Las reivindicaciones de la España vaciada y olvidada
La España olvidada y vaciada salió por primera vez en marzo de
2019 a las calles de Madrid bajo un único lema, unida, para reivindicarse: «La
España vaciada existe».
Lo hizo forzada ante el olvido institucional y político de una
España que lleva mucho tiempo a dos velocidades en distintos aspectos. Las dos
velocidades de la España urbana pujante, con ciudades como Madrid, Barcelona,
Valencia, Zaragoza, Málaga o Bilbao frente a una España rural y provincial,
despojada de población y recursos, en una permanente enfermedad y olvido.
Pero también las dos velocidades de la España centralizadora,
con Madrid a la cabeza, como centrifugador de recursos y riqueza, y la España
del nacionalismo periférico, siempre desagraviada y demandando recursos frente
a la España de las provincias que callan y padecen en esa «pelea» devastadora
que es la única que parece ocupar a todos los gobiernos.
Lo que hay en medio de esa tensión es campo. Un «campo» que se
pasa a toda velocidad en un AVE que no tiene tiempo a detenerse.
Un modelo de país que
apuesta por la alta velocidad ¿olvida lo que hay en medio de las grandes
ciudades?
Porque la vida va muy rápido como para ir camino Soria,
Talavera, Cuenca, Teruel o Cáceres. Parece que el reloj se paró allí hace mucho
tiempo. El país se ha olvidado de ellos. Levantaron primero la mano, con poco
éxito. La iniciativa «Teruel existe» tiene ya más de 18 años a sus espaldas.
Pero las soluciones no han llegado y la «España vaciada» ahora
grita. Dejan de hacer la guerra por su lado y unen fuerzas, conscientes de que
juntos y unidos es donde más pueden conseguir.
Mapa de las zonas de
España en las que la densidad de población es más baja (rojo, por debajo de 8
habitantes por km2; naranja, por debajo de 12,5 habitantes por km2). Autor:
Pilar Burillo, estudio SESPAS.
Soria, la eterna olvidada
En la provincia de Soria había más de 155.000 habitantes en
1900. A día de hoy quedan algo más de 88.000. Más de una cuarta parte de su
población, el 26,7%, tiene más de 65 años.
La provincia ha perdido más del 40% de su población en los
últimos 50 años y cuenta con la tasa mayor tasa de envejecimiento de la Unión
Europea. De los 183 municipios que tiene, más de la mitad suman menos de 100
habitantes. Sin duda, Soria fue una de las víctimas del éxodo rural, pero hoy
en día es víctima del olvido total que amenaza su supervivencia.
Valdegrulla, un
pueblo abandonado en la Tierra del Burgo de Osma, en Soria
En Soria costó años conseguir la conexión con autovía a Madrid,
su única vía de escape del aislamiento. Y parece imposible que el resto de
infraestructuras se sigan desarrollando. Eso por no hablar del tren que en esta
provincia es lo más parecido a una ilusión óptica.
Para responder a ese ostracismo institucional y político se creó
la plataforma ¡Soria ya¡, un movimiento ciudadano «contra el olvido
institucional» que nació a principios del año 2001 de la preocupación por lo
incierto de su presente y futuro.
La plataforma se crea desde el hartazgo «al ver como
periódicamente las distintas administraciones torpedeaban cualquier iniciativa
de desarrollo y bloqueaban cualquier actuación tendente a incentivar el
potencial socioeconómico de la provincia», según
explican en su página web.
Uno de los principales obstáculos que lastran la economía
de Soria es sin duda ese pobre nivel de infraestructuras. Un hecho que
imposibilita la presencia de un tejido industrial potente, capital para tener
algo que decir en el plano económico, motor de desarrollo.
La última acción de la Plataforma ¡Soria ya! ha consistido en
colocar pancartas bajo el lema ¡Autovía ya!, para visibilizar las carencias en infraestructuras que sufre la
provincia y manifestar su malestar al respecto.
La plataforma considera imprescindible para el desarrollo de
Soria la finalización de las autovías A-11 (que en enlaza con Valladolid
siguiendo el curso del Duero) y la A-15 (que enlaza Soria con Navarra).
En estas vías, actualmente cubiertas por carretera nacional, hay
tramos donde se superan los 8.000 vehículos diarios. Las autovías que unirían
Soria con el eje del Ebro y el del Duero son una inversión siempre retrasada y
aplazada.
Soria es sin duda una buena muestra del abandono de la España
rural, de esa España vaciada y relegada frente a la hegemonía del centro, por
un lado, y de la periferia por otro. La asimetría del país y su organización
territorial ha condenado al olvido a zonas como Soria.
