lunes, 26 de julio de 2021

 

LA CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA

 

El 2021 es Año Jacobeo. Ocurre solo cuando la festividad del santo, el 25 de julio, cae en domingo. Y la gracia que reciben los que peregrinan a Santiago de Compostela en Año Santo es el Jubileo, lo que significa que sus pecados quedan todos perdonados. Será pues un buen momento para cumplir el sueño de llegar a la capital gallega tras unas jornadas de Camino de Santiago o volando directo a esta ciudad donde impregnarse de la magia y el arte de la Catedral compostelana y disfrutar de un casco antiguo Patrimonio de la Unesco.


ONCE SIGLOS DE HISTORIA

Los orígenes de Santiago de Compostela como uno de los primeros destinos de peregrinación en el mundo se remontan al siglo IX cuando, durante el reinado de Alfonso II el Casto y según la tradición, fue hallado en tierras de Galicia la tumba del Apóstol Santiago el Mayor. El cuerpo, traído a la Península por mar por sus discípulos Atanasio y Teodoro, fue descubierto por Pelagio, un eremita que hacía penitencia en un solitario paraje cuando observó en el horizonte «luces ardientes durante la noche». Se acercó al lugar y encontró un rudimentario edículo con un relicario, en cuyo interior se escondían los restos del santo. Avisado del prodigio acudió Teodomiro, el obispo de la cercana Iria Flavia romana (hoy en el municipio de Padrón), quien mandó erigir allí una pequeña iglesia de piedra y barro. Así comenzó la historia hoy milenaria del lugar que fue llamado Campus Stella, el Campo de las Estrellas, la actual Compostela.

LA PRIMERA GUÍA DEL CAMINO

Aquella primitiva iglesia duró poco, y en el año 872, el rey Alfonso III mandó erigir otra en consonancia con los peregrinos que empezaban a llegar para venerar el arca sepulcral donde se habían guardado los restos. La afluencia de devotos y curiosos aumentó tanto en los primeros siglos que el Camino de Santiago propició el manuscrito iluminado Codex Calixtinus, que escribió en el siglo XII el peregrino francés Aymeric Picaud por encargo del Papa Calixto II. La obra, además de cantos, sermones, milagros y relatos de la traslación del cuerpo del Apóstol, incluía curiosidades de la ruta y consejos para los peregrinos y caminantes. El libro se conserva en el museo de la Catedral.

UNA LLEGADA ESPECTACULAR

Pocos caminantes se resisten a completar a pie los últimos 5 km que separan el Monte do Gozo, un mirador iniciático, y la Catedral de Santiago. El buen conocedor de la Ruta Jacobea sabe que la tradición es entrar en el casco viejo por la Porta do Camiño de la antigua muralla, hoy en la intersección de la Rúa de San Pedro con las de As Rodas y A Ensinanza.

A partir de ahí, un dédalo de calles adoquinadas como la Rúa de Casas Reais guían al caminante y lo van metiendo en ambiente, primero en la plaza de Cervantes y luego en la de Azabachería, donde antaño los artesanos medievales del azabache y de la plata ofrecían a los caminantes tallas de vieiras y cruces de recuerdo, a modo de souvenir moderno. Un bando del año 1133 ya pedía a los comerciantes que no cobraran más por sus productos a los peregrinos que a los vecinos.

ENTRE PLAZAS Y CALLES MÁGICAS

Santiago de Compostela atesora un extenso legado de historia, monumentos y leyendas. Sin embargo, nunca ha sido una ciudad museo, más bien un enclave milenario siempre en ebullición. Se descubre en las animadas calles peatonales del centro histórico, la mayoría de las cuales desembocan frente a la Catedral. Un ejemplo es la angosta Rúa Francos, cuyo nombre hace referencia a los peregrinos que llegaban por el Camino Francés, llamados «los francos». También la Rúa Nova, la Raína y la Rúa de Vilar, con soportales que dan refugio en los días de lluvia. Estas calles preservan la fisonomía medieval y además son idóneas para degustar la gastronomía local en tradicionales tabernas, mesones y restaurantes donde se ofrecen desde tapas de marisco a guisos de pescado, sin olvidar la tarta de Santiago de postre y un reconfortante orujo.

UNA MANZANA MONUMENTAL

Todos los visitantes que llegan a la capital gallega ansían entrar en la Catedral. Sin embargo, antes merece la pena rodear el templo para descubrir las monumentales plazas que delimitan sus costados, con gran diversidad de estilos arquitectónicos.

Bordeando el claustro catedralicio, en un lateral se halla la plaza de Praterías (de los antiguos artesanos de la plata), un compendio de historia del arte, adornada con esculturas como una del rey David, con su corona, un arco y una viola; la tradición afirma que si se le tocan los pies, se regresará a la ciudad. A esta plaza se asoma la única fachada del templo románico que se conserva, en la que se puede admirar una de las puertas de la construcción primitiva. Sobre ella se eleva la Torre del Reloj, defensiva en sus orígenes hasta la remodelación barroca del siglo XVII, cuando se culminó con la campana popularmente conocida como Berenguela que, además de dar las horas en Santiago y ser la mayor de la Catedral (6433 kilos), es protagonista de leyendas. Una de ellas afirma que si una medianoche, en lugar de 12 campanadas suenan 13, el diablo andará suelto esa hora por la ciudad.

