajísticos, y como retratista fue
requerido por los mejores mecenas de Europa, ya que su prestigio alcanzó a
Miguel Ángel. Un ejemplo de todo ello fue la estrechísima relación que mantuvo
Tiziano con Carlos V y Felipe II, siendo este último su mejor
cliente. Esta es la razón por la cual el Museo del Prado posee
una de las mejores colecciones existentes hoy en el mundo de este
extraordinario pintor. Su talento como retratista fue incomparable
y estuvo jalonado de obras maestras como Carlos V en la batalla de
Mühlberg, Dánae; Venus y Adonis; Diana y Acteón; Diana y Calisto;
el Rapto de Europa y Perseo y Andrómeda, etc.
Carlos V a caballo en Mühlberg: es posiblemente el retrato ecuestre más impactante.
En este lienzo Tiziano le retrata momentos antes de la victoria de Mühlberg
contra los príncipes protestantes de Alemania y los Países Bajos que se habían
aliado contra el dominio imperial. El trasfondo era claramente político, pero
la excusa fue la guerra religiosa entre católicos y protestantes. Tal vez por
esto, Tiziano dota a la imagen del emperador de un aura casi sagrada, en su
gesto determinado, impertérrito y ajeno a la fatiga. El colorido tizianesco se
aprecia por lo demás en toda su plenitud: los rojos y ocres de la tela son
inimitables. Además, inaugura un género que hasta el momento se había tratado
muy tímidamente y que alcanza su esplendor en el Barroco: el retrato real a
caballo. Como dato curioso, que habla en favor del rigor histórico del artista,
la armadura que viste el monarca es una valiosísima pieza labrada en oro y
plata que se conserva en la Real Armería de Madrid.
Venus y Adonis, es una obra de temática mitológica. Hoy se conserva
en el Museo del Prado. Forma parte de la delicada serie que Felipe II encargó a
Tiziano para decorar sus habitaciones privadas; se denominaron genéricamente
las Poesías y tenían como objetivo mostrar a la mujer desnuda desde
diferentes perspectivas. Tiziano se inspiró en la "Metamorfosis" de
Ovidio[13] para
representar estas escenas mitológicas con un contenido claramente erótico.
Felipe II se libera así de parte de esa fama de ser oscuro y casi inhumano que
le ha caracterizado. La sociedad española de los siglos XVI y XVII sería muy
propensa a la dualidad: se pregonaba una actitud y se realizaba la contraria.
Si Dánae aparece de frente, la figura femenina en Venus y
Adonis se encuentra de espaldas, intentando retener a su amado que, cuando se
marche de caza, encontrará la muerte. Las figuras se insertan perfectamente en
un paisaje, abandonando Tiziano los estudios arquitectónicos empleados en el
Quattrocento para obtener efectos de perspectiva. Ahora las escenas son más
naturales y verosímiles. La tensión existente entre ambas figuras parece
anticipar el Barroco, así como la diagonal que organiza la composición. El
situar a Venus y a Adonis en primer plano hace recordar los altorrelieves
romanos. La luz incide directamente sobre la pareja y deja la zona de bosque en
semipenumbra.
NOTAS
[1] Flamencos: de Flandes, la
actual Bélgica.
[2] La perspectiva lineal o geométrica se
utiliza para crear espacios tridimensionales, las líneas convergen en un punto
de fuga. Da lugar a espacios construidos de una forma racional propia de la
nueva mentalidad renacentista. La perspectiva aérea, por su
parte, perfecciona la anterior, representando a la atmósfera que
envuelve los objetos del cuadro, esfumando las líneas convergentes,
eliminando los límites entre el dibujo, la forma y el color.
[3] Ya decía Miguel Angel que
pintar era “cosa mentale”.
[4] Fresco: colores
disueltos en agua. Se realiza siempre sobre muros que se preparan
previamente con yeso fino.
[5] Temple: técnica pictórica que
consiste en diluir los colores en agua templada engrosada con aglutinantes como
leche, huevo, goma arábiga. Se realiza sobre tabla o lienzo.
[6] Óleo: esta técnica utilizada a
partir del siglo XV consiste en diluir los colores en aceites (linaza) secantes
y aplicarlos sobre tabla o lienzo previamente preparados. Es la técnica
maestra, da más riqueza en el colorido.
[7] El saco de Roma realizado
por las tropas de Carlos V; el surgimiento de la Reforma protestante; las
luchas de Francia y España por dominar Italia, etc.
[8] Concordatio: procede del
italiano, significa “concordancia”.
[9] La técnica de veladuras
consiste en ir aplicando una capa de pintura sobre otra de manera muy fina,
semitraslúcida de forma que se aprecie parte del fondo anterior y gane
tonalidades diferentes con las nuevas capas.
[10] Tuvo enfrentamientos continuos con su mecenas, el Papa Julio II por
la elaboración de estas pinturas.
[11] Mujer sabia a quien los antiguos griegos y romanos atribuyeron
espíritu profético.
[12] En
conclusión, la energía de cada una de las figuras, la belleza de su dibujo,
claramente inspirado en las esculturas antiguas, sus atrevidas posturas, la
imponente expresividad de los rostros, el eficaz efecto teatral del conjunto, y
otros muchos aspectos extraordinarios, convierten los frescos de la Capilla
Sextina en una obra única, jamás superada.
[13] Ovidio fue un poeta romano del siglo I a de C que en su
obra Metamorfosis muestra la mitología de la época.
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