Del éxodo rural a la despoblación total
La España rural ya se vació hace tiempo a través del éxodo
rural, un fenómeno que comenzó tras la revolución industrial, pero que se dio
con mayor fuerza especialmente en la segunda mitad del siglo XX.
El éxodo rural implicaba el abandono de los pueblos en busca de
oportunidades en las ciudades. Ese abandono solía suponer también el cambio de
trabajo, desde actividades muy centradas en el sector primario (agricultura y
ganadería), hacia actividades del sector secundario (industria) o terciario
(servicios).
Los pueblos se fueron vaciando progresivamente, con una
emigración hacia las ciudades de la provincia o hacia otras ciudades. Esto
ocurrió con especial intensidad en las zonas más rurales, que no fueron capaces
de retener población. Tampoco esos pueblos han podido volver a poblarse a
través de nuevas actividades productivas.
El ocaso de las ciudades de mediano tamaño
Al drama de la despoblación rural, se suma en la actualidad el
hecho de que en la mayor parte de las ciudades de tamaño mediano (las que no
cuentan con una industria suficiente para retener población) se produzca
también un éxodo hacia la gran ciudad.
Así, nos encontramos en España con una categoría de
ciudades de mediano tamaño que se vacían poco a poco. Algo así como una segunda
despoblación o éxodo. Mientras Madrid crece y atrae talento y población que
encarecen la vida en la capital, otras ciudades de tamaño mediano se vacían.
En lo que sin duda es un cambio global, las grandes urbes tienen
a concentrar cada vez más población, mientras que las ciudades de tamaño
mediano tienden a menguar. Nos encontramos ante un mundo de «megaurbes» de
escala global, conectadas entre sí a través de conexiones de avión o
ferroviarias de alta velocidad, en las que lo que queda en medio importa cada
vez menos.
Las grandes megalópolis atraen talento y población. Tal y como
analizábamos en el blog, las grandes ciudades son cada vez
más productivas ante la concentración de talento. Simultáneamente, las
ciudades pequeñas se van vaciando ante la falta de demanda de perfiles
especializados que emigran a esas grandes ciudades, donde en cambio sí son
valorados y demandados.
El caso de Talavera de la Reina
Es el caso de Talavera de la Reina, ubicada a poco más de 100
kilómetros del centro de Madrid, en la provincia de Toledo, en dirección a
Extremadura y Portugal. Ahora se enfrenta a un declive que es palpable al
pasear por sus calles, con numerosos locales comerciales cerrados y una tasa de
desempleo de más del 20% de su población activa.
Talavera de la Reina creció de manera exponencial con
posterioridad a la Guerra Civil hasta cuadriplicar su población y situarse en
los cerca de los 90.000 habitantes en 2010. Este crecimiento fue a costa del
éxodo rural de los pueblos de las comarcas vecinas, como la propia comarca de
las Tierras de Talavera o La Vera.
Talavera fue hasta hace nada la segunda ciudad por tamaño de Castilla-La Mancha. Pero hoy es la cuarta, después de Albacete, Toledo y Guadalajara. Desde 2010 Talavera de la Reina ha perdido cerca de 5.000 vecinos y hoy se sitúa en algo más de 84.000 habitantes, según datos del INE de 2018. Con todo, en el último año (2018) su población ha repuntado ligeramente.
Vista del Tajo a su
paso por Talavera de la Reina
La ciudad ha estado muy vinculada a la industria de la cerámica,
que recientemente ha visto caer de manera importante su producción y ha quedado
como un producto de souvenir más que una industria con pujanza. Además,
Talavera de la Reina vivió muy de cerca la burbuja inmobiliaria y el desplome
en los precios de la vivienda.
Por todo ello, recientemente sus vecinos han tomado conciencia y
han salido a protestar por la falta de oportunidades. Se han agrupado en la
Mesa por la Recuperación de Talavera y su comarca y otras organizaciones como
SOS Talavera.
Se quejan ante la falta de avances significativos en los
proyectos de futuro para Talavera. Entre esta ausencia de proyectos se
encuentra el desarrollo de un tren de altas prestaciones, el nodo logístico, la
mejora de las infraestructuras de los polígonos industriales y los accesos a la
ciudad. También protestan por el trasvase Tajo-Segura que ha convertido el río
más largo de la Península a su paso por Talavera en algo así como un lodazal.
Por todo ello piden compromisos políticos que puedan incentivar
Talavera con nuevas oportunidades que vuelvan a hacer de esta ciudad castellana
un lugar atractivo para la inversión.