En otro lado de la Catedral se abre la plaza Quintana, con dos niveles unidos por una amplia escalinata: en el superior, la Quintana de los Vivos, y en el inferior, la Quintana de los Muertos, porque lo ocupaba un campo santo hasta que comenzaron las obras del templo. En esta plaza se halla la Puerta Santa o del Perdón, adornada por figuras rescatadas de un antiguo coro labrado en piedra, otra joya del templo primitivo firmada por el Maestro Mateo, autor del sublime Pórtico de la Gloria. Por esta Puerta Santa, habitualmente cerrada, se puede entrar en la Catedral los años de Jubileo. Y cuidado, porque la plaza Quintana tiene fantasma. Lleva sombrero, bastón y copa, y suele rondar por la plaza en las noches de neblina. En realidad es la sombra de una columna que lleva años aterrando a los visitantes desconocedores de esta historia popular.

Por último, la plaza de la Inmaculada está enmarcada entre el monasterio de San Martiño Pinario, fundado el siglo X, y la fachada catedralicia que mira también a la plaza de la Azabachería. En ella desemboca el último tramo urbano de los Caminos Francés, Inglés y del Norte, que entran al casco histórico por la ya mencionada Puerta del Camino.

LA PLAZA DEL OBRADOIRO

Los peregrinos que por fin alcanzan la plaza del Obradoiro no pueden evitar la emoción al culminar el Camino de Santiago, pero también al contemplar uno de los espacios de mayor relevancia en la Europa de la Edad Media. El espacio lo domina la impresionante fachada del Obradoiro de la Catedral compostelana, con sus dos torres alzándose hacia el cielo: la de las Campanas y la de la Carraca, instrumento con el que se convocaban los oficios de Semana Santa mientras duraban la prohibición del tañer de las campanas.

El gran templo compostelano reclama toda la atención, pero al conjunto de esta espaciosa plaza se añaden otros edificios magníficos, como el sobrio Pazo (palacio) neoclásico de Raxoi (1772), sede del Ayuntamiento y de la Xunta de Galicia; el Pazo románico de San Xerome, actual rectorado de la Universidad; el Hostal de los Reyes Católicos de estilo plateresco, que ya hospedaba a peregrinos en el año 1501 y hoy es un parador de turismo. Por último, a lado y lado de la Catedral se contemplan el Palacio Episcopal o de Xelmírez, donde residían los obispos, y la Galería Balconada, el corredor que rodea el Museo de los Tapices, instalado en el ala del claustro que va a dar a la plaza.


LA DESLUMBRANTE FACHADA DE LA CATEDRAL

Una escalinata de 33 peldaños (la edad de Cristo a su muerte) asciende desde la plaza del Obradoiro hasta la entrada principal de la Catedral. Creada en 1606, su diseño se inspira en las escaleras de famosos maestros italianos como Miguel Ángel o Bramante, y está tan lograda que apenas se aprecia que el templo está construido sobre un leve promontorio de base más pequeña que la propia planta del templo, que no se asienta como sería lo lógico sobre la gran explanada.

La fachada del Obradoiro, considerada obra cumbre de la arquitectura barroca española, se realizó entre 1738 y 1750, concebida como antesala al Pórtico de la Gloria románico y para protegerlo ante las inclemencias del tiempo. Podría decirse que no hay piedra sin tallar en este muro frontal del monumento. Se aprecia aún mejor con la luz del atardecer cuando, especialmente en verano, los rayos hacen arder la piedra de esta joya labrada.



EL PÓRTICO DE LA GLORIA

La fachada barroca del siglo XVIII es la antesala al mayor hito artístico de la Catedral compostelana, el deslumbrante Pórtico de la Gloria, la primitiva entrada que tenía la iglesia románica. La obra fue creada en el siglo XII por el Maestro Mateo y el amplio equipo de canteros que trabajaban a sus órdenes. Hacia el año 1100, el obispo Xelmírez encargó a este artesano una puerta nueva para la iglesia. El artista la concibió como un enorme retablo románico al aire libre, una expresiva lección escrita en piedra sobre los dogmas religiosos de la época. Obra cumbre de la iconografía románica medieval, todavía hoy impresiona cuando se contempla, tanto por la profusión de sus casi 200 figuras como por la exquisita ejecución de detalles, gestos, muecas, vestimentas…

La portalada de piedra exhibe un abigarrado conjunto de personajes en sus arquivoltas y columnas. En el arco central se representa a Cristo resucitado acompañado por los cuatro evangelistas, reconocibles por los animales simbólicos que los representan. Están presentes los 24 ancianos del Apocalipsis, conversando entre sí mientras afinan los instrumentos para entonar el Canto de la Gloria. Aparecen también ángeles, músicos, personajes bíblicos como Adán y Eva o apóstoles como Daniel, cuya mueca en el rostro se considera la primera sonrisa del románico. Asimismo, en las arquivoltas del lado derecho podemos buscar imágenes del infierno, demonios, bebedores, un goloso que intenta comer con una serpiente que le oprime la garganta, avaros atados de pies y manos…



RITOS ANTES DE ENTRAR

El parteluz del Pórtico de la Gloria, esa columna que separa los arcos de entrada, se cubre con una escultura de Santiago, con aspecto beatífico y humano, un bastón en la mano y una cartela en la que se lee «Me envió el Señor». Hasta no hace mucho el peregrino cumplía con la tradición de hundir los cinco dedos de la mano derecha en un hueco del parteluz que, con el paso de los siglos, a modo de hierro candente, había abierto esa huella en el mármol. Hoy se supone que está prohibido, aunque es difícil resistirse…

Tras cumplir con esta tradición espera otra, nada más traspasar el Pórtico de la Gloria. En uno de los laterales puede verse una figura de rodillas que mira hacia el interior del templo. Se le conoce como el Santo Dos Croques (en gallego croques significa coscorrón), una escultura en la que los peregrinos llevan doce siglos dando un pequeño golpe con sus cabezas para atraer la buena suerte. La tradición asegura que se trata del Maestro Mateo y que el golpe sirve para recibir su genialidad. Pero cuidado con no confundir con la cercana cabeza de Hércules: el pobre lleva siglos recibiendo cabezazos por error.



EL VUELO DEL BOTAFUMEIRO

El peregrino que visite la Catedral un día de celebración destacada o durante el Año Santo en la misa del peregrino podrá ver en movimiento el Botafumeiro de Compostela, un incensiario («bota fume», echa humo) único en el mundo por su tamaño y peso (60 kilos), sobrevolando de lado a lado la nave central impulsado como un péndulo. Este recipiente se usa para crear una atmósfera mística y perfumar con incienso el interior de los templos, pero antaño tenía además una función higiénica. Y es que entonces, cuando los peregrinos sudorosos y polvorientos se apiñaban en la basílica, el olor era insoportable. No hay que olvidar que hasta 1786 era habitual comer o incluso dormir en el interior del templo.


EL SEPULCRO DEL APÓSTOL

Recorrer en silencio la nave central de la Catedral de Compostela hace enmudecer. El visitante, consciente del lugar en el que se encuentra, busca llegar al Altar Mayor, bajo el cual se halla la cripta en la que se guarda, entre otros sarcófagos y tumbas, la urna de plata con los restos del Apóstol, un cofre que mantiene vivo uno de los mayores peregrinajes de la Humanidad. Desde los dos lados de la gárgola se puede descender a la cripta.

Sobre el sepulcro existe una leyenda que afirma que el año 1589, el pirata inglés Francis Drake amenazó con saquear la ciudad para hacerse con los restos del Apóstol. Los canónigos de la catedral no podían consentirlo, por lo que se decidió sacar las reliquias del templo y ponerlas a salvo de la rapiña. Sin embargo, lo hicieron tan bien que, pasada la amenaza, un tiempo después, nadie supo dar con el escondite. Tuvieron que pasar casi 300 años hasta que en, 1879, en unas obras de excavación, fueron recuperadas.



UN INTERIOR QUE CULMINA EN UN ABRAZO

Al final de la nave central se despliega la bellísima Capilla Mayor, una apoteosis del barroco cubierta por una estructura de madera sobre angelotes que hace la función de soportes del baldaquino. Junto a él, además de admirar su riqueza artística, se puede cumplir con otra tradición compostelana: abrazar al Apóstol. La estatuilla románica del santo, cubierta por un manto de oro y plata, se guarda en un camarín de decoración barroca al que se accede por una estrecha escalinata situada detrás de la Capilla Mayor. Desde ese minúsculo lugar se puede contemplar una visión inédita y elevada del interior del templo.



ENTRE CAPILLAS Y ARCOS

La Capilla Mayor es la más buscada de la Catedral de Santiago, pero ni mucho menos la única. Los antiguos peregrinos no solo entraban para venerar las reliquias de Santiago, también recorrían el templo para rezar ante las imágenes de las que eran devotos. Solo tres de las capillas semicirculares que hay en el deambulatorio, posterior del Altar Mayor, conservan la traza románica. A lo largo de los siglos, se añadieron otras capillas nuevas en huecos y pasillos hasta alcanzar dos docenas.

Destaca, por ejemplo, la Capilla del Salvador, en la que se dice que se iniciaron las obras de la Catedral, según se narra en los capiteles de la entrada que representan al rey Alfonso II y al arzobispo Xelmírez. La Capilla de Santa María de la Corticela es en realidad un antiguo oratorio románico que ya existía en el siglo IX y que fue conectado con la catedral por un pasadizo del crucero. A la Capilla de las Reliquias se accede por una puerta desde la nave de la Epístola y en ella se venera la Santa Espina y una losa sepulcral del obispo Teodomiro. La Capilla de Santa Catalina fue panteón real entre los siglos XII y XIII. Y la Capilla de San Fernando, que guarda el Tesoro catedralicio, permite contemplar piezas tanto de la historia del templo como de la ciudad, desde monedas romanas a un tramo de pavimento de 500 años de antigüedad.