Talavera de la Reina necesita prepararse en el largo plazo para
ser sostenible y fijar a su población. Todas las administraciones deben
implicarse para ofrecer a esta tierra oportunidades de futuro, una industria
que la sostenga e inversiones en transporte e infraestructuras que pongan en
valor a este núcleo de población.
El olvido de Extremadura
En el caso de Extremadura, las reivindicaciones tienen también
su punta de lanza, como suele ocurrir, en el olvido de infraestructuras que
padece la región. La conexión ferroviaria ha sido una eterna pelea. Las
continuas averías de los trenes que recorren Extremadura han sido motivo de
recientes protestas y cobertura mediática.
Las infraestructuras son imprescindibles para la expansión de un
tejido industrial potente. El tren es sólo una muestra del ostracismo
de Extremadura. Por supuesto sin AVE, pero también sin trenes de larga
distancia y con una infraestructura del siglo pasado que dificulta el
transporte de mercancías.
Y el tren y la mejora de infraestructura sin duda podrían ser un
estímulo para el crecimiento económico, con la posición de Extremadura a
caballo entre España y Portugal, como uno de sus atractivos.
Solo el trayecto hasta Madrid es toda una odisea repleta de
retrasos y averías que derivan en que, para recorrer los poco más de 400
kilómetros que separan Badajoz de Madrid, se empleen casi 5 horas y media.
Para ir de Cáceres a Madrid hacen falta más de 3 horas y media
para enlazar 300 kilómetros. A esto hay que sumarle lo espartano del servicio,
el precio elevado para las prestaciones y la escasa frecuencia de paso.
Teruel Existe
Sin duda un clásico de las reivindicaciones regionales de estas
provincias «de segunda» por el trato recibido en España es el de «Teruel
Existe». Fueron los pioneros en poner de manifiesto la asimetría que les
condenaba a ser una provincia olvidada.
Teruel Existe es un movimiento ciudadano «espontáneo, plural,
independiente y abierto a todas las organizaciones sociales» que nace en
noviembre de 1999.
Ya son más de 18 años reivindicando inversiones e
infraestructuras que permitan frenar la despoblación de la provincia y pidiendo
un trato justo e igualitario para los turolenses.
Una provincia abandonada en una comunidad, como es Aragón, que
es también una muestra de España en pequeñito. Zaragoza capital ha centrifugado
a gran parte de la población de la región, con Teruel y Huesca repletas de
pueblos abandonados.
Las demandas de Teruel Existe han llegado a Zaragoza, Madrid y a
Bruselas, con resultados «poco satisfactorios» para la coordinadora. Teruel
sigue reivindicando una mayor atención que le ponga al día en materia de
servicios sociales e infraestructuras.
El último de los capítulos ha sido la falta de médicos. Lleva
tiempo poniendo en dificultades a la provincia. El problema, lejos de
solucionarse, se agrava. La situación viene de lejos y ha afectado a los
servicios de atención primaria de la provincia y ha alcanzado también
al hospital público de la capital, el «Obispo Polanco» de Teruel.
En ese centro empiezan a faltar servicios especializados y
varios más funcionan a duras penas por sus cortísimas plantillas. Muchos
tratamientos y seguimientos tienen que ser realizados a distancia con pacientes
teniendo que desplazarse hasta Zaragoza (a 170 kilómetros) en muchos casos.
Cuenca Ahora
La provincia de Cuenca es una de la últimas en sumarse a las
reivindicaciones de las provincias de pequeño tamaño. “Cuenca Ahora” es el
nombre de un nuevo colectivo ciudadano que se ha constituido para luchar contra
tres problemas que afectan a toda la provincia: la despoblación,
el trasvase Tajo Segura y la instalación del ATC en Villar de
Cañas. La provincia de Cuenca ha perdido en total desde 1940 un total de
100.000 habitantes.
Los casos que hemos repasado son sólo una muestra de esa España
que lleva demasiados años callada ante el desinterés de todos los partidos
políticos, que son conscientes de que los caladeros de votos están en las
grandes ciudades.
La miopía política, siempre pendiente del corto plazo y de la
duración de sus legislaturas, impide poner en marcha en España reformas de
calado que permitan asegurar la supervivencia de todo el territorio nacional,
también de estas zonas en riesgo de despoblación.