Otro de los museos instalados en la catedral es el de los Tapices, en un ala del espacioso claustro, desde el que además de obtiene una espléndida vista de las torres campanario. Este claustro conserva algunos elementos románicos, pero su trazado se ajusta al levantado entre los años 1521 y 1591 en estilos renacentista y plateresco. Incluye la Capilla del Alba, creada en el siglo XVI como panteón de los canónigos de la Catedral.

https://viajes.nationalgeographic.com.es/a/visita-guiada-a-catedral-santiago-compostela_16237/13





















 

jueves, 22 de julio de 2021

 

ARCA COLONIAL

El proyecto Arca se ensambla a partir de la necesidad de establecer una geografía de los temas de las representaciones visuales que surgieron en América colonial. Su elaboración proviene de una pregunta central ¿qué se pintó en América colonial y cuáles son los temas propios a cada región?

El propósito ha sido reunir toda la producción visual conocida y disponible, de manera que se pueda tener una visión de conjunto de los temas, sus diferencias gestuales, las similitudes en el tratamiento, etc. Para el efecto se han reunido imágenes que provienen principalmente de pintura en sus diferentes soportes, y eventualmente objetos, techos y mural, debida su importancia. El criterio temporal cubre desde las tempranas imágenes del siglo XVI hasta la década de 1830, cuando se comienza a agotar, aunque no exclusivamente, la tradición colonial.

Espacio

Se ha tratado de cubrir toda América, de modo que se pueda tener un acercamiento no sólo a los temas, sino también a los desiguales volúmenes de producción en cada región. Cada tema ha sido clasificado en varias categorías, la mayoría de ellas tomadas de la tradición barroca, de modo que se pueda georreferenciar los datos

 

El conjunto

Como se trata de observar el conjunto de los temas, muchas de estas imágenes no tienen una calidad que permita apreciar sus detalles, pero sí al menos la calidad de la composición. La diversidad de fuentes de donde se han tomado, genera problemas con la autoría, la datación y hasta el mismo título de la obra. Cualquier pregunta, observación, sugerencia o corrección, será bienvenida.

 

ALEGORÍAS Y EMBLEMAS


Reina de patriarcas. Anónimo, Perú, Lima.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/9701


Sagrado Corazón. Iglesia de la Compañía de Jesús. Ecuador, Quito.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/9693



Emblema do Sol, 1700-1799. Anónimo, Igreja de São Francisco Xavier Museu de Arte Sacra do Para. Brazil, Belem.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/9316



Alegoría de Carlos IV y el Imperio Español, Anónimo, 1700-1799. AA.VV. Juegos de ingenio y agudeza: la pintura emblemática de la Nueva España. México: Museo Nacional de Arte; Banamex-Accival, 1994. Museo Nacional de Historia, Mexico.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/9789



América, Anónimo. Fecha: 1700-1799. Óleo sobre tela. AA.VV. Juegos de ingenio y agudeza: la pintura emblemática de la Nueva España. México: Museo Nacional de Arte; Banamex-Accival, 1994. Colección particular. Mexico.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/9779



Alegoría franciscana, Anónimo, 1700-1799. SCHENONE, Héctor. Iconografía del Arte Colonial: Santa María. Buenos Aires: Educa, 2008. Iglesia de San Francisco, San Miguel Allende, Mexico.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/10172


MARIOLOGÍA



Virgen Dolorosa, Anónimo, 1700-1799. Museo de Arte religioso y Catedral de Lima. Peru.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/9858



Virgen del Rosario, Anónimo, 1600-1699. Catedral de Cuzco, Peru.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/6967


Virgen de Chiquinquirá, Anónimo, XVII. Óleo sobre tela. BORJA, Jaime. Arte Sacro. 450 años, Arquidiócesis de Bogotá. Bogotá: Consuelo Mendoza ediciones, 2012. Palacio Arzobispal. Colombia, Bogotá.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/19473



Inmaculada, Anónimo, 1600-1699. Óleo sobre tela. Museo De Arte Colonial. Tota Pulchra. Exposición de la Inmaculada. Bogotá: Ministerio de Cultura, 1999. Museo colonial. Colombia.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/18474



Virgen con racimo de uvas, Anónimo, 1500-1599. SCHENONE, Héctor. Iconografía del Arte Colonial: Santa María. Buenos Aires: Educa, 2008. Iglesia de la Enseñanza. Mexico.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/10163


Coronación de la Virgen con los santos, Anónimo, 1700-1799. Óleo sobre lámina. PIERCE, Donna, Rogelio Ruiz y Clara Bargellini. Paiting a New World. Denver: Denver Art Museum, 2005. Denver Art Museum, United States. Escuela mexicana.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/2581


Virgen de la candelaria, Anónimo, 1750-1800. Óleo sobre madera. PADILLa, Carmela (Ed.). Conexiones. Connections in spanish Colonial Art. Santa Fe: Museum os Spanish Colonial Art, 2002. Museum of Spanish Colonial Art, Santa Fe, United States.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/20681



Virgen de Monte Carmelo, Anónimo, 1780-1820. Óleo sobre madera. PADILLa, Carmela (Ed.). Conexiones. Connections in spanish Colonial Art. Santa Fe: Museum os Spanish Colonial Art, 2002. Museum of Spanish Colonial Art, Santa Fe, United States.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/20695

 

MÍSTICA Y MORAL


Alegoría de la Misa, Anónimo, 1650-1750. Parroquia de San Pedro Apóstol, Querétaro, México.



Devocionario, Anónimo, 1700-1799. Óleo sobre tela. ANTEI, Giorgio. Plus Ultra: oltre il barrocco: arte latino-americana a confronto. Milano: Silvana, 2009. México.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/3266



Monogramas de Jesús y María sobrepuestos con símbolos de la pasión, Anónimo, 1550-1599. Plumaria. Mitra de Obispo. Museo del Duomo, Milán. México.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/5842



La Jerusalén celestial, Anónimo, 1700-1799. SCHENONE, Héctor. Iconografía del Arte Colonial: Santa María. Buenos Aires: Educa, 2008. Iglesia parroquial. Paucartambo, Perú.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/10168


El Cordero de los Siete Sellos, detalle de la Mesa con alegoría del Corazón Agustino, Anónimo, 1650-1750. Templo del Exconvento Agustino de San Juan de Sahagún. Guanajuato, México.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/14231



San José y la Virgen como mediadores, Alcíbar, José de, 1750-1803. Óleo sobre tela. CUADRIELLO, Jaime. Catálogo comentado del acervo del Museo Nacional de Arte, tomo I. México: Conaculta, 2000. Museo de América, Madrid.

Son tan escasas las noticias que poseemos de su vida, como aquella que indica que fue natural de Texcoco, como numerosas las obras que de este artista han llegado hasta nuestros días, existentes en Aguascalientes, Zacatecas y Guadalajara. Pintor formado en talleres novohispanos, de acuerdo con el viejo uso tradicional de los gremios, se convirtió en el artista reconocido por la petulante Academia, cuyos miembros no se cansaron de condenar a sus contemporáneos dedicados a la hechura de retablos dorados. En contraste con la fisonomía de los personajes sagrados de su pintura de tema religioso, en el retrato se constituye en un fisonomista despiadado que muestra todos los defectos de sus retratados. FUENTE: http://www.Méxicodesconocido.com.México/jose-de-alzibar-siglo-xviii.html

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/1269



Meditación sobre la Gloria, Albán, Francisco, 1760. 1747-1764. Óleo sobre tela. Palacio Arzobispal, Quito, Ecuador.

Maestro pintor habitante de Quito cerca de 1754. Nada se sabe de su obra pictórica, salvo que fue el autor de las escenas del Viejo y el Nuevo Testamento en la iglesia de El Sagrario, así como de los cuadros de la vida de Santo Domingo. FUENTE: ARTE COLONIAL QUITEÑO, RENOVADO ENFOQUE Y NUEVOS ACTORES, Carmen Fernández, et al. QUITO, 2007, p. 236.

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/19635


La adoración del Santo Nombre de Jesús, Juárez, José, 1635-1670. Óleo sobre tela. SIGAUT, Nelly y José Juárez. Recursos y discursos del arte de pintar. México: Museo Nacional de Arte, 2002. Iglesia de San Felipe Neri La Profesa, México.

(1615-1670) José Juárez nació en 1615 y murió en 1670 en México. Fue hijo de Luis Juárez, también pintor, y abuelo de los pintores Juan y Nicolás Rodríguez Juárez. Quizá sus obras más conocidas son dos que se encuentran en la Pinacoteca Virreinal de México, D. F.: la Epifanía o Adoración de los Reyes y el Martirio de los Santos Justo y Pastor, además de la conocida Sagrada Familia que se encuentra en Puebla, México. Fuente: página web de la historia del arte de méxico http://www.arts-history.México/sitios/index.php?id_sitio=421110&id_seccion=870186&id_subseccion=572356&id_docume

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/3343



Alegoría del Alma Cristiana, Magón, José Joaquín, 1754-1760. Óleo sobre tela. Parroquia de Tecamachalco, Puebla, México.

José Joaquín Magón fue un pintor mexicano del que se desconocen los datos de su nacimiento y muerte. Fue notable por su obra religiosa, mitológica y retratista. Entre sus obras conocidas se encuentran los lienzos con Escenas de la Pasión: Santa Cena de 1754, Prendimiento, Coronación de espinas, Calle de la Amargura y Calvario en la sacristía del Santuario de Ocotlán, en Tlaxcala; en Atlixco se encuentra un gran cuadro con el Patrocinio de Nuestra Señora de la Merced realizado en 1763; en el Colegio del Estado en Puebla hay una Santa Pulquería de 1757; en la parroquia de la Cruz, un San Juan Nepomuceno. Una de sus mejores obras, San Antonio en óvalo, se encuentra en una colección particular. También, la colección del Museo Nacional de Antropología de España en Madrid conserva una serie de lienzos dedicados a 'las castas'. 