No son capaces de ofrecer un proyecto de futuro. Quizá por eso,
los organizadores de la protesta de marzo han pedido a los políticos que si
acuden lo hagan a título individual no exhiban objetos o emblemas partidistas
y, a ser posible, se pongan a la cola. No en vano es lo que llevan haciendo
muchos años.
https://www.geografiainfinita.com/2019/03/un-recorrido-por-la-espana-olvidada-y-vaciada/
PUEBLOS ABANDONADOS O
DESPOBLADOS DE ESPAÑA
Los Montes
de la Ermita, León
Los Montes de la Ermita está situado en una ladera en la sierra
de Gistreo (comarca del Bierzo) es un pueblo precioso, rodeado de bellos montes
y parajes. Se accede a través de una pista durante unos 5 Km.
Aunque el pueblo está deshabitado, se pueden ver varias casas rehabilitadas y destaca la ermita que está en perfecto estado.
Al parecer el pueblo se deshabitó por tener una tierra pobre y
unos inviernos muy crudos ya que la mayor parte del mismo estaba nevado.
https://provincialeon.blogspot.com/2015/11/los-montes-de-la-ermita-leon.html
Urdiales de
Colines, León
Urdiales de Colines es otro de los despoblados de la comarca del
Bierzo en la parte alta de la comarca, en una ladera, en la sierra de Gistreo.
Es un pueblo precioso en un enclave precioso, entre montañas y el río Urdiales
que está en la parte de abajo del pueblo.
Alguna casa ha sido rehabilitada al igual que su iglesia.
Es un sitio donde los inviernos son duros y con grandes nevadas hasta avanzada
la primavera.
https://provincialeon.blogspot.com/2015/12/urdiales-de-colines-leon.html
El Vado,
Guadalajara.
Este pueblo fue abandonado forzosamente a causa de la
construcción del pantano.
Actualmente se encuentra bajo las aguas del pantano de “El
Vado”.
El único edificio que aún se conserva aunque en ruinas es
la iglesia de Santa María, que se salvó al estar edificada en la parte más
alta como se puede ver en la foto de abajo.
https://provinciadeguadalajara.blogspot.com/2013/05/el-vado-guadalajara.html
La Vereda,
Guadalajara.
Históricamente forma parte del Concejo de El Vado, que estaba
conformado por las aldeas de La Vereda, Matallana y la propia
villa de El Vado
Así, la creación durante el primer tercio del siglo XX del
embalse de El Vado para abastecer
de agua a Madrid ,mediante el Canal de Isabel II supone el golpe
definitivo para la desaparición de los núcleos poblados. Ello supone el
anegamiento en 1954 de la localidad de El Vado excepto la
iglesia y el cementerio.
Con la desaparición de El Vado, el ayuntamiento del Concejo pasa
en 1950 a La Vereda, y la Parroquia pasa a la ermita de San Juan en Matallana.
Este anegamiento supone de igual modo el corte de la deficiente
carretera que comunicaba a través de la Cañada Real los núcleos de La Vereda y
Matallana con el exterior.
Así, sin accesos, sin servicios médicos, electricidad, agua
corriente, suministros, con los terrenos dedicados a la ganadería reduciéndose,
la emigración aumenta en la década de 1960. Por fin, en 1972 se produce la
expropiación forzosa de todo el término municipal de La Vereda, Matallana y El
Vado, ante la declaración de utilidad pública de los trabajos de repoblación
forestal que se realizan, y la obligada despoblación es un hecho.
En 1988 los antiguos vecinos de La Vereda, Matallana y El Vado,
fundan la Asociación Cultural Hijos de La Vereda con el fin de mantener y
recuperar sus tradiciones. Desde esta fecha los antiguos vecinos y ex
propietarios de La Vereda defienden igualmente su derecho legal a ejercitar la
reversión de las fincas expropiadas forzosamente para unos fines de utilidad
pública como es la repoblación forestal que no se han cumplido en su totalidad,
pretendiendo la recuperación integral de dichos pueblos.
https://provinciadeguadalajara.blogspot.com/2013/05/la-vereda-guadalajara.html
Villacreces,
Valladolid
Lo primero que destaca antes de llegar a Villacreces es su
espléndida torre mudéjar, se pude divisar a varios kilómetros , esta torre se
encuentra relativamente bien conservada en su exterior, aunque sus ventanales
han sido tapiados para evitar alguna desgracia de algún visitante inconsciente
del peligro, destacar que la torre se encuentra separada varios metros del
resto de la iglesia.
No queda casi nada que no esté derruido excepto la torre y alguna pared del
cementerio. En el interior del cementerio se puede ver el vandalismo en varias
tumbas destrozadas que no se han respetado.
Hay varias cuevas excavadas tipo bodegas que la mayoría se han
derrumbado parcial o totalmente.
https://provinciadevalladolid.blogspot.com/2014/02/villacreces-valladolid.html














No hay comentarios:
Publicar un comentario