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/artworks/7696

 

Proyecto de Jaime H. Borja Gómez (jborja@uniandes.edu.co) - Departamento de Historia, Universidad de los Andes

E-book "Los ingenios del pincel. Geografía de la pintura y cultura visual en América colonial" (2021). en : https://losingeniosdelpincel.uniandes.edu.co/

http://artecolonialamericano.az.uniandes.edu.co:8080/#about

 








































 

(4)

SIERRAS ESPAÑOLAS

SIERRA PEÑA LABRA

Cordillera Cantánbrica


https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Pe%C3%B1a_Labra_2018.jpg

Peña Labra es una crestería situada en la Cordillera Cantábrica, junto al municipio cántabro de Polaciones, que sirve de divisoria a las provincias de Cantabria y Palencia. Su característico perfil, en el que destaca la losa a modo de almena con paredes verticales que limitan, la hace fácil de reconocer desde muchos lugares. El pico Peña Labra, con una altitud de 2.018 m, es una de las cumbres más destacadas del sector cántabro de la Cordillera Cantábrica.


Peña Labra es uno de los perfiles más reconocibles y forma parte de las vistas panorámicas desde otras cumbres o desde miradores, como el mirador de la Fuente del Chivo en la Hermandad de Campoo de Suso, que está a 2.000 m de altitud; el del Puerto de Piedrasluengas, en Pesaguero, a 1.354 m; y los situados en Vega de Liébana: el del Corzo en la subida al Puerto de San Glorio y el del Jabalí, en la carretera de Liébana a Polaciones, cerca de la Cruz de Cabezuela, a 1.100 m.


En la cartografía moderna del IGN, y por autores como Terán, se ha dado a la Sierra de Híjar el nombre de "Sierra de Peña Labra", quizá porque desde su vertiente Sur es este pico el más característico. Sin embargo esto ha sido considerado erróneo por autores como Hernández-Pacheco, quienes han señalado la toponimia tradicional de "Sierra de Híjar" como la acertada, además de que en toda la cartografía existente anterior a la indicada, como las de Coello, Quesada y Madoz de 1860, se refiere a esta sierra como "sierra de Híjar".


En esta sierra nacen también picos de mayor altitud, como el Pico Tres Mares (2.176 m), el monte de la península que reparte el agua de lluvia a los tres mares que la cercan, el Pico Cuchillón (2.227 m), la más elevada de las cimas del circo de Brañavieja, Cotomaniños (2.148 m), e incluso en algunas cartografías se extiende hasta el Valdecebollas (2.139 m).




http://www.lacaranorte.es/montana/53-pena-labra-y-pico-tres-mares.html




Puerto de Piedrasluengas


Pueblo de Piedrasluengas




https://www.verpueblos.com/castilla+y+leon/palencia/piedrasluengas/foto/949790/



Picos de Europa

http://www.lacaranorte.es/montana/53-pena-labra-y-pico-tres-mares.html

https://www.asturnatura.com/turismo/pena-labra/2791.html


SIERRA DE SAN JUST

La Sierra de San Just es una serranía española situada en el límite meridional de la cuenca minera de Escucha, en la comarca de Cuencas Mineras (Teruel)l

Es una de las zonas más frías y a la vez más abruptas –con barrancos y cañones- de la Comunidad de Atagón. Comprende un conjunto de relieves estructurales que se extienden de oeste a este. El pico más alto es el Cabezo de la Trinidad.

Sus rasgos geomorfológicos más señalados son las escarpadas cornisas sobre la cuenca minera así como la nivelación de sus cumbres de materiales cretácicos entre los 1400 y 1500 metros.

 Ha aparecido “ámbar” fosilífero en esta zona (municipio de Utrillas) que data del Albiano y se han descrito varias especies nuevas en él.

Estas superficies se relacionan lateralmente con las altiplanicies de los Llanos de Visiedo, Altos del Zanzado y Ejulve.

 


Municipio de la comarca de Cuencas Mineras, situado en las estribaciones de la sierra de San Just, en el área comprendida entre los parques culturales del Maestrazgo y del río Martín. A él pertenece el núcleo de Valdeconejos.

Créditos: Archivo Periódico Aragón. Prensa Diaria Aragonesa SA


https://www.senderismo.net/destino/teruel/oficina-de-turismo-comarcal-cuencas-mineras


Alcaine

http://www.turismocomarcacuencasmineras.es/index.php?c=45

https://es.wikipedia.org/wiki/Sierra_de_San_Just

http://redaragon.elperiodicodearagon.com/turismo/pueblos/pueblo.asp?poblacion_id=162&accion=fotos&foto_id=11029&page=2

 

SIERRA DE URBASA (NAVARRA)

 

La Sierra de Urbasa es un espectáculo natural de la naturaleza que todo el mundo debería visitar y que se encuentra ubicado al noroeste de la provincia de Navarra.

Sobre esta serranía navarra hay que decir que pertenece a la comarca de Urbasa-Lóquiz-Estella, aunque se descuelga desde las alturas por el norte, hacia el Corredor de la Barranca y,  en su lado contrario, hacia la localidad de Améscoas.

Su orografía tampoco pasa desapercibida, gracias a los 1.000 metros de altitud de la propia Sierra de Urbasa, a la majestuosa presencia del Pico Baiza, que casi alcanza los 1.200 metros de altitud, así como la cumbre de Iruaiceta, Santa Marina y Bargagáin.

Además esta majestuoso macizo destaca también por su gran karstificación. Muestra de ello son las simas, cañones y valles secos que te encontrarás al recorrer este increíble lugar.

Y no podemos obviar que uno de los principales valores de este enclave natural es el de haberse convertido en el sitio perfecto para practicar multitud de actividades al aire libre, como senderismo, escalada y descensos de montaña.



¿Qué más sorpresas esconde la Sierra de Urbasa? ¡Su espectacular bosque húmedo!

Es una de las mejores estampas que esta sierra nos regala, donde la vegetación de esta hermosa arboleda, tiene un papel protagonista. De hecho no sé si sabes, que  esta serranía navarra también es conocida como “bosque húmedo”.

Y como no podía ser de otro modo, el interior de Sierra de Urbasa también da cobijo a un conjunto de pueblos, sobre los que os hablaremos un poco más adelante.

Uno de los Parques Naturales más emblemáticos de Navarra

Este auténtico paraíso natural está compuesto por Sierra de  Urbasa y Andía, el Monte de Las Limitaciones y la Reserva Natural del Urederra, situado al norte de la localidad de Estella.

Quienes han visitado este refugio micológico, dicen de él que es espectacular, lleno de prados y frondosos hayedos y su interior está lleno de afluentes subterráneos. Por eso no nos sorprende, que en 1997 fuese declarado “Parque Natural”.


Ángel Vitoria Miñana

Tal como acabamos de comentar, una de las peculiaridades de este espacio natural es la ausencia de ríos. Esto sucede porque la superficie caliza de los suelos de esta sierra, permite que el agua se filtre y fluya en el subsuelo, a través de multitud de grietas, por lo que es el enclave perfecto para practicar la espeleología.

Así que si tienes oportunidad, observa de primera mano la naturaleza menos habitual que Sierra de Urbasa está deseando mostrarte, donde los animales pastan en libertad y forman parte de un paisaje espectacular, que siempre recordarás.


Julen Ruiz Luzuriaga

¿Quieres recorrer con nosotros este lugar?

No te lo pienses mucho, ¡porque nosotros nos vamos ya!

Conoce los principales Puntos de Interés Turístico de Sierra de Urbasa

Como podrás imaginar, la Sierra de Urbasa es uno de los parajes naturales más hermosos de la provincia de Navarra.

A lo largo y ancho de todo su territorio descubrirás rincones de una gran belleza, que van desde increíbles miradores hasta bosques de ensueño que parecen sacados de un cuento.


Eduardo Martínez

Para comprobar lo que decimos, sigue leyendo,  porque vamos a presentarte algunas de las maravillas naturales más espectaculares de Sierra de Urbasa.

Mirador del Balcón de Pilatos

El fascinante Mirador del Balcón de Pilatos o Mirador de Urbasa tiene una caída de 300 metros, desde  donde podrás ver el Valle de las Améscoas y la extraordinaria Cascada del Nacedero del Urederra.

Sobre cuál es la mejor época para visitarlo, nosotros te aconsejamos hacerlo en cualquier estación del año, excepto en invierno, ya que la nieve puede cortar los caminos de acceso a este lugar y la travesía sería peligrosa.


Alberto Varela

Además de este mirador, en Sierra de Urbasa podrás ver otros observadores naturales que llaman la atención igualmente, como son el Mirador de Lizarraga y la Mesa Panorámica, próxima al Palacio de Urbasa.

Y por último, comentarte que si te gusta la montaña, tienes que recorrer esta zona navarra, porque es uno de los recorridos más demandados por ciclistas y senderistas.

Nacedero del Urederra

Si recorres la Sierra de Urbasa, una parada obligada es la del Nacedero de Urredera, donde las aguas de color turquesa de este lugar, será algo que te costará olvidar.

No exageramos al afirmar que es un rincón mágico ubicado entre Navarra y Guipúzcoa y declarado Reserva Natural en 1987 por ser uno de los enclaves naturales más impresionantes de España.


Eleder Jimenez Hermoso

Si paseas por las cercanías del precioso Nacedero del Urredero, sentirás como si formarás parte de una leyenda, donde el murmullo de las cascadas y las pozas de este lugar, se entremezclan con el color y el aroma de las hojas verdes del paisaje.

Debido al gran número de visitantes que recibe este punto turístico, es necesario reservar tu plaza con antelación, ya sea vía online o en el mismo sitio.

Cueva de los Cristinos

Esta sorprendente cueva está ubicada en la zona más occidental de la Sierra de Urbasa y el camino hacia ella comienza en la bella localidad navarra de Larraona.

Su curioso nombre hace referencia a los conflictos bélicos carlistas, que provocaron la muerte de los cristinos y después los arrojaron a esta cueva.


Gartxot

En esta gruta verás todo tipo de formaciones, que le dan un encanto especial, por lo que en tu recorrido estate atento a las estalactitas, estalagmitas y columnas que se dejan ver en su interior, así como a su bonito lago de aguas cristalinas, situado al fondo de la cueva.

¡Es un lugar llamativo y peculiar, que te encantará!

El Bosque encantado de Artea

Regálate una experiencia natural única y camina por el hermoso Bosque encantado de Artea, muy próximo a Cueva Cristinos.

Para descubrir este rincón de la naturaleza navarra, deberás desplazarte hasta el municipio de Larraona, desde donde comenzarás el trayecto que te conducirá a este maravilloso bosque.


Anna

Su nombre de “encantado” tiene su origen en las singulares formas de sus rocas, que han dado paso a curiosos pasadizos, repartidos a lo largo de toda la arboleda.

Entre su vegetación en estado puro destacan las hayas, la hojarasca y el musgo, que te acompañarán en toda la ruta, donde tu única tarea será la de respirar el aire puro del lugar, mientras exploras este mágico espacio natural.

¡Recorre sus senderos y descubre esta pequeña joya natural!

Descubre la Sierra de Urbasa,  a través de sus principales Pueblos

¿Quién necesita salir de España para poder disfrutar de paisajes de novela? ¡Nadie!

Porque la Sierra de Urbasa posee casi todo lo que un viajero puede desear: parajes de ensueño, vistas espectaculares y hermosos pueblos que desean conocerte.

Así, te proponemos visitar alguna de sus localidades más destacadas.

Eulate

Si quieres desconectar por unos días tienes que ir al pueblo de Eulate, ubicado en la Merindad de Estella y que forma parte del  Valle de Améscoa.

Aquí podrás disfrutar de su rico legado arquitectónico y visitar la Ermita de San Juan del siglo XIII, así como recorrer su casco antiguo.


José Luis Canales

Y si entre paseo y paseo, tienes apetito, puedes degustar el plato estrella de la localidad, que no es otro que el queso de oveja artesano, con denominación de origen Idiazabal, que es:

¡Un auténtico manjar, con un sabor muy artesanal!

Zudaire

Siguiendo la senda de los pueblos que forman parte de la Sierra de Urbasa nos topamos con Zudaire, situado entre las sierras de Urbasa y Loquiz, muy próximo al Nacedero del Urederra.


Etxaburu

La fama de esta localidad navarra de Zudaire viene dada por su gran legado histórico y por su excelente gastronomía, que deberías probar. Es especialmente interesante ver la Iglesia de San Andrés, reformada del siglo XVII y de estilo barroco, aunque aún conserva elementos del silgo XIII

Baquedano

Ubicado en el municipio de la Améscoa Baja, este coqueto pueblo navarro conserva su particular encanto, que lo hacen diferente al resto de pueblos de Sierra de Urbasa.

Es una hermosa localidad conocida por su proximidad a la Reserva Natural del Urederra y al Parque Natural de Urbasa, lo que convierten a este municipio en un importante referente turístico, dentro de la provincia de Navarra.


Asier Sarasua Garmendia

Entre sus grandes tesoros naturales destaca su proximidad al nacimiento del Río Urederra, que es uno de los parajes naturales más impresionantes de toda esta comarca.

Además entre su rico patrimonio arquitectónico destaca la Ermita de la Santa Cruz y la Iglesia San Juan Bautista.

¡Sin duda es uno de los pueblos más bonitos de Sierra de Urbasa!

Iturmendi

Este hermoso pueblo de Sierra de Urbasa  compuesto por calles amplias y numerosas plazoletas, se sitúa en la comarca de la Barraca, en el valle del Burunda.

Su atracción principal es la de ser uno de los pueblos más singulares de toda la provincia de Navarra, gracias a la decoración floral de sus casas, que los propios vecinos cuidan con esmero y con detalle.


Asier Sarasua Garmendia

Merece la pena recorrer sus bellos rincones y observar sus balcones, escudos y las grandes casas señoriales, que siguen conservando todo su esplendor y riqueza arquitectónica.

También es aconsejable si tienes oportunidad, conocer su Iglesia parroquial del siglo XVIII y una de las mejores pilas bautismales románicas de Navarra,  que se encuentra situada en su interior.

¡Por su entorno e indiscutible belleza, Iturmendi es digno de ser visitado!

Estarás de acuerdo con nosotros que hay que visitar la provincia de Navarra, porque tiene lugares con mucho encanto, pero entre todos ellos brilla uno de forma especial: la Sierra de Urbasa, un lugar que no deberías perderte por nada del mundo.

Déjate encantar por sus maravillas naturales y dedícate solo a disfrutar de sus paisajes, de sus bosques, de su orografía y de sus pueblos tradicionales.

¡Cálzate las botas y empieza un viaje inolvidable!

https://www.sensacionrural.es/blog/visita-parque-natural-urbasa-andia/















































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